miércoles, 13 de noviembre de 2013

The Nick Adams Stories (Relatos de Nick Adams), de Ernest Hemingway





"The only writing that was any good was what you made up," (Ernest Hemingway "On writing")







Ya en alguna ocasión hablé de lo que admiro y lo importantes que son para mi los relatos de Ernest Hemingway. 

Hoy releo  y rescato uno de los más interesantes volúmenes de estos relatos, para mi fácilmente clasificables entre los mejores relatos que he leído.


Nick Adams es lo mas parecido a un "gran héroe" que Hemingway creó jamás. Su vida (hablar de sus aventuras seria demasiado agitado para Nick) fueron apareciendo de manera desordenada en varias recopilaciones de relatos. De hecho estas historias se pueden encontrar a veces repetidas en diferentes colecciones. Esto hace que se fragmente el impacto que el personaje genera y que solo cuando el lector llega a encontrarse con alguno de los mas grandes relatos de Nick Adams eche uno la vista atrás y comience a recordar que en varios otros relatos ha ido apareciendo un personaje similar, tambien llamdo Nick.

Nick viaja adelante y atrás en el tiempo, en las etapas sucesivas de la vida y en sus ocupaciones. Asi, en la segunda recopilacion de relatos de Hemingway, Men without women, aparece Nick primero como un soldado en Italia, luego como un adolescente en Illinois y luego como un niño en Michigan (escenario de la infancia de Hemingway), un hombre casado en Austria y de nuevo un soldado en Italia. Un auténtico lío.

Como el propio Hemingway, Nick es el hijo de un médico, adora cazar y pescar en Michigan, incluso se enamora de una camarera llamada Marjorie como el propio Ernest. También al igual que aquel, Nick sirve en la primera guerra mundial como conductor de ambulancias de la Cruz roja, saliendo así por vez primera de su país y finaliza con una herida en la rodilla. Pero (y esto es bastante curioso e interesante desde el punto de visto psicológico), Hemingway ideó un final tras la guerra para Nick diferente del suyo propio. Nick queda con un síndrome de estrés post-bélico y de vez en cuando su cabeza funciona solo regular.

La gran pregunta que (como suele ocurrir) le gusta hacerse a muchos lectores de Hemingway es ¿era realmente Nick Adams un nombre que Hemingway se puso a si mismo? ¿Son sus aventuras las que tuvo o deseo tener el escritor? Bueno, partiendo de que esta reflexion no me parece tan importante, mi idea es que en muchos aspectos Hemingway y Adams fueron uno durante los primeros años de la vida del escritor y llegado un punto del camino se dijeron adios y tomaron caminos separados. A partir de ese punto Adams es la persona que Hemingway querria haber seguido siendo, a la que añoraba mas que nada, como añoraba su infancia o su tierra natal. En realidad no es difícil ver que Hemingway escribía casi siempre refiriéndose a si mismo, de manera más o menos disfrazada. Personajes como Jake Barnes (en "Fiesta"/"The sun also rices") o Frederic Henry ("¿Por quien doblan las campanas?"/"For whom the bell tolls?") están peor escondidos que un hipopótamo en un piso de 50 metros cuadrados. Pero aun así, cada uno de ellos muestra aristas diferentes, cada uno tiene facetas diferentes, cada uno nos produce diferente impacto. Y casi todos ellos son personajes entrañables a los que uno hubiera tenido ganas de conocer. A medida que Hemingway va creciendo y sobre todo en su última etapa, Nick Adams queda por ahí, enterrado y medio perdido y caad vez aflora más otro alter ego que se va pareciendo a Harry, el amagado y moribundo protagonista de Las nieves del Kilimanjaro.

Ernest Hemingway - Su periodo de infancia en Michigan. ¿Es este el Nick Adams de Indian Camp?

Ernst Hemingway. 1918. La primera guerra mundial
tocaba a su fin. ¿Es este el Nick Adams de Big Two-hearted River?

El gran mérito de este volumen es recopilar todos los relatos de Hemingway que tienen como protagonista a Nick, ponerlos en orden cronológico a la manera en que una novela nos narraría linealmente la vida de un héroe. Ademas el editor añadió otros ocho relatos y fragmentos encontrados entre los papeles de Hemingway tras su muerte, algunos solo esbozos, pero que contribuyen en gran medida a aclarar algunos aspectos de los relatos más conocidos.

Hemingway como conductor de ambulancia de
la Cruz Roja en 1918.

Ya en la entrada previa de los relatos de Hemingway analicé precisamente los que creo son los dos mejores realos de Nick Adams, así que no me repetiré. A quien le interese lo puede leer allí. Pero que quede claro que Indian Camp (Campamento Indio) y Big Two-Hearted River (El río de dos corazones en su traducción española) son dos relatos absolutamente excepcionales, capaces de transportarme a otra época (no de la historia, sino de mi vida) en la que en un solo día, como niño, era capaz de descubrir lo que es el milagro de la vida y a la vez lo que es la muerte. En casi cada relato Nick presencia o rememora algún hecho traumático en su vida o en su entorno: un parto por cesárea o una muerte presenciadas siendo niño, la vuelta de la guerra, el asesinato de un hombre por dos matones a sueldo, los desvaríos de una prostituta que recuerda al único hombre al que realmente amó... Pero es que aparte de estas dos joyas hay varios otros relatos magistrales. Probablemente destacaría "The doctor and the doctor´s wife" en el que se contrapone la actitud de los adultos (el padre de Nick comete un acto fraudulento) con el ciego amor de su hijo; o "A Way You'll Never Be" que refleja el referido estrés postbélico de Nick o la estupenda "Summer People", una excelente historia de un triángulo amoroso que revela lo perverso que puede ser el amor cuando se mezcla con la competición.

Hemingway con su primera esposa,
Hadley Richards, en 1922


La simplicidad narrativa de Hemingway es la que le ha valido al escritor una gran parte de las críticas. Gente que critica que sus relatos son tan simples estilística y literariamente, tan sencillos en su vocabulario y en sus personajes que en realidad puede parecer fácil hacer lo que hacía este autor. Obviamente Hemingway no es (estilísticamente hablando) Henry James. Pero igual de obvio es que eso no marca la calidad de su obra. Ni con Hemingway, ni con Henry James (ni con Steinbeck, que sería para mi "el punto medio entre ambos") puede uno equivocarse jamás. Con ellos siempre jugamos a caballo ganador. Para mi la obra de Hemingway (igual que la de Steinbeck y que la de James) son auténticamente adictivas y la leo y releo periódicamente. Busco obras nuevas para mi continuamente (especialmente desde que las puedo leer en inglés) y las devoro tal como llegan, sin casi digerir. Eso vendrá después. De hecho vienen  de camino a mi casa dos obras más: una recopilación de sus textos sobre el arte de la escritura y unos relatos sobre la guerra civil española.

Creo que el giro que Hemingway dio a la prosa en lengua inglesa (particularmente a la americana) tiene difícil parangón entre los escritores de su época. Por eso siempre defenderé a este pedazo de escritor. Si bien he de reconocer que hablar el español no se le daba igual de bien que la escritura (ni igual e bien que a los cubanos de los 50 hacer propaganda del régimen...)....




--------------------------------------------------


En inglés: Ernest Hemingway. The Nick Adams Stories. Edt Charles Scribner's Sons. 1981. 272 pps.
En español: no me consta que se haya publicado ningún volumen recopilatorio de las historias de Nick (es perfectamente posible que lo haya y yo no lo conozca), pero todas las historias (posiblemente con la excepción de los fragmentos sueltos encofrados entre los papeles de Hemingway) se han publicado en diversos volúmenes de relatos del escritor.

6 comentarios:

  1. Mi abuelo le tenía una tirria considerable y reconozco que me la contagió y me cuesta mucho escogerlo como un escritor que leer; pero entre esta entrada y que el otro día me topé con un fan de aquellos de ultranza, me da que en algún momento tendré que leerlo y ver que me queda de prejuicio y que no...

    ResponderEliminar
  2. Hay mucha gente que "lo mira mal". Como casi todo en esta vida. Te recomendaría "The sun also rises" para empezar. Reconozco que entiendo lo que la gente le critica y porqué. Pero para mi es un pedazo de escritor. Ya me contarás si te "conviertes" o sigues fiel a tu abuelo (que un abuelo siempre es un abuelo....).
    Saludos.

    ResponderEliminar
  3. Con Hemingway pasan dos cosas que siempre me han resultado curiosas.
    Por un lado esa tirria que levanta como persona que hace que muchos no lo lean. Es curioso porque con gentuza mucho peor como Tolstoi eso no pasa.
    La otra cosa es que siga siendo más leído como novelista (a mí en particular no me gusta como novelista) que como cuentista en lo que es un auténtico referente.
    Gertrude Stein sí que sabía ponerlo en su sitio.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si, es fácil echar culpa de la vide del Hemingway hombre/maleducado/abusador al Hemingway escritor, pero como bien dices, no se cuantos escritores se librarían de un donoso escrutinio: borrachos, mujeriegos, maltratadores, mentirosos... A Hemingway esa fama (merecida) se le ha pegado como un olor y a veces aprese que hay quien no podrá reconocer nunca que una mala persona (en abstracto, no concretando en Hemingway) pueda ser un buen escritor. O un buen médico. O un buen arquitecto. O un buen músico...

      Eliminar
  4. ¡¡Buenísimo el video!! He leido solo dos o tres cuentos de Hemingway -lo sé, estoy en pecado mortal- y este excelente post me sirve, como siempre, de guía. ¡Ni siquiera sabía que Ernest tenía un personaje recurrente! Ayss..

    Un saludo!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Nunca es tarde si la dicha es buena... Me quedan tantísimas cosas por descubrir en estos mundos literarios. Gracias al cielo.
      El video me dejó flipando. Que le gustara la isla de Cuba lo entiendo perfectamente, pero esta adherencia al régimen, con todo mi respeto a cualquier ideología política, no deja de sorprenderme en el Hemingway sobre cuya vida yo leí...

      Eliminar