sábado, 18 de mayo de 2013

Runaway (Escapada), de Alice Munro





Por hacer lo largo corto, diré que Munro es una escritora muy especial para mi y este un libro muy especial dentro de su obra. 

Munro es una de las (pocas) escritoras a la que es difícil elogiar a veces sin tener las sensación de que uno puede quedar con aspecto de adulador. Es de las pocas a las que admiran, leen y recomiendan casi todos los mejores (o al menos los más conocidos) escritores contemporáneos. Nunca en mi vida he leído algo negativo acerca de la obra de Munro o de la propia autora (pocos autores cuentan con este beneplácito: Grace Paley, Eudora Welty y pocas más, casi todas mujeres según la estadística que me saco ahora mismo del alerón). 


De hecho muchos de los escritores que se llaman "serios" a si mismos, de dedican a leer y releer a los clásicos (o lo que ellos consideren como tal) y no a leer a sus contemporáneos. Pero de vez en cuando corre la voz entre ellos: "Este volumen lo tienes que tener, lo tienes que leer". Puede ser uno de Munro. Me voy a poner cursi y pedante: si el alma de Chekov (confieso que nunca se cual es la grafía correcta de este apellido en castellano, si ponerlo con "k", con "ck", con "j", espero ayuda de los que sabéis ruso) hubiera emigrado de su cuerpo en el momento de su muerte y hubiera quedado en el éter esperando un cubículo humano en que meterse, tras rebotar y casi acomodarse en otros como Raymond Carver, habría anidado sin duda en el cuerpo de Alice Munro. No descubro nada, claro, veréis que es imposible leer algo acerca de Munro sin que el apellido del ruso salga a relucir quince veces.

Munro, escritora canadiense que calza hoy sus magníficos y esplendorosos 82 años y que en las fotos y vídeos podría pasar por una de las protagonistas de "Las chicas de oro" es considerada con razón por los canadienses una joya nacional. Además, reconoceré que salvo la maravillosa Atwood, leer la lista de escritores canadienses me recuerda leer un listín telefónico de Toronto. No conozco a ninguno (más allá del "su nombre me suena de algo...").

Decía antes que este libro de Munro es especial para mi dentro de su obra y esto es, única y exclusivamente, debido a que fue el primero que leí de ella. Porque he de decir que prácticamente todo lo que le he leído me ha resultado igual de ameno, sorprendente e instructivo. No dejo de aprender de técnica literaria con esta mujer. Volúmenes como "The view from Castle Rock", "The progress of love", "Too much happiness" o "Hateship, Friendship, Courtship, Loveship, Marriage" podrían estar aquí casi con igual mérito que este.

La técnica de Munro no contiene ningún elemento que sea exclusivo de ella, pero la combinación de todos los pilares que aguantan la arquitectura de sus relatos haría temblar de envidia a más de un arquitecto gótico. Básicamente Munro es un perfecto ejemplo del estilo del "escritor omnisciente". Si otros escritores optan por contarle al lector en voz baja detalles acerca de la trama que los protagonistas desconocen (y vana descubrir mas tarde, por las buenas o por las malas), Munro lo sabe todo y nos lo cuenta solo cuando y como le da la gana. Los protagonistas están tan perdidos como nosotros: ¿porqué la protagonista de "Runaway" tiene tanto miedo de que su marido se entere de que su vecina ha vuelto de sus vacaciones en Grecia? Vais a tardar un rato en enteraros. ¿Será el personaje que ha fallecido bajo  el tren que lo ha atropellado el mismo que hace un rato se sentó en frente de la protagonista? Aun no te lo digo. Dosificación de la información en estado puro. Y eso crea ambientes inigualables en la novela: se nos está contando una historia absolutamente banal de dos, tres o cuatro personajes que viven su vida en alguna ciudad de Canadá y sin embargo esos hechos sin aparente relevancia nos mantiene  en el filo de la navaja, pendientes de enterarnos del porqué de esa ceja arqueada, ese perro que ladra o ese inesperado beso en la mejilla...

Alice Munro.


He preferido no comentar nada de las historias del libro porque no tiene sentido. El placer estriba en leerlas directamente, no en que te las resuman. Nunca podría mi ordenador hacer un resumen más atractivo que el que logra el propio relato. No falta nada. No sobra nada. Contar algo acerca de la trama de estos relatos es casi criminal. No tanto porque os vaya a desvelar algo esencial de la historia sino porque son relatos tan perfectos que, como decía Jonathan Franzen: "me niego a hablar de estos relatos o hacer una crítica de ellos. Simplemente léanlos".

El relato que da título al libro fue originalmente publicado en The New Yorker (como muchos de Munro, un peso pesado de la revista) y de hecho, los que sepan inglés pueden leerla completa online en la página de la publicación.

Edición española.


La técnica literaria de Munro es a veces tan "dominatrix" que uno puede sentirse manipulado ("¿porqué se guarda toda la información?"). Pero a ver quien tiene narices para bajar el libro y abandonar la historia. Simplemente Munro dirige y nosotros obedecemos. Y así la historia no puede acabar mal. Para nosotros, para los protagonista a veces si.

 Así que cualquiera que guste de la buena literatura y muy especialmente los que adoren el buen, buen, buen relato, ya tienen entretenimiento. Además se ha traducido al español una gran parte de su obra. Ya no hay excusa. Y ya de paso diré, esperando de corazón no molestar a nadie, que no puedo entender como el Premio Príncipe de Asturias de las letras del año pasado que tenía entre los nominados a Munro fue a parar a Leonard Cohen. O mejor dicho, si que lo entiendo, claro que lo entiendo. Cosas Veredes.


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En inglés: Alice Munro. Runaway. Edt Vintage Books USA. 2005. 335 pps.
En español: Alice Munro. Escapada. Edt RBA. 2005. 288 pps.

14 comentarios:

  1. Últimamente, me encuentro con la señora Munro por todas partes (supongo que influye en ello la reciente publicación de su última obra), y como dices, todo son encendidos elogios. Yo confieso que no la he leído nunca, así que, aprovechando que acabo de entrar en una fase de literatura en inglés, voy a ver si consigo empezar a tapar esta enorme laguna.

    Se puede escribir Chéjov o Chekhov. No estoy muy seguro de lo que dicen las diferentes normas (o más bien, convenciones) sobre la tilde. Supongo que como la primera transcripción parece más española, la tilde queda bien. Checkov no es correcto, y Chekov yo diría que tampoco.

    Un saludo.

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    1. Su última obra ("Dear Life") es también estupenda, aunque puestos a elegir yo me iría a por una de las otras que comento. También hay por ahi, a precio muy asequible un volumen de relatos seleccionados > http://www.bookdepository.co.uk/Selected-Stories-Alice-Munro/9780099541097.
      Muchas gracias por la traducción. De verdad te digo que cada vez que escribo su apellido no se como hacerlo.

      Un saludo.

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  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  3. Bueno, a ver si a la tercera va la vencida. Si ves exceso de comentarios con lo mismo, bórralos, que no sé muy bien la que he armado.
    Te decía que en el listín telefónico de autores canadienses deberías de subrayar el nombre de Mavis Gallant, a quien Alice Munro considera su maestra, aunque entre ellas se parecen poco. Gallant, Munro y Atwood sí son las chicas de oro de la literatura canadiense.
    Como dices, nadie habla mal de Munro, y sí, son pocos quienes pueden decir eso, Ozick, Hempel, Paley, Welty, y poco más, y todas mujeres.
    Además, de Munro hablan bien hasta sus contemporáneos, lo que es todavía más difícil. La consideran una maestra gente como Deborah Eisenberg, Mary Robison, Lorrie Moore, Amy Hempel o Amy Homes, y si los buenos te elogian, algo tienes.
    A ver si ahora sí.
    Saludos

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    1. Ahora si, ahora si.
      A Gallant (que se que me tiene que gustar) la tengo también en la lista de pendientes. No he leído casi nada de ella. Me dejé sus relatos en la librería canadiense de Paris, con todo el dolor de mi corazón (pero o me dolía el corazón o me dolería el bolsillo)
      El otro día me regalabas vídeos. Favor por favor. Aunque está en inglés, aqui tienes a Gallant con otra super autora que creo recordar también te gustaba mucho como a mi, Jhumpa Lahiri, entrevistadas y leyendo fragmentos de sus obras.
      http://www.granta.com/New-Writing/Lahiri-Gallant

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    2. Por cierto, Munro también fue nominada hace dos años al premio y en aquella ocasión lo ganó Amin Malouf. En fin, yo también lo entiendo, por eso me sabe peor.

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    3. Eso que se ahorra. Tener que ir presumiendo por ahí de ese premio (estilo Paul Auster). Que le quiten lo "bailao".

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  4. Para mi la literatura canadiense empieza por D de Robertson Davies y acaba por M de Munro...¡¡¡pero qué grande los dos!!! La descubrimos no hace mucho en nuestro particular club literario (La Sartén Litteraire) y me dejó hechizada. Es lo que tú dices: ni sobra ni falta nada. Simplemente genial.

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    1. Aaaarghhhhhh¡¡¡¡
      Se me había olvidado Robertson Davies. Pero que memoria mas nefasta tengo.
      Gracias por recordármelo.

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  5. Maldición!! Otra autora que conozco solo de oidas :( Poco puedo comentar en tales situaciones salvo lo de "apuntada queda".

    Un saludo!!

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    1. Jajaja, Todos y yo el primero tenemos una lista de apuntes que el día que los repasemos nos van a dra escalofríos.
      Un abrazo.

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  6. Muy bien vista esa postura de la Munro como narradora, que mantiene al lector siempre a unos pasos de distancia. Uno no puede perderse ni una palabra de sus cuentos, porque en cualquiera de ellas podría estar ese indicio revelador, esa clave que por fin nos desvelará el porqué de todo (o no). A mí también me encanta, desde luego.
    Respecto a cómo se escribe (o se transcribe) el nombre de Chéjov, en castellano lo correcto es con "j", por la simple razón de que en ruso existe una letra que equivale en sonido a la jota española. Algo que el inglés no tiene, y de ahí que ellos recurran, para emular el sonido, al grupo consonántico "kh". En cuanto al acento, en ruso ciertamente no lo lleva, pero en castellano es mejor ponerlo para evitar que la sílaba tónica sea la última, puesto que en ruso el acento recae sobre la primera.

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    1. Que maravilla. Ya sabía yo que vosotros me ibais a resolver la duda. Muchas gracias Elena.

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    2. Gracias Oscar por la contribución via New Yorker . En el site Bookos.org se pueden bajar gratis libros de Munro y de Mavis Gallant en diferentes formatos: PDF, ePub, Mobi y otros. Yo uso el software k9 para filtrar los eventualmente riesgosos, ya que hay de todo en ese sitio.

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