martes, 5 de marzo de 2013

Birds of America (Pájaros de América) de Lorrie Moore









En realidad, en contra de lo que pueda parecer a veces, no son tantísimos los escritores capaces de dominar de forma magistral el escurridizo arte del relato. Para un buen escritor puede ser relativamente sencillo escribir algún buen relato, o incluso un puñado de ellos. Pero otra cosa es hacer un volumen repleto de ellos y que este mantenga un nivel de calidad homogéneo equiparable al de una gran novela.  Que cada relato actúe como entidad independiente dentro del libro y a la vez se integré sin solución de continuidad en la historia última del libro es una maravilla que hay que apreciar.


No son tantos tampoco los escritores que se dedican en exclusiva o casi a este arte. Y si nos circunscribimos a los últimos 20 años es mi impresión, sólo mi impresión, que la mayoría de los mejores son mujeres. Si, obviamente si me paro a pensar saldrán varios hombres, pero quizá me tengo que ir más atrás en el tiempo para que salgan con facilidad, a los relatos de un Hemingway (especialmente sus relatos de Nick Adams, oro puro), Chejov u otros muchos que se os ocurren y de los que hemos hablado con frecuencia en nuestros blogs. 

Como digo, si me vengo a relatistas (desconozco si existe el término, pero "cuentista" cada vez me suena más a otra cosa) contemporáneos, sólo saltan a mi cabeza autoras como Alice Munro, Amy Hempel, Grace Paley, Jhumpa Lahiri o Lorrie Moore (algunas son exclusivamente devotas del relato, otras han escrito alguna novela, pero se lo perdono). Y que conste que si me voy más atrás en el tiempo tampoco es que deje de haber mujeres que encaren con soltura a cualquier macho alfa (!Flannery O´Connor sin ir más lejos, que maravilla¡)

Una de las ediciones españoles


Y en el caso de Moore, aunque he de reconocer que me ha gustado todo lo que le he leído, casi toda mi admiración por ella se cimienta en este libro. Libro que encontré por casualidad, al hacer búsquedas sobre otro diferente, pero de idéntico título, "Pájaros de América" de Mary McCarthy. Parecía imposible para mi que estos pájaros de América me gustaran tanto como me habían fascinado los de McCarthy. Error. Bueno, quizá el de McCarthy esté un poco por delante, pero no demasiado.

Lorrie Moore (©Andy Manis, NY Times)

Los relatos de Moore son una destilación casi perfecta. Recomiendo vivamente a quien pueda leerlos en inglés que lo haga. Me lo he pasado bomba con su uso del idioma. No es que invente nada nuevo en realidad, pero el ritmo de las conversaciones el uso de la puntuación, el poder de ciertas palabras y expresiones son estupendas. Moore se lleva bien con las palabras y los signos de puntuación, eso se nota pronto. No fue en vano que una de sus primeras historias ("You´re ugly too") fue seleccionada por Updike para su increible recopilación The Best American Short Stories of the Century.

At night, she and Joe did yoga to a yoga show on TV. It was part of their effort not to become their parents, though marriage, they knew, held that hazard. The functional disenchantment, the sweet habit of each other had begun to put lines around her mouth, lines that looked like quotation marks–as if everything she said had already been said before.

Tomado de Internet. Desconozco el autor de la caricatura.


Los protagonistas de este puñado de relatos comparten (como ocurre en los buenos libros de relatos que no son simplemente  un puñado de relatos que aunque buenos, han sido agrupados al amor del escritor o, lo que es sin duda peor, del editor) una serie de características. Y aunque los elementos que ligan a estos personajes no son precisamente envidiables (el aburrimiento, el hastío, el cansancio vital, la angustia o la falta de una dirección definida en su vida, soledad, deseperación), que nadie crea que son historias tristes. En realidad son simplemente historias reales como la vida misma. La mujer agobiada porque la nueva casa tiene el ático infestado de ardillas o la que tiene que sufrir un examen ginecológico en una sala llena de estudiantes no hacen más que repetir los problemas que nuestra especie ha conocido desde siempre. Y quizá ese sea uno de los grandes méritos de Moore. Solo relata vidas aparentemente sin interés. Nada fuera de lo convencional, nada sacado de la chistera. Personas que son incapaces de dejar de sentir tristeza o dolor por la muerte de su perro sin que lo pueda evitar ni siquiera su familia, actrices que han abandonado su carrera por sentir que se han convertido en un objeto erótico y acaban sometiéndose temporalmente a un hombre porque así "no tienen que pensar" o insatisfechas profesoras de clases nocturnas que solo aspiran a ser "una ciudadana del mundo". Pero lo realmente esencial de todos ellos (básicamente siempre todas ellas, pues son siempre mujeres) es que no dejan de buscar, no dejan de pensar que tiene que haber una salida, que rendirse puede no ser la única escapatoria.

Y sin embargo no falta el humor. El humor que la lleva a definir la famosa Clínica Mayo como "An amusement park for hypochondriacs. A cross between Lourdes and The New Price is Right". Incluso los títulos de las historias son geniales en si mismos con frecuencia: "People Like That are the only People Here", "Agnes of Iowa" o "Which is More Than I Can Say About Some People" me parecen perfectos o cask cuando acabo la historia.

Los Pájaros de America de Moore no tienen casi nada que envidiar
a los famosos de Audubon.

Moore lleva dentro de si lo mejor de muchas de las otras grandes escritoras. En sus páginas me acuerdo de Paley, de Flannery O´Connor, de Margaret Drabble. Curiosamente hay otras a las que  nunca me ha recordado (Munro, Welthy). Son curiosas las relaciones inexistentes que uno puede trazar entre varios escritores dedicados al mismo tipo (en apariencia) de parto literario, las filias y fobias que uno plasma en su mapa literario.



Dice Moore: “Para mi, los relatos son respuestas a las pequeñas perturbaciones que hacen temblar los cristales de las ventanas o a criaturas que súbitamente entran en la casa”. Una buena historia nos perturba como un ratón que se cuela en la casa. Hasta que no hemos acabado con ella no podemos descansar.

Estos pájaros de América pueden parecer fuera de lo común. Pero no es así.  Son muy, muy comunes. Y lo bueno de las buenas historias es que a veces te pueden pegar un puñetazo en toda la cara sin que te des cuenta siquiera. Con tan solo veinte páginas pueden alcanzar una súbita explosión que una novela habitualmente no puede. Moore es, sobre todo, una escritora original. Y de esos no hay tantos como parece.


Algún vídeo como este puede facilitarnos oír su voz y ver su cara:


O este otro en el que nos explica (un poco deslumbrada por un foco) el "porqué leer es vital":


Y si quereis leer alguna de sus historias en español, lo podes hacer en el blog de la Mujer Quijote.

Life is a long journey across a wide country... Sometimes the weather's good. Sometimes it's bad. Sometimes it's so bad, your car goes off the road. (La vida es un largo viaje a través de un vasto país... A veces el clima es bueno. A veces es malo. A veces es tan malo que tu coche se sale de la carretera).

En inglés: Lorrie Moore. Birds of America. Edit Vintage Books USA. 2010. 291 pps.
En español: Lorrie Moore. Pájaros de América. Edit Salmandra. 2009. 288 pps.

12 comentarios:

  1. Hola Oscar, gracias por el enlace.
    No estoy muy de acuerdo con tu inicio, con ese "pueda parecer", si a alguien le parece es que ha leído pocos cuentos (no me gusta "relatos"). La dificultad del cuento es equiparable a la novela (diga lo que diga Tolstoi) para el autor, y mucho más exigente que ésta para el lector. Los talleres de escritura y los juntaletras con aspiraciones hacen mucho daño al cuento.
    De acuerdo contigo en que recuerda a Paley y nada a Munro o Welty, pero a mí tampoco me recuerda a O'Connor. Sin embargo sí que tiene el aire Hempel y el aire Gallant(ese narrar vidas sin interés, aparente). En alguna ocasión leí artículos que la comparaban con Amy Homes, a la que no se parece en nada salvo en la generación, claro que también en una ocasión leí que era muy similar a Kathy Acker, vamos, día y noche, a veces se me escapan los mecanismos mentales de alguna gente.
    También coincido en que en el último siglo las mujeres ganan por goleada a los hombres como cuentistas.
    Entre las grandes no puedes olvidar a Ozick (Levitación es una de las obras maestras del cuento del siglo XX), a Dorothy Parker, a Ann Porter, a Mavis Gallant, a Lydia Davis, incluso a Margaret Atwood.
    Si te vas al cuento en español en el siglo XX, las mujeres también se imponen (tal vez no estén en lo más alto, Cunqueiro y Gómez de la Serna son de otra galaxia, pero sí dominan la parte alta de la tabla): Poniatowska, Castellanos, Bombal, Ocampo, Febres, Matute, Chacel, Mayoral, Garro, Peri Rosi, Valenzuela.
    Hay un buen surtido donde elegir con independencia del idioma.
    Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Acepto la puesta y subo. No estoy de acuerdo en que los juntaletras hayan hecho mucho daño al relato (me gusta más que cuento), han hecho mucho más daño infinitamente a la novela. Es difícil escribir un mal relato y publicarlo sin que te apedreen o simplemente no te hagan ni puñetero caso. Es mucho mas´fácil esconder tu torpeza e incapacidad como escritor en un volumen de 1000 páginas, pongamos por ejemplo (así, al azar, sin premeditación alguna) "El código DaVinci".
      Si que estoy de acuerdo en que nada de nada que ver con Homes. Imagino que cada uno lo compara con quien le gusta, a veces siendo más objetivo, a veces menos.
      Pido perdón (y agradezco la colleja virtual) por la omisión de todas y cada una de las autoras que citas, que tiene el mismo o más derecho a estar en al lista que las que mencioné.
      Dentro de mi desconocimiento reconocido de la literatura española, curiosamente también coincido en que no destacan tanto como en el ámbito anglosajón. Y en mi opinión, solo mi opinión, eres ahora tu quien olvida a Cortázar, Borges y A. Bioy Casares entre otros en la alineación titular de los varones.
      Finalmente coincido en que afortunadamente hay donde elegir.
      Y finalmente te agradezco mucho como siempre tu comentario y que haberte leído me haya recordado que tenía que releer a Moore.
      Un cordial saludo.

      Eliminar
    2. Estoy completamente de acuerdo en que es mucho más fácil parecer un escritor con una novela de mil páginas que con un cuento de diez.
      Admito la colleja, pero sólo por Cortazar, en mi Olimpo particular (personal, intransferible y caprichoso) ni Bioy ni Borges están al lado de Zeus.
      Saliendo un poco del tema, el otro día me encontré con la traducción última novela de de nuestra adorada Ozick, la mesa de novedades estaba copada por juntaletras mientras que el ejemplar de Ozick estaba medio oculto en la estantería. A lo peor la culpa del daño no es de los juntaletras (muchos de los cuales ni siquiera existen, y no me refiero a pseudónimos).
      Siempre es un placer y un desafío despertar tu curiosidad.
      Un saludo.

      Eliminar
    3. Ya me parecía recordar a mi que lo de Borges te iba a hacer remover te en la silla...
      Lo de Ozick es una magnífica noticia. A ver si empieza a ser un poco más conocida por aquí, que sigue condenada al ostracismo.
      Y desde luego editoriales y por supuesto lectores tendremos que admitir nuestra parte de culpa en que Dan Brown viva en un chalet inmenso con vistas al mar y Ozick en un pequeño apartamento de Nueva York. Esto último me lo invento pero queda bien y podría ser perfectamente real. Sólo a título explicativo, claro.
      Saludos

      Eliminar
  2. Coincido contigo, Oscar: en diferentes esferas, pero los "pájaros" de Moore se pueden codear muy bien con los pájaros de Audubon. Me ha encantado la frase "una buena historia nos perturba como un ratón que se cuela en la casa". Precisamente eso. Por último, el autor de la caricatura de Moore con que has ilustrado tu entrada es el famoso David Levine: su estilo es inconfundible.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es verdad, Levine, al mencionarlo he recordado que lo conocía de algunas caricaturas de escritores como Beckett o Cynthia Ozick. En la New York Review of Books están la mayoría.
      Gracias por el recordatorio.
      Saludos.

      Eliminar
  3. Siempre he sido de grandes relatos, por el mismo precio me atraían más los buenos tochos y te aseguro que en muchos temía que se terminaran, me preguntaba, cuando quedaban unas 50 pág. cómo sería capaz de concluirlo, cuando aún quedaba tanto por contar..., pero desde que sigo tu blog he tenido la suerte de disfrutar de los magníficos cuentos de algunos de los autores que acabáis de comentar y otros omitidos no menos interesantes, de hecho ahora esto enfrascado en "El mejor relato del mundo y otros no menos buenos" de Rudyard Kipling, no tienen una temática tan interesante como los de McCullers, por ejemplo, pero admiro su ingenioso lenguaje. Por lo que gracias, una vez más, por introducirme en este mundo de los pequeños (por número de pág.) relatos.

    ResponderEliminar
  4. Kipling es siempre Kipling. No es mi autor más admirado en sus novelas ni en sus relatos, pero es un grandísimo exponente en ambos. Esa recopilación (al igual que la de editorial Acantilado) es magnífica. A McCullers se le puede notar en relatos y en novelas que está más cerca de los instintos más básicos de la vida diaria. Kipling es más British en eso, hablando de lo mismo lo hace de manera más indirecta o adornada.
    Siempre es un placer compartir lecturas con los amigos, así que aunque agradezco tu agradecimiento, nada que agradecer tienes en verdad.
    Ahí queda eso.

    ResponderEliminar
  5. Escribir un buen cuento es mucho más difícil que escribir una buena novela. En el cuento todo está concentrado, es pura esencia. En la novela, pienso yo,la narración se puede permitir algunos momentos menos relevantes o flojos, por así decirlo , sin que la novela en su totalidad salga perjudicada.
    A mí me fascinan particularmente los cuentos de una extensión de no más de tres páginas, si son buenos , claro.Uno de mis top es el que tengo colgado en mi blog :"Continuidad de los parques" de Cortázar, maestro de maestros. Redondo, redondo, formalmente y en esencia.
    Lorrie Moore me parece de lo mejor de la literatura americana contemporánea y lo digo solo por haber leído "Al pie de las escaleras" y "Anagrams" y te doy todala razón en cuanto a la posibilidad de leerla en inglés, Anagrams es un espectáculo en sí solo desde el punto de vista limgüístico. Yo tb solté varias carcajadas con esta mujer. Lo conté en la entrada de este libro que hice en su día.
    Una pequeña contribución que hago a nuestra memoria de buenos cuentistas hombres (y americanos ambos): Raymond Carver y Russel Banks. Un saludo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A Carver y a Cheever los tengo en el cabecero de mi cama y les rezo casi cad noche.
      Durante mucho tiempo he dicho que "Errand", el cuento de Carver (no recuerdo que título, me parece que totalmente diferente se le dio en español) era el cuento más perfecto que había leído en mucho, mucho tiempo.
      Respecto de la frase con que abres tu aportación, no puedo estar más de encuerdo, Miss W.

      Siempre un placer saludarte.

      Eliminar
  6. Parece que en lo que respecta al cuento nos declaramos por mayoría antitolstoynianos.
    Sobre la dificultad del cuento yo añadiría otra que es la dificultad para el lector, un cuento suele ser mucho más exigente con el lector que una novela (generalización no estadística), tal vez a eso se deba su escasa repercusión, muchos lectores siguen huyendo de todo aquello que no esté explicado en absolutamente todos sus detalles y que no se ajuste a una estructura clásica de novela.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues pienso exactamente igual. Y de hecho algunos de mis (muchos) errores al recomendar libros a amigos se han producido por no tener en cuenta esa norma. Recomendar a un amigo que disfrutó con "El código Da Vinci" los de Larsson y le recomendé los "9 cuentos" de Salinger. Creo que solo una amistad de muchos años pudo impedir que me arrojara el libro a la cabeza.

      Eliminar