viernes, 15 de junio de 2012

Sombras verdes, ballena blanca; de Ray Bradbury




Sería indigno por mi parte no rendir homenaje tras su muerte (más me valdría haberlo hecho en vida) a uno de los más grandes escritores con los que me he encontrado en toda mi singladura lectora. Durante años su obra fue objetivo obsesivo de mis cacerías librescas, hasta reunir todos los volúmenes publicados. Así que puestos a recomendar algún libro suyo podía hacer dos cosas: ir a los obligatorios, las obras maestras, los más conocidos para muchos lectores, como "Crónicas marcianas", "Las doradas manzanas del sol"o "El hombre ilustrado".  Pero mejor aun me parece compartir con los amigos alguna de las lecturas mas sorprendentes que Bradbury me regaló. Entre otras cosas para acabar de una vez con la idea de que Bradbury era "solo" (como si fuera poco) un magnífico escritor de ciencia-ficción. Por ello voy a releer y comentar algunas de mis obras favoritas de Bradbury que están, quizá, entre las no tan conocidas o admiradas


Corría el año 1953, cuando al mega-director de cine John Huston se le metió en la cabeza (y lo logró) contratar a Bradbury (tras haber leído algo de su obra) para que escribiera el guión cinematográfico de la maravillosa versión de Moby Dick que luego dirigiría Huston y protagonizaría Gregory Peck como uno de los Ahab más memorables visualmente paridos por el cine.

Ray Bradbury (chaqueta oscura) y Houston (con gorra)
durante el rodaje. 
Bradbury (derecha) con Huston, durante el rodaje de Moby Dick.


Bradbury había leído el famoso relato (que fotos más maravillosas) que Katherine Hepburn hizo acerca del rodaje de "La Reina de Africa" con Huston y Bogart poco antes y se le ocurrió hacer algo similar. Bueno, habría que decir que esto no es propiamente un diario de esa experiencia y a la vez si que lo es. Es una versión semi-ficcional de los siete meses que Bradbury pasó en las adoradas tierras de Irlanda trabajando en el guión. Mezclando la base totalmente real de su experiencia con su capacidad narrativa nos regala un volumen que engancha desde el principio. Desde el mismo principio. Y advierto que los especialmente sensibles al gusto por las tierras irlandesas y/o Moby Dick se verán especialmente asaltados. Los encuentros de Bradbury con los policías, sacerdotes, lugareños y, sobre todo, los parroquianos del pub local le ayudarán en gran media a entender a ese pueblo. Durante esa estancia en Irlanda, además, Bradbury escribiría algunos relatos (muy recomendable "El mendigo del puente O´Connell") que luego fueron incorporados como capítulos a este libro (además de republicados de manera independiente en otras recopilaciones). En el libro, las historias se mezclan con su experiencia real con Huston para dar lugar a una obra extraordinaria.

Bradbury escribió para la archifamosa serie "The Twilight Zone" el episodio
número 100: "I sing the body electric".  1962
Digo que engancha desde el mismo principio y me explico. En mi época de caza y captura de los libros de Bradbury, cuando Internet aun no ponía tan fáciles las tareas de buscar listas de libros, andaba merodeando por una librería de Sevilla y de repente detecté el nombre de Bradbury en el lomo de un libro. El título no me sonaba de nada y había leído muchos de sus volúmenes ya. Voy a ese horror que se llama "resumen de contraportada" (bueno, no se si se llama así, pero podría) y veo que encima trata de Irlanda (uno de mis destinos anhelados entonces y aun no pisados)  y el guión de Moby Dick (una de mis cinco novelas preferidas de todos los tiempos). Así que usando el habitual método de "Hmmm.... vamos a leer las primeras dos o tres páginas aquí en la librería" comencé por el principio:

Miré desde la cubierta del ferry de Dún Laoghaire y vi Irlanda.
La tierra era verde.
Y no me refiero a un único y vulgar verde; allí estaban todas sus tonalidades y variaciones. Incluso las sombras eran verdes y la luz que bailoteaba en el muelle de Dún Laoghaire y las caras de los aduaneros. Bajé y me interné en aquel verde, yo, un joven americano con poco más de treinta años que sufría dos clases distintas de depresión y cargaba con una máquina de escribir y poco más como equipaje...

...Pero de repente un relámpago, un trueno. El sol se escondió. El verde se desvaneció. Una cortina de lluvia cubrió el vasto cielo. Deconcertado sentí que mi sonrisa se desinflaab. Un canoso y mal afeitado oficial de aduanas me hizo señas.
- ¡Aquí! ¡Control de aduanas!
- ¿Adonde se ha ido? -grité - ¡El verde! ¿Si estaba aqui hace un momento! Ahora se ha...
- ¿Dice usted el verde?
El oficial consultó su relaoj.
- Volverá cuando salga el sol - dijo
- Y eso ¿cuando será?
El viejo hojeó una lista de aduanas.
- Bueno, no hay nada en los malditos boletines del gobierno que indique donde, cuando o si saldrá el sol en Irlanda. - hizo un ademán con la cabeza - Hay una iglesia en aquella dirección, pregunte allí.
- Me quedaré aquí seis meses. ¿Cree que...?
- ¿Si volverá a ver el sol y el verde?. Es posible. Aunque en el veintiocho  tuvimos doscientos días de lluvia. Fue el año en que produjimos más champiñones que niños.
- ¿Es eso cierto?
- No. Solo son rumores. Pero es todo lo que se necesita en Irlanda, alguien que escuche, alguien que hable y ¡ya está hecho!
A partir de aquí ya había pagado el libro en un estado de abstracción sin siquiera mirar la cara del vendedor y salía de la librería sin parar de leer o levantar la cara del libro. Me ventilé la mitad en la parte trasera del coche en que volvíamos a nuestra provincia y la otra mitad el día siguiente. Las anécdotas de Bradbury no tienen  precio. Este es un libro divertidísimo y una canción de amor a Irlanda, a su gente y a Moby Dick, obra de la que inicialmente no era nada, pero que nada partidario. Cuando el policía de aduanas le pregunta porque viene a Irlanda, Bradbury responde:
- Locura.
- ¿Que quiere decir?
- De dos tipos. Literaria y psicológica. He venido para enfrentarme y derrotar a la ballena blanca.
- Enfrentar - garabateó el hombre - derrotar. Ballena blanca. Eso es Moby Dick, ¿no?
- ¡Usted lee! - grité, sacándome el libro de debajo del brazo.
- Cuando estoy de humor - subrayó sus garabatos - Hemos tenido a la Bestia en casa durante más de veinte años. Peleé con ella en dos ocasiones  Está demasiado cargad de páginas y de las intenciones del autor.
- Estoy de acuerdo. Lo está. Lo he cogido y abandonado al menos diez veces, hasta que el mes pasado un estudio cinematográfico me contrató para trabajar en él.

El Royal Hotel Hibernian de Dawson Street, Dublin. Aqui se alojó Bradbury
durante el rodaje. Años después fue derruido para levantar un centro comercial.


Los encuentros que tiene con la gente de los pueblos de Irlanda son simplemente tronchantes. Conversaciones con los taxistas, botones de hotel, policías y lugareños varios. Pero entre broma y broma se entrevén los hechos que han marcado a ese pueblo. Un pueblo machacado por el hambre y la emigración que vio bajar su población de ocho a tres millones de habitantes  ("Otra  gran hambre por la escasez de patata o una niebla más espesa que dure lo suficiente como para que todo el mundo pueda hacer el equipaje y cruzar de puntillas el canal para disfrazarse de policías de Filadelfia e Irlanda será un desierto"). Un pueblo con una cultura literaria tremenda tal como constaté en Dublín, con un respeto y admiración encomiable por sus escritores.

- En la estación me han aconsejado que observe con atención a esta nación golpeada por la pobreza, dominada por el clero, inundada por la lluvia, azotada por el aguanieve, a esta...
- ¡Cielo santo! - interrumpió el viejo - ¡Usted es un escritor!
- ¿Como lo ha adivinado?
- El país esta invadido de ellos. Hay escritores hasta debajo de las piedras en Cork y escritores penando en los pantanos de Killashandra. Llegará el día, fijesé en lo que le digo,  en que habrá cinco escritores por cada persona en la Tierra.

Working Story Board for John Huston's Moby Dick 1956, de Stephen Grimes
Y luego, claro está tenemos la sustanciosa parte de la relación de Bradbury con John Huston. Y esta es aun más interesante. Cuando Bradbury visita por vez primera a Huston en la casa en que este se aloja con su esposa en Irlanda durante el rodaje, todo comienza bien, con cierto tono humorístico. Huston le recrimina que ha llegado tarde y pregunta que es lo que le ha retenido, Bradbury señala hacia la puerta abierta y responde "Irlanda". Huston dice "Ah, entonces es comprensible". Pero todo se tuerce bien pronto y una escena que se inicia como una alabanza de Huston hacia España y los españoles (había estado por aquí poco antes) acaba en una escena de humillación del director hacia su mujer, digna del más puro maltrato psicológico. Esta relación doble hacia el director/genio y el hombre difícil de aguantar lleva a Bradbury a relatar unas relaciones entre ambos con bastante tensión en ocasiones. De hecho, en ocasiones, cuando habla de "El Monstruo" uno no tiene totalmente claro si se refiere al cetáceo o al director (a este último se refiere más de una vez como "La Bestia"). Después de un episodio muy divertido de una boda con cacería del zorro incluida realizada por Huston en Irlanda para un amigo suyo de Hollywood y vemos a un Huston semiamable aparece un breve episodio en que el director regala a su esposa una preciosa yegua. Esta se monta en ella (la esposa en la yegua, no al revés) y comienza a trotar, tras lo cual se cae al suelo y se golpea. Todos los presentes quieren acudir a  asistirla, pero Houston se interpone ante ellos:

John alcanzó a Ricki el primero y se quedó mirándola. No la tocó ni la ayudó a levantarse. No examinó sus piernas o su brazo o su cuerpo, se limitó a inclinarse sobre ella y gritarle:
- ¡Tu, zorra, vuelve a subir a ese caballo!
Nos quedamos paralizados.
John se interponía de tal modo que no podíamos acercarnos o tocar a Ricki.
Sin ayuda de nadie, sacudiendo la cabeza, Ricki se puso en pie.
- ¡Maldita seas! - gritó Huston - ¡Sube a ese caballo!

Jose Ferrer visita a John Huston y Gregory Peck
durante el rodaje de Moby Dick.
Bradbury

Y sin embargo, y aun a riesgo de ser pesado, insistiré en lo divertido que es el libro. Agridulce como la vida misma. Pero también tenemos episodios como "Fantasmas de lo nuevo" (el capítulo 15 del libro) que son una estupenda historia de fantasmas o, para ser más preciso, de casas encantadas. Un poco de todo, vamos. El episodio más divertido para mi es, sin duda, "Terrible conflagración en la casa". La historia de unos revolucionarios que deciden ir a prender fuego a la casa señorial de un noble para comulgar con las revueltas que están estallando en todo el país. No puedo parar de reír cada vez que la leo.

Y no puedo parar de recomendar este libro cada vez que sale a relucir el nombre de Bradbury.

Decimos hasta luego a un genio que ahora andará, por fin, caminando sobre Marte, buscando una "escopeta de abejas" para atacar a más de uno o montado en un planeador sobre los mares secos del planeta rojo. Y espero sacar tiempo para comentar varias otras de sus obras.

Ray Bradbury

Bradbury en la 50 gala aniversario Disney. El primero para divertirse.


En español: Ray Bradbury. Sombras verdes, ballena blanca. Editorial Minotauro. 1995. 324 pps.

27 comentarios:

  1. Con Bradbury parece que pasa lo mismo que con Vonnegut, la eterna etiqueta de escritor de ciencia-ficción (tuve la conversación justo ayer, intentando convencer a alguién que Vonnegut era un escritor genial) parece limitar su alcance. Hay que insistir e insistir que *no* es la parte de ciencia ficción la que importa, que hay mucho más en su obra.

    Las anécdotas que explicas son impagables! (Tengo en lista de lectura a Moby Dick, creo que buscaré este libro y lo añadiré de "companion" para poder reírme después de la bestia)

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    1. Si, en español creo que es algo más difícil de localizar, pero en inglés si que se ecuentra fácil.
      Lo de Vonnegut es una verdad "like a Cathedral".

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  2. Hermosísimo homenaje a un hombre al que nunca estaremos lo suficientemente agradecidos por todo lo que nos dió. De hecho este libro es una crónica de uno de sus logros: conseguir adaptar un libro inadaptable dentro de que es, sin duda, una obra maestra del cine.

    Nos queda su obra y su personalidad a prueba de bombra. Uno de los pocos escritores "de nacimiento" que jamás hayan enborronado páginas, con una autenticidad rayana en la desmesura. El mundo sin él sería mucho más triste y aburrido, así que a dios gracias solo se ha ido su forma física.

    Un saludo!

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  3. Desde luego, adaptar Moby Dick no es como adaptar Harry Potter. Llevar a Ishmael o Ahab al cine sin que pierdan credibilidad es algo épico. Y leyendo el libro entiende uno que realmente fue un parto dificultoso para Bradbury.
    La verdad es que ha sido empezar a releerlo y sentir renacer las ganas de consumir más y más de sus libros.
    Un saludo.

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  4. Geniales anécdotas. Claro que la conjunción Irlanda-Bradbury-John Huston (por no hablar de la ballena blanca) tenía que dar un resultado espectacular. Me lo anoto para el día en que organice un viaje a Irlanda. (¿Puedes creer que no he estado nunca?).

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    1. Ja, ja, Iba a decir "no sabes lo que te pierdes", pero soy consciente de que tendría que decir "si que sabes lo que te pierdes." Después de haber acampado junto al lago Ness, te falta un buen paseo por la región de los lagos de Glendalough en Irlanda (donde por cierto se rodaron las escenas de Braveheart que muchos creen fueron rodadas en Escocia).

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  5. Las facetas de Bradbury fueron muchas y tal vez la más desconocida fuera la de escritor de cuentos para niños.
    Además fue el creador de un mito urbano sobre Los Angeles, ese suceso que le ha ocurrido a todo turista que se precie, que la policía lo detuvo por pasear en LA. A quien le ocurrió eso fue a Bradbury, lo narró en el cuento "el peatón" y ahora resulta que le ha ocurrido a todo el mundo (madre de Antonio Banderas incluida).
    A mí me gusta especialmente "la muerte es un asunto solitario", es una novela muy "Angela Carter"

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    1. "La muerte es un asunto solitario" es también una obra estupenda, coincido. No se me había ocurrido lo de Angela Carter, pero es una comparación perfecta. Bradbury es capaz de recordar a muchos buenos escritores en aus. Mejores momentos. Leyendo su relato acerca de la casa embrujada me acordaba de "Casa tomada" de Cortázar.
      Me voy a releer "El peatón ahora mismo".
      Saludos.

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    2. Esto de escribir desde el iPhone hace que puntos y comillas florezcan donde ellos quieran....

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  6. He leído hace tiempo el libro que escribió K. Hepburn sobre el rodaje de “La reina de África”. Un viaje muy movido en el que los únicos que no enfermaron por el agua fueron los alcohólicos Huston y Bogart porque ellos no bebían agua claro. Basándose en ese mismo viaje Clint Eastwood dirigió una película “Cazador blanco, corazón negro”.

    De Bradbury sólo he leído la más conocida popularmente, “Fahrenheit 451”. Todavía me acuerdo de los hombres-libro. Yo no podría memorizar por ej. “Moby Dick” jamás en la vida, hubiera tenido que quedarme con un libro más cortito.

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    1. Yo creo que no podría memorizar ni una cartilla de Rubio. Y mira que estudiando las oposiciones tenía buena memoria, pero desde entonces (que no hace tanto) lo dejé. Y concretamente Moby Dick sería una tortura (esas páginas y páginas sobre la anatomía del las ballenas y el arte del despiece del cetáceo... bufff). Me quedo con memorizar un solo poema de Emily Dickinson (con trabajo).

      Farenheit es un libro estupendo en mi opinión, con una película (¿de Truffaut?) que a mi no me gustó nada de nada, aunque tiene muchos amantes. No obstante no es de lo mejor de Bradbury en mi opinión, aunque si de lo más famosos, como ocurre con frecuencia.

      Saludos.

      PD: Huston y Bogart mano a mano con una caja de botellas de escocés tenían que ser temibles. Inmunizados contra todo.

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  7. De Bradbury sólo me he leído Fahrenheit 451, y me gustó muchísimo.
    Me alegra que nos hayas acercado esta novela (al menos a mí) porque no la conocía, y me ha fascinado todo lo que has comentado.
    La portada me parece preciosa :)

    P.D. Compartirás alguna foto del precioso paisaje de Edimburgo, que has disfrutado en el viaje?

    Un saludo ^^

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  8. La portada esta tomada directamente de una edición americana y coincidí en que es magnifica. En general las portadas que la editorial minotauro dedicó a Bradbury son muy buenas.
    C
    Me comprometo a poner algunas fotos y comentarios de Edimburgo. Me ha fascinado la ciudad. Y la gente aun mas.

    Un saludo

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  9. Menudo homenaje al autor, tristemente fallecido. Te has ido a un título estupendo que suele ser dejado de lado por sus dos obras más conocidas. Siempre me peleo con estas cosas, descubrir a los autores más allá de sus libros más sonados es un gran placer.
    Un saludo

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    1. Hola.

      Si, la verdad es que Bradbury tiene cantidad de sorpresas que darnos a conocer. Desde novela policiaca a relatos de fantasmas. Siempre es un placer leerle. Coincido contigo en que quedarse solo en los dos títulos mas conocidos es desaprovechar a un gran autor.

      Saludos

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  10. Este autor sólo lo conozco como de ciencia ficción, no es mi temática favorita. La anecdóta de la peli me parece muy interesante. Saludos

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    1. Pues en realidad no solo se trata de que no sea un autor exclusivamente de ciencia ficción sí no que realmente no es la ciencia ficción lo que mas abunda en su obra. Relatos de tipo fantástico, de suspense, otros de corte biográfico, policiaco etc. Tratare de sorprender un poco con alguna otra obra. el autor lo merece.

      Un saludo.

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  11. Entre sus obras fuera de la ciencia-ficción, tengo que destacar y recomendar "Dandelion Wine", de la que se dijo "Ningún otro escritor desde Mark Twain ha descrito la vitalidad y la inocencia de una pequeña ciudad americana con tan fina y madura percepción".

    Saludos.

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    1. Si, "Dandelion Wine" fue para mi otra sorpresa cuando lo compré casi sin saber lo que era en realidad. Lo compré de segunda mano con otro de Bradbury y por el título lo comencé a leer (entonces lo leí en español) sin saber donde me metía, lo cual de manera similar a este que comento, creo que aumentó aun más su disfrute.

      Un saludo.

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  12. Me alegra que le hayas dedicado este sincero homenaje a Ray Bradbury, escritor con el que tanto hemos disfrutado. Además lo has hecho desde una obra casi desconocida, pues te confesaré que ignoraba su existencia. Conocí por medios cinematográficos de las desavenencias entre Huston y Bradbury y siempre me había preguntado que es lo que le llevó a realizar un guión sobre una obra que se alejaba de sus clásicas temáticas (de hecho su carrera como guionista fue bastante parca en el cine).
    Hace poco estuve releyendo varias de sus clásicas historias para una entrada relacionada con la ciencia ficción y reconozco que sus narraciones me siguen pareciendo entrañables y en muchos casos modélicas. Me encantas muchas de sus colecciones de cuentos, donde hay altibajos, pero cuando afina es una maravilla. Me vienen a la cabeza dos de sus historias irrepetibles de “El hombre ilustrado”: “Caleidoscopio” y “La última noche”. Ufff demasiado.
    Y aprovechando este homenaje más que merecido, quisiera hacer una crítica hacia una editorial que ha supuesto un antes y un después en el campo de la ciencia ficción y la fantasía. Y es que desde la venta a Planeta, Minotauro se han sumido en una miseria editorial absoluta. Al amigo Bradbury solo lo han rescatado en los últimos años con sus dos obras emblemáticas, mientras todas sus colecciones de cuentos y obras varias duermen el sueño de los justos. Mucha gente desconoce gran parte de su obra porque solo es posible encontrarla traducida en alguna tienda de segunda mano (bien lo sabes Oscar por propia experiencia) y aún así es dificilísima de encontrar y es por ello que guardo como oro en paño los siete u ocho libros que tengo suyos en viejísimas ediciones. Esto es aplicable a gran parte de su extenso catálogo (gran esfuerzo para conseguir la trilogía de Mervy Peake o los libros descatalogadísimos de John Crowley).
    Se repite la misma historia con la venta de Siruela y la ineptitud de la editora hija de papa que no da una a derechas y que vende humo, cuando solamente con lo que Jacobo dejó tendría para satisfacer a tantos. En fin, las miserias de las grandes editoriales empeñadas en sacar sus tonterías del momento y hundir el trabajo serio (miedo me dan las adquisiciones de Tusquets y Anagrama).

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    1. Pues la verdad, Carlos, no puedo estar más de acuerdo con tus palabras. Durante años cada ejemplar que compré de Minotauro (entonces una editorial relativamente cara que solo publicaba en tapa dura) me costaba un esfuerzo, pero... vaya ratos que me pasé con "El hacedor de estrellas", "Neuromante", "El hombre en el castillo" o todo Bradbury. Ahora todo esto es difícil de encontrar, muchos muy difíciles (Este que comento me temo que muy, muy difícil). Y toda esa labor de apoyo de la mejor fantasía, ciencia ficción y literatura imaginativa se perdió, parafraseando a Philip K. Dick (publicado por Minotauro) "como lágrimas en la lluvia".

      Exactamente lo mismo es aplicable a Siruela. Lo que sudé para comprar los volúmenes de literatura artúrica medieval tan magníficamente editados y los textos de grandes filósofos.orientalistas o las obras de autores entonces casi desconocidos como Robert Walser. Que poco cuesta destrozar una labor magníficamente levantada sobre la medianía de muchas otras editoriales. Hace siglos que no compro un libro de Siruela.

      Saludos.

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    2. Totalmente de acuerdo con vosotros dos. ¡Cuánto cuesta construir un buen catálogo y qué poco arruinarlo! Yo también soy de los que compraron toda la colección de literatura artúrica y la guarda como oro en paño. Menos mal que aún existen pequeños y esforzados editores que toman el relevo, porque editorial que cae en manos de un gran grupo, editorial que pierde todo interés.

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    3. Todavía recuerdo la emoción que sentí cuando vi traducido el "Parzival" de Von Eschenbach. No me lo pdía creer, ¿como lo iba a dejar pasar?. Y Chretien de Troyes y Mallory... Que tiempos. Y no se han vuelto a reeditar. Tienen lugar preferente en mi biblioteca.

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  13. Respuestas
    1. Sobre ese tema no podemos estar más de acuerdo, Diego. Es la obra que más veces he leído de Bradbury y la primera suya que leí en inglés. La sensibilidad que Bradbury demostró al escribir acerca de los habitantes y de los vehículos, mares y viviendas de Marte es maravillosa. Propia de un gran autor.
      Saludos.

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  14. Hola de nuevo, compañero lector (soy el espontáneo que te recomendó "Las mansiones verdes"... sin saber muy bien por qué).
    Verás, soy traductor, como te dije, y corrector ortotipográfico, por lo que tengo la enfermedad del "trollismo" lingüístico, la cual me lleva en este caso a advertirte acerca de la palabra "singladura", uno de esos extraños errores que se han asentado en el lenguaje y que merecen revisión. Échale un ojo a lo que dice el DRAE al respecto.

    Enfermedad a un lado, creo poder decir que tienes un nuevo lector, si es que se le puede llamar leer a lo que mi poco tiempo me permite.

    Un saludo.

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    1. Jaja. Desde luego, cualquier día es bueno para aprender algo nuevo. Bienvenida sea ese tipo de corrección. Me encanta. Se refiere solo al recorrido de 24 horas. Me acabas de sorprender, no te quepa duda. Como dices, creo que este uso del término está ampliamente asentado y, de nuevo, se comprueba lo fácil que tenemos caer en el uso incorrecto repetitivo de un término.
      De nuevo muchas gracias y de nuevo bienvenido.
      Ultimamente voy un poco corto de tiempo yo también para actualizar el blog, pero comentarios como el tuyo me estimulan.

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