domingo, 1 de abril de 2012

My name is Aram (Me llamo Aram), de William Saroyan






En el mundillo literario, desde siempre, hay que tener mucho cuidado con aquellos a los que uno critica. Y claro si uno elige a Ernest Hemingway puede ser que reciba una dosis de una de las agresividades verbales mejor elaboradas en el siglo pasado. Quien sabe condensar bien su literatura también sabe condensar sus insultos. Asi, cuando Saroyan comentó entre risas que "Death in the Afternoon" de Hemingway le parecía flojo, este le respondió: "We've seen them come and go. Good ones too. Better ones than you, Mr. Saroyan." ("Los hemos visto venir e irse. También a los buenos. Mejores que usted, Mr Saroyan"). La de veces que he tenido ganas de decirle esto a más de uno desde que lo leí. 


Siguiendo con el tema de la mezcla racial que trataba en relación a los suecos y checos de Nebraska cuando hablaba de Willa Cather, Saroyan es uno de las muchas muestras del mestizaje del que se compone la población de los Estados Unidos. Fresno (California), donde Saroyan nació, es el reservorio en que se desarrolla la mayor comunidad Armenia del país. De allí venía la familia Saroyan y a esa nacionalidad se dedicó en cuerpo, alma y pluma el bueno de William.

Los armenios son uno de esos pueblos que en tantas ocasiones a lo largo de la historia han tenido que levantar el vuelo e ir a refugiarse  a las montañas, a los países vecinos o a otro continente para evitar ser (otra vez) masacrados. Otro pueblo que, al igual que los húngaros, guarda el mismo mal recuerdo de turcos y de soviéticos. Ambos diezmaban a la población a base de matanzas sistemáticas más o menos encubiertas. Eso de encontrarse geográficamente justo entre el imperio otómano y el de los soviets no les vino muy bien, y los turcos no vieron nunca con buenos ojos a este pueblecito. Bien, por no hacerlo demasiado largo, parte de los armenios que huían desde finales del XIX de la muerte cruzaron el Atlántico y fueron, como tantos otros, a buscar oportunidades en el Nuevo Mundo.

Ejecuciones de armenios a manos de soldados turcos

La comunidad Armenia de Fresno se concentraba en la periferia de la ciudad, justo donde esta limitaba con el campo y las plantaciones circundantes. Si uno pude creer los relatos de Saroyan (y no veo motivo para no hacerlo) es una comunidad autolimitada, con una gran mayoría de componentes de escasos recursos económicos, organizada en torno al respeto tribal a los ancianos del grupo (lo que dice el abuelo es ley y nadie se atrevería a discutirlo), orgullosos de sus raíces y de poder presumir de nunca aprovecharse de los demás y por supuesto nunca robar. Lógicamente hay que tener en cuenta que el autor ubica los relatos en el Fresno de los años que van de 1915 (cuando era un chaval de siete años) a 1925 (cuando, con diecisiete, ya había abandonado el valle natal). Desde entonces ha llovido mucho, en Armenia, en Fresno y aquí.

Familia Armenia. Una extraña mezcla de europeos caucásicos, turcos,  y protocristianos.

Si hablamos de este estupendo libro, se trata de una recopilación de relatos muy breves que se centran en las aventuras de un niño llamado Aram Garoghlanian. Cuando encontré este libro cuyo título ni me sonaba encima del mostrador de una librería en Estados Unidos, lo abrí, comencé a leer el primero de los cuentos y ya no pude parar. Cuando Aram, a sus nueve años, se asoma a la ventana y ve aparecer a su primo Mourad, de su misma edad e igual de hundido en la pobreza absoluta que él, montado en un caballo, empieza algo tan sencillo y a la par algo tan increíble que uno se ve transportado al mismo lugar donde Alicia habla con un gato o donde un Uruk-Hai corre detrás de un hobbit.

"Primero miré atónito a mi primo y después al caballo. Había una piadosa quietud y humor en cada uno de ellos, que por un lado me deleitaba y por otro me asustaba."

Pero a la vez es obviamente algo completamente real, es la relación de las experiencias de un niño, tamizadas a través de la visión de este. Las historias, muy breves, se entrelazan, teniendo a Aram como su héroe principal. Alrededor de él se establece la trama de su familia. Tíos, primos, abuelos, profesores...


Saroyan con su inconfundible mostacho blanco armenio.
No confundir con el "Lórax" ni con Obelix.

Las historias de Aram son, ante todo tremendamente divertidas y casi siempre sorprendentes. Si tuviera que elegir una virtud de este libro, probablemente me quedaría con la capacidad que tiene para transmitir ese sentimiento de sorpresa permanente y asombro constante ante el mundo exterior que solo un niño sabe realmente mantener y pocos adultos saben emular, Todo es maravilloso para Aram, todo trasciende: igual montar un caballo robado que ver como su tío "poeta" se empeña en plantar árboles frutales en una tierra estéril de la que solo nacen cactus o como su abuelo elige entre todos los nietos a aquel que va a castigar mandándolo de viaje con el tío que todos consideran el loco de la familia. Si fuera capaz de pensar que conservo algo de inocencia, diría que uno se ríe con inocencia con este libro. Pero claro, el único inocente es este chiquillo armenio-americano de nueve años.

Lo increíble adopta las formas más curiosas: un indio de la tribu Ojibway que aparece montado en un burro y que cuando muere el animal, dado que es un realidad es un multimillonario dueño de pozos de petróleo, compra el coche más caro que existe y toma como chófer a Aram (que como detalle incidental nunca ha conducido un coche en su vida). Otras veces no podía parar de reír. "The Presbyterian Choir Singers" o "The Circus" merecen un rincón en la antología de la literatura de humor. Pero en otras ocasiones, el texto narra historias de una hermosura espeluznante: "The three swimmers and the grocer from Yale" y, sobre todo "The poor and burning Arab" son relatos simplemente excepcionales, que recuerdan lo mejor de Hemingway. Maravillosos de verdad.

Decía Saroyan que ningún miembro de su familia se vería plenamente reconocible en los personajes de sus relatos, y que a la vez, ninguno dejaría de reconocer detalles de todos los demás al leer la obra.

Muchos son los libros en que los autores, ya adultos o ancianos, vuelven la vista atrás y nos narran las experiencias de su infancia y el tipo de entorno en el que crecieron, pero no todos logran, aun siendo a veces obras literarias estupendas, transmitir realmente la sensación de magia en que crecen los niños más afortunados (no más afortunados solo en lo material, sino en el entorno y experiencias que el destino les depara en la primera etapa de su vida).




"As far as I am able to tell, what this book is is the story of an American boy named Aram Garoghlanian. I do not pretend that the story has any plot, and I hereby give fair warning that nothing extraordinary is going to happen in it." (Hasta donde soy capaz de contar, lo que este libro es, es la historia de un chico americano llamado Aram Garoghlanian. No pretendo hacer creer que la historia tiene argumento alguno y aqui y ahora doy justo aviso de que nada extraordinaio va a ocurrir en él.) [William Saroyan]

No hagais caso. El señor Saroyan hace uso de su capacidad narrativa, nos engaña. Pasan montones de cosas extraordinarias. Maravillosamente extraordinarias.

De "Inhale & Exhale", uno de sus textos más conocidos surge el tributo más hermoso al pueblo armenio (se acabó convirtiendo en un poema) he encontrado esta versión, leída por el propio autor.



"Go ahead. Try to destroy them."



"Respecto de si el propio escritor es Aram Garoghlanian, el escritor no podría decirlo. Dirá, no obstante que no es "No-Aram Garoghlanian"" [W. Saroyan]

La edición española

En inglés: William Saroyan. My name is Aram. Edit Capuchin (Capuchin Classics). 2009. 138 pps.
En español: William Saroyan. Me llamo Aram. Edit El Acantilado. 2005. 152 pps.



6 comentarios:

  1. Y esta vez tenemos versión en castellano, jeje. No conocía a este autor pero el libro parece más que interesante. Y muy buenos los piques con el bueno de Ernest. Acantilado es una de las mejores editoriales, junto a Impedimenta, Valdemar y alguna otra, para rescatar a señores ESCRITORES que merecen más predicamente entre nuestros lectores.

    Un saludo!!

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    1. Si, la verdad es que la labor de estas editoriales es encomiable. Quizá unos precios más ajustados sería lo único que se les podría pedir a Acantilado, El Asteroide, etc. Pero están poniendo al alcance del público español autores de calidad excepcional que seguían sin traducir o sin republicar desde hace una eternidad (este libro se publicó en 1940).

      Y meterse con Ernest era muy peligroso. Otra frase que le lei hace poco: "Write drunk. Edit sober." (Escribe borracho. Edita sobrio.".

      Saludos.

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  2. Hola Oscar (perdon por el tuteo), solo quería aprovechar este comentario para felicitarte por tan estupendo blog, he estado repasando desde hace algunas semanas los post de tu blog y realmente es impresionante la cantidad y calidad de lecturas que nos muestras ( tomo nota de cada nuevo escritor que me descubres)ademas me ha gustado que incluyas tantas escritoras sigo mucho blogs dedicados a los libros y realmente no es usual encontrarse con tantas escritoras como en tu blog. Saludos.

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  3. Hola, Francisco. Te agradezco mucho tus palabras. Siempre digo que esa es la idea del blog, que todos aprendamos acerca de escritores y lecturas. Gracias a la gente que colabora aquí y en sus blogs que ves en la barra lateral he aprendido mucho acerca de nuevos escritores y descubierto libros magníficos. Así que si a alguien le sirve lo que todos opinamos aquí, maravilloso.
    Siéntete en tu casa.
    Respecto de las escritoras, es verdad que el otro día reflexionaba que el 75-80% de los grandes descubrimientos literarios que he tenido en los últimos años son mujeres. No se si es que antes yo estaba muy restringido o que la pujanza de la mujer en la literatura últimamente es mayor. Además de las escritoras que ya seguía desde siempre (con Virginia Woolf a la cabeza), últimamente Muriel Spark, C. Ozick, Penelope Lively y muchas otras se han convertido en mis heroínas.
    Lo dicho, gracias por opinar. Un abrazo.

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  4. Ninguna referencia tenía de este autor hasta el momento. Me quedo con el título...y las historias de los pueblos perdidos, como pueda ser la de los armenios...los Kurdos (quienes aún sobreviven perdidos por entre los pueblos de Turquia), etc...
    Veo que está traducido, así que tomo buena nota del libro. Gracias!!!

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    1. SI, es curioso, porque a la vez es una historia de una infancia muy americana de los años 10-20 y a la vez es una historia muy europea. Una mezcla muy interesante. Espero que os guste.
      Saludos.

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