jueves, 5 de abril de 2012

Harold Bloom







Hoy me ha pillado el cuerpo con ganas de hacer un panegírico, así que absténganse sensibles y que nadie diga que no aviso. Y es que la verdad a este hombre (al que me gustaría poder escuchar en persona como a pocos otros), le debo mucho en este mundo literario. Mucho en cuanto a los autores que gracias a él he ido conociendo (algunos desconocidos sólo por mi, otros casi desconocidos en este país) y en cuanto a la clarificación de muchas de mis ideas acerca de la literatura que ha ido apareciendo casi sin sentir a lo largo de las lecturas de sus libros y los libros por él prologados. 


Las proporciones de las publicaciones de libros, colecciones, prólogos, artículos que Bloom sigue manteniendo a sus ochenta y dos primaveras es simplemente apabullante. Pero además mantiene activa su actividad docente como Sterling Professor de Humanidades e Inglés en la Universidad de Yale (el máximo grado académico reconocido en dicha Universidad). Buena prueba de ello son las lecciones grabadas que se pueden encontrar impresas en forma de audiolibro o por la red (tengo un curso sobre las siete Tragedias mayores de Shakespeare que no tiene desperdicio).

Vaya por delante que soy consciente de que hace algunos años la producción de libros con el nombre de Bloom debe considerarse de manera relativa. Él sigue activo y trabajando, pero con limitaciones propias, por lo que muchos de los libros que llevan su nombre en grande en la portada son recopilaciones de artículos previos o libros compilados por otros en los que Bloom aporta una introducción o prólogo. No obstante, cuidado con los prólogos de Bloom. El prólogo a un volumen maravilloso (aunque de difícil manejo por su grosor), llamado "The best poems of the English Lenguage" tiene un prólogo de alrededor de cien paginas titulado "How to read a poem" ("Como leer un poema") que tuvo tal éxito que se publicó en forma de un pequeño volumen individual que conoció y conoce un éxito tremendo en Estados Unidos. 



Sus obras más famosas son dos: El Canon Occidental (The Western Canon) y La Ansiedad de la Influencia (The anxiety of influence). Ahora comentaré algo de ellas. No obstante se pueden encontrar muchos volúmenes, en español casi todos en Editorial Anagrama.

Pero si algo le debo a Bloom son dos cosas:

1) Me presentó (o me hizo ver la valía de)  a varios escritores, especialmente americanos, a los que he admirado y disfrutado muchísimo  a lo largo de los años. Podría citar a Cormac McCarthy (mucho menos conocido aquí en la época en que empecé a leerlo de lo que lo es hoy), Nathanael West...



2) Su gran amor es la poesía. Muy especialmente la poesía americana, claro. Gracias a él he conocido también  varios poetas que hoy consideraría esenciales, Hart Crane, John Ashbery, Wallace Stevens y Robert Penn Warren son algunos de los que han pasado a mi panteón particular gracias a los elogios y los ensayos de Bloom. En otros como Robert Frost o Emily Dickinson, Bloom ha reforzado mi ajustado conocimiento previo. En este sentido en muy poco tiempo comentaré un magnífico volumen recién publicado en España por la editorial "Vaso Roto".

Robert Frost. esta foto me gusta tanto que tenía que ponerla...


Algunos de los títulos más conocidos de Bloom son:

1.- Los Poetas visionarios del Romanticismo Inglés: la primera obra de Bloom que leí. El estudio acerca de la obra de Blake, Byron, Shelley y Keats me llegó en el momento adecuado y nunca olvidaré lo que lo disfruté. Lo saqué de la biblioteca al menos siete veces seguidas y tomé notas hasta decir basta.

2.- El canon occidental: La obra en cierta medida más polémica, cuando en mi opinión no cabe polémica alguna. Bloom expone cuales son los escritores canónicos de la historia de la literatura de occidente en su opinión y cuales sus obras mas importantes. Todos (yo el primero) podemos opinar que sobran o faltan muchos autores u obras (y mira que la selección es extensa). Pero gracias a esa lista y ese libro yo conocí a muchos autores y al leer la pasión con que Bloom los defendía me decidí a leer a más de uno que me era conocido de nombre pero no de obra. Para quien no conozca y quiera consultar la lista, puede hacerlo aqui. Es decir, me parece una solemne tontería ponerse a discutir acerca de quien debería estar y quien no debería, cuando uno puede aprovechar el tiempo pensando lo mucho que le falta por leer de esos autores que digamos lo que digamos son todos o casi todos muy, muy recomendables.

La Long Room del Trinity. El Canon materializado.


3.- La ansiedad de la influencia: La obra más repetidamente citada de Bloom. Es una obra acerca de la poesía y el mundo poético, uno de los mayores caballos de batalla de Bloom. Esta ansiedad hace referencia a la carga que para los poetas supone la relación con sus predecesores, los poetas que les antecedieron. La idea (apasionante) es la de que cada poeta aprende el arte de la poesía de otros poetas previos, a los que lee y admira. Los malos poetas solo producirán "imitaciones" u "obras en el estilo de" los poetas previos. Solo unos pocos poetas serán capaces de trascender esa influencia y desarrollar una visión completamente personal. En 2011 publicó su continuación, a modo de legado literario, llamado "Anatomía de la influencia"

4.- Shakespeare (la invención de lo humano): la exposición de la obra de Shakespeare por Bloom es una de las más interesantes que he leído hasta ahora acerca del Bardo (y he leído varios). Me quedo con una frase:
"I do not know if God created Shakespeare, but I know that Shakespeare created us, to an altogether startling degree.” [No se si Dios creó a Shakespeare, pero se que Shakespeare nos creó a nosotros, hasta un grado sorprendente]

5.- Como leer y porqué: Curiosamente este libro, que por título debería ser de los más afines a mis gustos, no lo fue completamente. A veces Bloom es demasiado tajante en mi opinión, a cerca de lo que "hay que leer y lo que no". Ya decía antes que aceto encantado que me digan lo que hay que leer, pero no tolero que me digan lo que "no" hay que leer (aunque siempre agradezco que me digan con que lecturas no es recomendable perder el tiempo, siempre y cuando yo luego pueda hacer lo que quiera). El extremo más conocido es su ataque a la lectura de la obra de J.K. Rowling por parte de los adolescentes.

6.- Relatos y poemas para niños extremadamente inteligentes de todas las edades: este es uno de esos volúmenes que son un batiburrillo, pero resultan muy divertidos, yo me lo pasé bomba con él. Es una selección extraordinaria de textos breves o fragmentos de otros mas largos pertenecientes a los escritores más famosos, enfocados especialmente a la educación literaria de niños y adolescentes. Tiene mas de 700 páginas y la selección incluida es estupenda. Dividido en cuatro libros: Primavera, Verano, Otoño, Invierno. Por ejemplo algunos textos de "Primavera": Keats (Las estaciones humanas), Esopo (El burro que acarreaba sal), Chesterton (Un cuento absurdo), Kipling (De como el rinoceronte consiguió su piel), Stevenson (Mi hogar ya no es mi hogar) y así una infinidad. Luego siguen Whitman, Carroll, Hawthorne, Christina Rosetti, Tolstoi y un tal "Anónimo" que escribió muchos textos al parecer[ ;-) ], Temas de todo tipo caben en esta selección: el amor, la muerte, las bestias, el humor. Forma parte de una de las ideas que Bloom defiende a capa y espada. Que la lectura es una forma más de la educación, que hay que trabajársela desde pequeño, que para llegar a disfrutar (como dice el propio Bloom) a autores como Austen o Henry James, hay que haber leído antes a Melville, Stevenson, Kipling y compañía. Muy recomendable.

Podríamos seguir hasta la saciedad ("Presagios del milenio", "El libro de J", "La religión americana"...). La lista de temas y volúmenes es eterna.



No nos llegan a nuestro idioma no obstante algunos de los trabajos más interesantes que aparecen en inglés y que salen en todo o en parte de su pluma. Colecciones de contenido literario diverso (y precio generalmente elevado) que multitud de editoriales, particularmente la de la Universidad de Yale no dejan de arrojar.

Entre ellas:

1.- Bloom´s Literary Guides: sin duda uno de  mis favoritos. La mejor combinación para quien ama la literatura y los viajes. Tomemos una gran ciudad con cierto peso en la historia de la literatura y analicemos cada uno de los grandes eventos literarios de su historia y cada uno de los grandes escritores que han campado a sus anchas por dicha ciudad. Londres, Nueva York, París, Dublín y algunas otras. Apasionante, de verdad. Es una lectura (para mi) ideal cuando se va a visitar dicha ciudad.



2.- Bloom´s Literary Themes: esta es una colección estupenda acerca de los temas literarios por excelencia  y como estos han ido evolucionando a lo largo de la Historia de la Literatura ("El viaje del Héroe", "La alienación", "Renacimiento y renovación", "Humor Negro", "Tabú", "Sexualidad humana", "Pecado y redención"). He leído tres de estos volúmenes y puedo asegurar de primera mano que son magníficos, amenos  y escritos con soltura suficiente para que el salto de una obra o época literaria a otra no se convierta en un jeroglífico.



3.- Bloom´s Guides: En este caso son volúmenes dedicados selectivamente a una obra esencial, tratando de lograr una visión integral de la misma, una explicación del contexto del autor y la significación de la obra simultáneamente. "El Gran Gatsby", "La Odisea", "Las Uvas de la Ira".... y así hasta una cantidad increíble.



4.- Bloom´s Modern Critical Interpretations: Similar al anterior, pero centrado solo en la vertiente crítica pura y dura de la obra.



5.- Bloom´s major Poets: esta es algo diferente. Bloom selecciona los poetas de la colección y escribe la introducción y notas de cada volumen. El resto se lo deja al propio poeta. Como debe ser, claro.




Pero claro, no todo es resplandor. Uno de los grandes problemas que nos podemos encontrar con autores tan prolíficos es que cualquiera puede recopilar ciertos ensayos de tema similar y componer libros que son a veces auténticos engendros. El prototipo que se me viene a la cabeza es un libro llamado "Cuentos y Cuentistas. El Canon del cuento". Claro, reconozco que cuando lo compré no hice lo que suelo, que es ojear el libro, lo compre en un arrebato en que no me quedaba tiempo para elegir que leer en un vuelo y... chasco. Recopilación de ensayos amontonados sobre autores escritores de relatos de diversa índole. Ningún hilo real de conexión en la obra lo convierte en una amalgama aburriiiiiida. Peligros de la fama. 



Algún recurso más:

1.- Esta entrevista en español no tiene desperdicio. Me divierto como un enano con este tipo "Voy a ser recordado solo como el viejo al que no le gustaba Harry Potter".
2.- Esta entrevista en inglés trata de una de las novelas más colosales cuyo descubrimiento le debo a Bloom: "Meridiano de sangre" de Cormac McCarthy. (Vale, si, también de las más salvajes).
The first time I read Blood Meridian, I was so appalled that while I was held, I gave up after about 60 pages. I don’t think I was feeling very well then anyway; my health was going through a bad time, and it was more than I could take. But it intrigued me, because there was no question about the quality of the writing, which is stunning. So I went back a second time, and I got, I don’t remember… 140, 150 pages, and then, I think it was the Judge who got me. He was beginning to give me nightmares just as he gives the kid nightmares. And then the third time, it went off like a shot. I went straight through it and was exhilarated. I said, “My God! This reminds me of Thomas Pynchon at his best, or Nathanael West.” It was the greatest single book since Faulkner’s As I Lay Dying. In fact, I taught it for several years in a class I gave here at Yale—interestingly enough, in a sequence starting with Faulkner’s As I Lay Dying, moving on to Miss Lonelyhearts, then The Crying of Lot 49, and the fourth in the sequence was Blood Meridian. 
3.- En este video se ve al Harold Bloom actual en una magnífica entrevista actual (el vídeo dura más de una hora, pero un pequeño fragmento tiene mal el audio, solo hay que saltar este trocito).




Bueno, entiendo que esto es un tostón para todo el que no sea yo, pero un "homenaje" que debía a este individuo. Hecho queda.


35 comentarios:

  1. Muy interesante todo, tu entrada y la entrevista a Bloom. Me ha gustado conocerle de tu mano. Creo que le voy a regalar a mi hija uno de los libros que recomiendas: Bloom´s Literary Guides.

    Saludos

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    1. Ah, ahora que mencionas a tu hija, se me había olvidado un volumen con el que me lo pasé muy bien, cuyo largo título es "Relatos y poemas para niños extremadamente inteligentes de todas las edades"

      Aqui está
      http://www.anagrama-ed.es/titulo/PN_531

      De hecho voy a editar el post para incluir referencia a este volumen.

      Estas son las Bloom´s Literary Guides:
      http://www.barnesandnoble.com/w/blooms-literary-guide-to-london-harold-bloom/1012717430

      Espero que os guste a tu hija y a ti.
      Saludos.

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  2. Admito que seguía un poco a distancia la trayectoria de este gran hombre, pero a Dios gracias tenemos gente como tú que puede ayudarnos a separar el mucho grano de la escasa paja.

    Por regla general soy reacio a los libros que incluyen listas de "recomendables" -la palabra "Canon" para mi solo tiene connotacion positiva si la asociamos a Holmes-, pero es verdad que los fragmentos que he leido de la obra de Bloom son enriquecedores, divertidos y además arrojan una luz extraña sobre algunas obras y escritores. Extraña en el sentido de que consigue que vea de distinta forma -pero coherentemente- a algunos conceptos que yo pensaba ya agotados tras décadas de analisis.

    Buenísimo todo el material extra que aportas.

    Un saludo.

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    1. Bueno, es que el Canon Holmesiano es mucho canon. Coincido contigo. También Bloom, que defiende a Holmes como la única creación magnífica de Doyle (el profesor Challenger le cae un poco mal). No recuerdo ahora si estaba incluido en su lista, pero se que le gusta mucho. Lo que si recuerdo es que en la lista ocupa lugar destacado tu querido "Dracula". Asi que ya teneis cosas en común.

      Bloom consigue a veces contagiar su pasión o su odio por ciertos escritores con facilidad pasmosa.

      Saludos.

      PS: En general la palabra "Canon" me produce la misma urticaria que a ti por lo ya explicado.

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  3. Genial Oscar, veo que la Semana Santa te ha inspirado y has decidido sacar a la calle uno de tus iconos, a mi modo de ver, con mayor acierto incluso. Como ya te he comentado, ahora estoy en otros menesteres, pero dejo este post marcado, pues en una primera lectura me has abierto muchas puestas, que inocente de mi tendré que ir traspasando poco a poco.

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    1. Si, para que en la próxima excursión a la caza y captura de libros a otra provincia que hagamos tengas una lista para "dejarte los cuartos". No te preocupes, centrate en los otros menesteres y en verano te vas a hinchar.

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  4. Oscar, a mí me ha encantado este homenaje a Bloom. Por casa tengo dos de los que citas...ambos adquiridos hace ya varios años: "Cómo leer y por qué" y "Relatos y poemas para niños inteligentes de todas las edades". En este último, tuve durante un tiempo la tentación de crear ese propio libro en el que incluyes los párrafos de lecturas que más te han gustado, alguna que otra frase, poemas, etc...De hecho lo tengo por ahí, a medio hacer.
    También a mí me gusta que me ofrezcan lecturas, y aprender, etc...pero sí es cierto, que no me gusta que se me imponga un no por respuesta hacia libros de otros género...La verdad es que sí...puede ser que muchos le recuerden por su odio a los libros de Harry Potter...no sé, pienso que es más una rabia que siente a que ciertos libros no sean leidos ya...como la Odisea, Úlises...él debió de pasarselo bomba con todos estos libros clásicos a cierta edad, y formaron quién es...entonces?? Por qué abandonamos tales lecturas por otras más "fáciles" de leer y que no nos forjarán un pensamiento tan crítico?? Quizá él teme más esa pérdida literaria por parte de lo más jóvenes...que se queden ahí...como anestesiados...sin más lecturas...no sé...
    Tomo nota de esos otros libros que recomiendas y que desonocía...en especial las guías. Tengo muy muy pendiente volver a Dublín...y cuando lo haga, releeré tus entradas de librerías y quizá un Harol Bloom como el que nos muestras, me acompañe.
    Me ha encantado esta entrada!!!
    Saludos!!!

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  5. Caramba, María, que buena idea. Yo durante mucho tiempo me dedicaba a copiar a lápiz en cuadernos los fragmentos que más me gustaban de mis libros preferidos al leerlos. Luego se hizo una costumbre más errática. Ahora copio frase y los poemas en inglés, pero habitualmente no párrafos largos, pero estaría bien. Incluso pensando en mis hijas en muy interesante.
    El libro de Dublín de Bloom es aun mejor que el de Londres. Si puedes, no lo dudes.
    Tengo claro que si en algo no le doy la razón a Bloom es en que hay que limitar o imponer lecturas a los niños. Tras intentar que a mi hija le gustara "Alicia en el Pais de las Maravillas" (cosa que aun no he logrado) lo intenté con Harry Potter. Y coló por ahi. desde entonces comenzó a leer de manera más o menos sistemática. Que le vamos a hacer. A mi me gustaría que se pirrara por Carroll, Stevenson, Melville.... pero por ahora no es asi. Pero bueno, ahi los tiene en mi biblioteca para cuando se lance. Yo comencé leyendo cómics de Marvel en mi no tan tierna infancia y de ahi pasé a leer libros que si Harold Bloom se enterase me desheredaba (Stephen King, Alberto Vazquez Figueroa, Sven Hassel, lo que tenía mi padre en casa). Pero gracias a ello me aficioné y al final llegué a Faulkner. Y algun dia llegaré a Proust, a Dios pongo por testigo....
    Y también tengo claro que si en algo le doy la razón es en que para llegar a disfrutar autores más "complejos" (James, Faulkner...), antes hay que pasar por otros escalones.

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  6. Interesantísima e inspiradora entrada. Y qué puedo añadir yo, para quien Bloom sigue siendo una de esas asignaturas pendientes. ¿Por qué apenas lo he leído hasta ahora? No lo sé. Desde siempre, y sobre todo desde la universidad, he preferido leer las obras que lo que se dice de ellas. Actitud errónea, lo sé, pero es que tuve que leer tanta crítica en filología (¿y por qué no figuraba Bloom en el currículo?), que apenas me daba tiempo para leer lo que de verdad quería. No obstante, creo que ya he superado el trauma, y gracias a tu reseña, en cuanto tenga ocasión, me lanzo a por Bloom.

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    1. No creas, yo también suelo ser parcialmente reacio a los críticos puros, a aquellos que se dedican a destripar un autor o una obra, incluyendo a veces sus propios prejuicios. De hecho muchos de mis escritores favoritos dejan de serlo cuando se ponen a ejercer de críticos literarios. Pero algunos, solo algunos, me aportan cosas nueva y especialmente autores nuevos. Si además son amenos como para mi lo es Bloom, éxito garantizado.

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  7. Mi más sincero agradecimiento por esta completa e iluminadora entrada. Yo también soy de las que sigue (y admira) a Bloom de lejos y ,debo confesarlo, más de segunda mano y de oídas que de primera. Hace tiempo que tengo previsto remediarlo, aunque la verdad es que la ingente producción de este señor apabulla un poco. Las Literary Guides me parecen desde luego un must y tomo nota de las demás recomendaciones. Como algún otro comentarista, veo que voy a tener que hacer varias incursiones en este post hasta agotar los interesantes enlaces que nos ofreces. ¡Distracción asegurada para la Semana Santa!

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    1. Si, Elena, Bloom es de esos autores o críticos a los que te encuentras hasta en la sopa. Muchísimos hacen referencia a alguna obra o cita suya (yo, antes de leer "La ansiedad de la Influencia", había oído en multitud de cursos y audiolibros referirse a ella).
      Me alegro mucho de que os guste, pensaba que iba a ser un poco tostón....

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  8. Aunque ya dejas caer que es un tanto ridículo, como yo tiendo a hacer el idem voy a entrar al trapo como un miura en el tema del canon, que es fiesta hoy, y al fin y al cabo para esto valen los blogs, para intercambiar opiniones. Me pasa un poco como a Wolfville: de cánones, casi mejor el canon griego o el de Pachelbel, aunque lo usen para anunciar sopas. El canon de Bloom me parece simplemente un canon occidental realizado por un lector anglosajón de nuestro tiempo. Primero, está enormemente exagerado el peso de la literatura anglosajona. Después, está claramente sobredimensionada la literatura de los últimos 200 años. Esto no lo tengo por defecto de Bloom, sino por algo que es difícil que pueda ser de otra manera cuando una lista tal la hace un sólo crítico, que vive ahora, ha crecido leyendo en inglés y tiene una formación académica específica, y no otra. Si un canon equivalente lo hubieran hecho un filólogo o crítico alemán, francés, italiano, ruso o hispano, tan inteligentes y con tantas lecturas como Bloom, el resultado sería muy distinto. Si además tuvieran otra edad, más. Esto se ve con algunos ejemplos: hay treinta y tantas referencias contemporáneas hispanoamericanas, que son más o menos las mismas que hay en yiddish y hebreo, lenguas maternas del autor. En esto se quedó el llamado “boom latinoamericano”. Rulfo, Sábato o Mutis no están ni se les espera. De Bomarzo, qué decir; de ninguna manera merece estar, todo el mundo sabe que es manifiestamente inferior a Mujercitas. Hay una sola referencia brasileña, creo, por unas cuantas de las islitas caribeñas de habla inglesa, que algo más que paraísos fiscales han de ser, digo yo. A Bloom le gusta la poesía, como dices, y en su lista están algunos poetas en español, pero no Garcilaso de la Vega, lo que viene a ser lo mismo que hablar de teatro inglés y no citar a Shakespeare, no por la calidad (pues poco teatro inglés habrá mejor que el de Shakespeare, pero sí poesía en español que iguale o supere a Garcilaso) sino por la transcendencia: no se explica buena parte de la poesía hispánica de los últimos 500 años sin Garcilaso. Ahí empezamos a entender que Quevedo esté de refilón. A lo mejor se fió de Borges, que no lo tenía en gran estima. Tampoco encontramos a Mateo Alemán, María de Zayas o Castillo Solórzano, que no sé si tendrían que estar aunque sean autores de algunos libros estupendos. Puede que lo mejor sea que el lector occidental no pierda el tiempo con ellos, estando por ejemplo Richardson o Smollett, autores de varios títulos imprescindibles. Imprescindible es también Leonardo, aunque no sea literatura, y también las Vidas de Vasari. En cambio, de la Crónica de Bernal Díaz o de los Comentarios del Inca Garcilaso, todo occidental que se precie puede prescindir sin problemas, a quién puede importar que sin ellos difícilmente se explique el concepto mismo de Occidente.
    Al final, en la parte hispánica del canon la sensación que queda es la de manual académico incompleto. Esto no pasa en la parte anglosajona, que sí revela pasión por la lectura. No me molesta el canon de Bloom. Creo que lo malo es el título, muy pretencioso, aunque comercialmente eficaz. Simplemente me parece que hay que tomarlo con reservas, y quizás como lo haces, como invitación a descubrir muchos buenos autores, sobre todo anglosajones. Pero sabiendo que si por él fuera, nunca nos encontraríamos con las Argonaúticas, ni con Estebanillo González, ni con Un mundo para Julius o El jardín de los Finzi-Contini. Y me quedo con la recomendación de los “Relatos y Poemas para niños...”, y ya lo dejo, que ya está bien.

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    1. Pues recojo encantado tu guante, Urzay, porque además coincido plenamente en que para esto realmente sirven los blogs, para intercambiar opiniones y sacar todos el máximo provecho. Básicamente empiezo con la respuesta resumida. Lo que afirmas es no solo cierto sino aplastantemente indiscutible. Este es no un Canon occidental sino el canon occidental de un mundo anglocéntrico. Hace poco leía un libro muy recomendable titulado "When the world spoke frech" (http://www.amazon.com/World-Spoke-French-Review-Classics/dp/1590173759) que nos demuestra que fácil habría sido que en vez de tener como centro del Canon a Shakespeare hubieramos tenido a Voltaire, Balzac, etc (lo cual no habría quitado su mérito a Shakespeare como el canon occidental no quita lustres a estos escritores) si las costumbres reinantes en la Europa del siglo XVIII-XIX de considerar el francés el idioma mas noble no hubieran virado como lo han hecho hacia los anglos.
      Es un canon que exagera el componente inglés y americano (secundariamente de paises del resto de la Commonwealth) aunque hay que decir que Cervantes es uno de los pocos que Bloom equipara casi siempre a Shakespeare y Dante en importancia histórica ("No habrá más novela después de Cervantes como no habrá más teatro después de Shakespeare"). Y he de reconocer (lo hago muchas veces en este blog) que mi defecto principal es el mismo. me he formado siempre como anglocéntrico. Desde mi adolescencia el 80% de mis lecturas son de autores ingleses/americanos. Desde que aprendí a leerlos en inglés (más tardíamente que muchos de vosotros, ya que fui de los que daban francés en colegio y bachillerato) aun se disparó más la disparidad. He pasado épocas de esplendor de escritores alemanes, centroeuropeos y sobre todo rusos, pero los franceses, italianos y resto de Europa los voy aun descubriendo poco a poco. Mi conocimiento de literatura española es simplemente vergonzante (en castellano siempre he leído mucho más latinoamericanos que españoles). Con todo este rollo quiero decir que probablemente por eso el canon de Bloom conectó tan bien conmigo. Tenía su misma predisposición y dadas mis carencias, las suyas pasaron bastante desapercibidas.
      Curiosamente también busqué en su día las Argonauticas (y me sorprendió no encotnrarlas) tras otra época en que me dediqué clásicos grecolatinos. Y en cambio si que estaban la poesía de Arquiloco o Alcmeon.
      Es por eso que las voces criticas contra este cano se alzaron (con toda la razón) desde paises como el nuestro, o desde cualquiera en que el inglés no sea la lengua esencial, o por parte de americanos que se dedican a la historia de literatura de otras culturas (creo que la más fiera crítica que leí en su día era la de un compañero de Bloom en Yale que se dedicaba a enseñar literatura hispanoamericana). Igual de incomprensible me pareció lo de Leonardo (creo que he leído dos veces sus cuadernos de notas y son evidentemente más prescindibles que el peor de sus cuadros), incluye el "Libro egipcio de los muertos", pero no el Kalevala (que hasta para su cultura es más importante).

      En cuanto sale de su especialidad (anglosajona) parece que todo lo que pone (antiguos griegos, asiáticos, italianos...) lo ha sacado directamente de un manual, es decir "esto lo voy aponer porque es obligatorio ponerlo" .
      En la época contemporánea Australia y Nueva Zelanda tienen 15 títulos "imprescindibles", La Unión Soviética poco más de veinte.,,,

      Es decir, que no me cabe duda de que es correcto advertir a quien se acerque al canon de Bloom de que se acerca a un Canon "Hijo de su tiempo y lugar": Anglosajón y contemporáneo.
      Afortunadamente siempre hay gente como tú que viene y nos pone unos pocos títulos que nunca deberían haber sido dejados fuera: acabo de acordarme de que tengo pendiente "Un mundo para Julius".

      Muchas gracias por esta magnífica aportación.

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  9. Afortunadamente estos dos últimos comentarios vienen a refrendar mi idea sobre el canon de Bloom. Aunque es normal que sea polémico ¿que lista no lo es, cuando excluye o incluye algo que te toca? La lista es anglosajona a más no poder, pero contiene algunas curiosidades de género que siempre me han sorprendido, y más en un pope de la crítica más noble. De todas maneras, pienso que la lista final es muy amplia y eso es indicativo de que Bloom es un gran lector. Lo malo que ha pasado desde su famoso "El canon occidental" es que ha decidido empezar a realizar listas sin final ("Canon de los cuentos", "Canon de los ensayos", "Canon de las novelas" y me imagino que caerá el de las poesías). Como tú, traté de ojear el de los cuentos pues es el género donde mejor me muevo y salí echando chispas porque además de no compartir muchos sus elecciones, sus comentarios me parecieron poco interesantes.
    Tengo también "Cómo leer y por qué" que encontré de segunda mano y me interesó para leer lo que explicaba de algunas obras. Ahí está a la espera. Su "Relatos y poemas para niños..." es correcto, aunque sinceramente he leído mejores selecciones.
    Desde luego lo mejor ha sido leer la entrada que le has dedicado por lo completita que es.
    Un saludo.

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  10. Si, Carlos, pero el problema a veces es que no es el mismo quien hace esas selecciones. En el caso de "El Canon de el cuento" lo hacen los editores que seleccionan artículos de Bloom totalmente deslavazados y lo tiene muy sencillo a la hora de elegir el título. "¿Como se llamaba el libro famoso que escribió este tipo?¿El Canon Occidental? Pues ya sabes lo que toca como título". Imagino que con consentimiento de Bloom, claro, asi que tendrá su parte de culpa.
    No obstante, esta claro que es tremendamente difícil por no decir imposible, mantener cierto flujo de producción crítica o literaria y mantener siempre un novel alto.
    Bloom ha escrito muchas cosas aburridas o sin alma ninguna.
    Así que como siempre hacemos, nos quedaremos con las que nos gustan y las compartiremos y eliminaremos las que no nos guste.

    Un abrazo.

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  11. Permitidme que intervenga en esta conversación que he seguido con interés. Totalmente de acuerdo en que lo de "Canon occidental" debería llevar una nota que dijera "sleccionado por un hombre anglosajón con formación académica" o algo así. Vaya, que hay omisiones que claman al cielo. Aún así, este tipo de guías siempre tienen su utilidad, lo importante es no creérselas a pies juntillas, como hacen muchos. Me recuerda a otro libro parecido que no sé si conocéis, "La bibliothèque idéale" de Bernard Pivot (el gurú francés de los libros). Viene a ser un poco lo mismo, pero con orejeras francesas en lugar de anglosajonas. Forma parte de esa tradición de decirle a la gente qué es lo que vale la pena leer. ¿Habíais utilizado vosotros ese famoso libro de "Las mil mejores poesías de la lengua castellana"? Sirvió a muchos escolares para adquirir una pátina poética que de otro modo nunca hubiesen adquirido, y en ese sentido me parece una obra notable, pero está claro que que la selección podía haber sido otra.
    Bueno, me doy cuenta de que igual he de dedicarle una entrada a este tipo de libros, hay más de los que parece.

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  12. Yo si, yo si, lei el volumen de las "1000 mejores poesías..." hasta destrozarlo. De hecho creo claramente que fue la única poesía de la que me nutrí durante muchos años.
    A mi estas listas también me provocan mucha curiosidad siempre. Las ojeo cada vez que aparecen en paginas web de diarios, libros de algún autor que quiere comunicar sus gustos. Si el autor o periodista en mínimamente interesante, practicamente nunca dejo de aprender algo.
    Que es de lo que se trata.

    Es decir, que totalmente de acuerdo, Elena.

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  13. Personalmente no me molestan las listas, al contrario, tengo debilidad por ellas. Lo que no me gusta ya es que una lista determinada adopte un aspecto canónico, de "esto es lo que hay que leer", o "esto es lo mejor que ha dado la literatura occidental". Por ejemplo, ese libro de Pivot que comenta Elena, que yo no conozco, no sé si tiene un título algo menos agresivo que el de Bloom o más, según se mire. El de las 1000 mejores poesías, por ejemplo, también estaba en la biblioteca de mi familia, pero jamás me tentó sacarlo del estante, por lo de "mejores". En cambio, sí me resultan atractivos por ejemplo los textos de escritores que hablan de sus lecturas, o me gustaría echar un vistazo a listas elaboradas por lectores habituales, como yo, sin pretensiones de nada, donde estuvieran las lecturas que te han marcado, o que te han conmovido, o que te han gustado, no sé, los libros que volverías a leer sin duda si no los hubieses leído ya. Esto es algo que normalmente no se hace en un blog, porque de alguna manera un blog de lecturas es como una historia que comienza in medias res, donde muchos libros interesantes, quizás la mayoría, ya están leídos y no se habla de ellos. Pero seguro que ahí aparecían sugerencias atractivas.

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  14. Hace poco pensaba yo en eso precisamente. De que manera lo que aprendemos de un Blog sobre autores y lecturas se vería multiplicado si pudiéramos ver un resumen de lo leído por quien allí escribe. No se como puede ser que lleve dos años con un blog sobre literatura y no haya escrito nada acerca de Faulkner, Cheever o casi nada de Carver o Salinger, a los que tanto debo. Todo es un proceso continuo de selección y en muchos casos de tentativa acierto/error al coger un libro. Por eso muchas veces no comento los libros que leo y no me gustan nada, aunque creo que en muchos aspectos sería más interesante aun que comentar los que si me gustan. Pero como a mi no me gusta que me digan lo que no se debería leer.

    Pero es cierto que cuando alguno de nosotros toma un blog, lo hace con un bagaje a sus espaldas que muchas veces solo se trasluce parcialmente y que se ha formado en parte a base de esas listas, en las que uno encuentra, bien en un blog (por ejemplo los resúmenes que más de uno hace a final de año de los libros que ha leído en esos 365 días).

    Y de verdad que no es ánimo de darle betún a nadie, pero la cantidad de lecturas que estoy descubriendo a base de la ronda de blogs que visito habitualmente, no deja de sorprenderme.

    Saludos.

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  15. Trolling Like Crazy10 de abril de 2012, 12:46

    Observo que, con frecuencia, tanto tú como algunos de tus comentaristas, decís «ojear un libro» en vez de «hojear un libro», que en mi opinión, es la forma correcta.

    Es cierto que el DRAE admite en la cuarta acepción del término «ojear» la definición «Mirar superficialmente un texto», pero me parece más bien uno de sus típicos gestos de aceptar lo inevitable…

    Saludos.

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    1. La respuesta se me ha quedado separada de tu pregunta asi que por comprensibilidad, la pego de nuevo aqui:

      Hola, Trolling

      Pues no creas que cada vez que lo pongo no me paro antes un nano segundo con cierta duda, pero he tenido siempre el concepto de que ambas formas eran correctas, derivando ojear de ojo (mirar superficialmente) y hojear de hoja (pasar las páginas rápidamente). De hecho recuerdo haber leído cosas como "estaba ojeando y hojeando un libro" que hasta yo reconozco que son un engendro lingüístico. Por eso uso ambos indistintamente, pero he de reconocer mi desidia porque nunca me he dedicado a hacer lo que debía, consultar el diccionario.

      Gracias y un saludo


      Quería decir nanosegundo, junto, no separado, que esta vez ha sido culpa de Blogger, que en el iPad me pone más trabas que facilidades.
      De nuevo un saludo.

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  16. Panegírico, panegírico... ya lo dijiste! Aún y así, muy interesante también.

    Sinceramente, y eso que me meto con Bloom en ocasiones (XP), considero que es uno de esos referentes siempre a tener en cuenta, al fin y al cabo, y a pesar de que quizás no es una opinión muy popular, tener referentes críticos es vital para medir esta selva de papel en la que hoy en día vivimos. Importante como guía, no importante como palabra sagrada.

    Yo soy más de Steiner y Auerbach, pero son muchiiisimo más académicos de lo que Bloom podría ser, y Bloom tiene algo que parece que no sea importante pero lo es (vaya si lo es!): es accesible a muchos públicos. Y si, también hay considerar el bagaje cultural que arrastra (como veo en comentarios anteriores) para poder adquirir cierta perspectiva... pero eso con todos, uno de mis profesores de carrera consideraba a Clarín el origen del mundo moderno, por ejemplo.

    Y cómo curiosidad ¿qué tal esa guía de Dublín? ¿menciona a Flann O'Brian?

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    1. A mi la guía de Dublin me gusta mucho. Hay cuatro en la serie (Paris, Londres, N York y Dublin). Esta es de las que más me gusta.
      Al maravilloso O´Brien le dedica cinco o seis páginas, resumiendo su vida y obra. Para Bloom "The third policeman" es una obra tan buena como "At swim-two-birds" y que (copio):

      The Third Policeman, which he wrote after At Swim (but because he was unhappy with it, buried for decades), was published posthumously in 1967. With critical attention, it may someday rival At Swim-Two-Birds as Flann O’Brien’s masterpiece.

      Yo también me meto con Bloom a veces, lo cual indica que le aprecio, sino no le haría el mínimo caso y no me preocuparía de meterme con él. Nadie es ni debe ser intocable. Bloom en general acepta bien las críticas (lo cual no quita para que responda con lengua viperina... que se lo digan a Doris Lessing)

      Y efectivamente, nunca hay que creer que habla desde un púlpito. Es más algo parecido a un profesor con ganas de recomendarte libros (que tu leerás o no, según veas)

      Saludos.

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    2. Mmmm, ya veo que en mi siempre planeado viaje a Dublín, la guía a tener va a ser esta, entre O'Brien y Joyce creo que me pasaré el día con los ojos nublados confundiendo en año en el que vivo XP

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    3. Nunca abandones ese plan. Maravillosa ciudad, país y gente. Yo tengo esperanzas de volver pronto. Pocas ciudades tienen tantas referencias literarias y tantos homenajes a sus literatos por la calle. Iba de estatuas de Joyce a estatuas de Oscar Wilde, Yeats, referencias a Beckett, Stoker....
      Y librerías comparables a las de Londres (menos grandes, eso si.)
      Saludos.

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  17. Hola, Trolling

    Pues no creas que cada vez que lo pongo no me paro antes un nano segundo con cierta duda, pero he tenido siempre el concepto de que ambas formas eran correctas, derivando ojear de ojo (mirar superficialmente) y hojear de hoja (pasar las páginas rápidamente). De hecho recuerdo haber leído cosas como "estaba ojeando y hojeando un libro" que hasta yo reconozco que son un engendro lingüístico. Por eso uso ambos indistintamente, pero he de reconocer mi desidia porque nunca me he dedicado a hacer lo que debía, consultar el diccionario.

    Gracias y un saludo

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    1. Quería decir nanosegundo, junto, no separado, que esta vez ha sido culpa de Blogger, que en el iPad me pone más trabas que facilidades.
      De nuevo un saludo.

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  18. Un nanosegundo por culpa del ipad. Ten cuidado, 60 nanosegundos por un error de sincronización han costado algunas cabezas estos días. Vigila tu ipad.

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    1. Ja, ja. Ay mujer Quijote. ¿Porqué será que cada vez que veo un episodio de "The Big Bang Theory" me acuerdo de ti?. Por cierto , que capítulo más bueno con Stephen Hawking como co-protagonista me vi ayer....
      Pondré en cuarentena al cacharro este.

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  19. Que te acuerdes de mí viendo Big Bang la verdad que no sé cómo tomarlo. Seguro que salgo malparada.

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    1. No, mujer, sabes que no será así por aquí. Es que te asocio con la ciencia mas físico matemática (no se si con fundamento o no). Y ademas se de tu pasión por Barenaked Ladies.

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  20. Mi formación y ocupación es de ciencia experimental (no la física), pero mi hobby es la física (aunque me quedo en la superficie porque mi formación matemática no da para mucho).
    A Barenaked Ladies los descubrí por la serie y me encantan.

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    1. Error mío.
      A los Barenaked no los descubrí exactamente en la serie, ya los había oído muchas veces, pero no los identificaba, no sabía poner caras ni nombre de grupo a aquellas canciones. La serie me permitió asociar la música al grupo.

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  21. Acabo de leer tu panegírico / oda a Bloom y me ha parecido de lo más interesante. Muchas cosas por comentar y no sé por dónde empezar... Mejor me espero a mañana para tener las ideas mucho más claras.
    Besos.

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