jueves, 2 de febrero de 2012

Freshwater, de Virginia Woolf














La única obra teatral firmada por Virginia Woolf en toda su vida es una comedia basada en la vida de su tía-abuela, la afamada fotógrafa Julia Margaret Cameron. Aunque la pieza no deja de ser una mera curiosidad de interés exclusivo para fanáticos woolfianos quería comentar algunas cosas acerca de este volumen. 


Julia Margaret Cameron nació con el apellido Pattle en la India británica en 1815 hija de un oficial británico. en 1838 se casó con Charles Hay cameron, veinte años mayor que ella y en 1848 volvieron a Inglaterra. Tuvieron cinco hijos (y adoptaron un sexto). En 1860 su esposo e hijos varones tuvieron que volver por trabajo a Sri Lanka (donde habían estado años atrás y donde poseían plantaciones de café) y la "parte femenina" e hijos más pequeños de la familia se mudaron a Freshwater, en la isla de Wight. Allí tuvieron entre otros privilegios el de contar entre sus vecinos y amigos con Alfred Lord Tennyson y su familia.

Julia Margaret Cameron en 1870.
A Julia le tocó vivir, entre otras revoluciones, la del nacimiento de un nuevo medio de expresión, que le atrajo desde el principio, la fotografía. Además de la fijación en placa fotográfica de su familia, Julia tuvo la oportunidad de inmortalizar y tomar modelos entre su círculo social. Su hija y su yerno entonces le regalaron una cámara fotográfica para que se entretuviera mientras su marido estaba en el extranjero (Su hija Julia le dijo: "It may amuse you, mother, to try to photograph during your solitude at Freshwater"). Sin entrar nada en la técnica fotográfica de Julia, solo referiré que se hizo famosa por su magnífico uso de la técnica del "colodion húmedo" y que es considerada con razón una de las grandes fotógrafas de su época.



Los hijos de Julia en Freshwater.

Charles Darwin, retratado por Julia
Julia Jackson, sobrina de la fotógrafa, una de sus modelos
preferidas. Y para más datos: madre de Virginia Woolf.
Alfred Lord Tennyson, por Julia M. Cameron


Además de los retratos de familia y de sociedad, una vez que Julia fue tomando soltura con la cámara se dedicó a la fotografía de temas "preparados", los posados de diversos modelos para recrear escenas de índole histórica, filosófica, religiosa o conceptual. Ángeles, temas mitológicos, el Rey Arturo, el Rey Lear, Hipatia, todo valía si el tema era suficientemente evocador como para ser plasmado en la fotografía. Presumía continuamente de "buscar la belleza en los lugares más insospechados" (fotografiaba a sus sirvientes, a los vendedores que conocía en el mercado, a los pastores, además de a toda su familia, amigos y de darle a cada uno de los fotografiados el "paso a la inmortalidad" (la fotografía era algo mucho más trascendente entonces que ahora).

"I wait". Un ángel navideño. El poner alas
a los niños es un tema que da lugar a una escena
muy cómica en la obra teatral de Virginia.
El susurro de la musa
Ellen Terry a los dieciseis años
The kiss of peace, 1869


La obra teatral

Los integrantes del grupo de Bloomsbury es entretenían (entre otras cosas) en realizar diversas representaciones de obras que escribían los componentes del grupo para su entretenimiento y que representaban ellos mismos en las residencias de los diversos participantes. Así, comenta David Garnett en sus memorias que recuerda una obra llamada Don´t be frightened or Pippington Park que narraba una historia recogida por los periódicos acerca de un hombre muy rico que había acosado sexualmente a una joven en el parque. El papel protagonista lo desempeñó Vanessa Bell. Otra obra, escrita por Quentin Bell representaba su casa de Charleston como una ruina en un tiempo futuro que era visitada por los turistas.

Entre ellas estaba esta obra escrita por Virginia Woolf que "pringó" en la representación a todos sus amigos. Fue representada en el estudio de Vanessa Bell en Londres (en el 8 de Fitzroy Street)El papel de su tía abuela lo hacía Vanessa Bell. El de el marido de esta lo hacía Leonard Woolf y había papeles para Duncan Grant, Angelica  Bell, Adrian Stephen.... Se conserva el listado de los papeles escrito por la mano de la autora. En realidad hay dos versiones de la obra, fue iniciada en 1923 y luego abandonada para ser reescrita en 1935. De hecho los montajes contemporáneos suelen ser una mezcla de ambos guiones (entre otras cosas para hacer la duración de la obra algo mayor, alrededor de una hora).

Escena de un montaje actual de la obra
Otra escena


Esta obra fue escrita por y para la pura diversión del grupo. Nunca se publicó en vida de Virginia (de hecho ella la abandonó en un cierto punto porque aunque se divirtió mucho escribiéndola no pudo acabarla porque la absorbía completamente la novela que estaba escribiendo (La señora Dalloway) y ella misma decía que "podría haber llegado a ser mucho mejor". De hecho una vez Quentin Bell preguntó por ella a Leonard Woolf años después de haber muerto Virginia y este no logró encontrar el manuscrito, que solo apareció años después al catalogar los papeles de Monk´s House (la casa de los Woolf) tras la muerte de Leonard.

Dimbola, la casa de los Cameron en Freshwater


La acción se desarrolla en Dimbola, la casa de los Cameron en Freshwater. Allí se encuentran reunidos una serie de personajes, todos caracteres reales que vivían en Freshwater. Julia Margaret Cameron y su marido, Charles Hay Cameron, junto a Alfred Lord Tennyson y Georg Frederic Watts (pintor victoriano, amigo de Tennyson y Cameron) y su esposa adolescente, Ellen Terry. 

A modo de breve farsa se nos presenta al matrimonio Cameron preparándose para partir hacia "India". Pero esta salida no se puede producir hasta que no lleguen los dos ataúdes para el matrimonio, que se los quieren llevar en su viaje desde Inglaterra, por si "les hacen falta" en la India. Allí se encuentran Julia tratando de lavar el cabello y barba de su marido (en la segunda versión lo hace una sirvientea de Julia que se hizo famosa por posar para ella y era conocida como la "Madonna"). A la vez Julia reflexiona acerca del arte fotográfico que ella es capaz de desarrollar con solo ver una escena en que los participantes caen bajo una cierta luz. Se sigue de la historia de la huída de Ellen de su anciano marido (que en la vida real la esclavizaba para posar continuamente para él). Watts y Tennyson (que aprece por allí recitando sus versos) representan la pomposidad victoriana con la que los espectadores se tuvieron que reír bastante sin duda. Virginia mezcla varios hechos reales (que no obstante ocurrieron en épocas separadas en el tiempo, a lo largo de bastantes años) para montar eso, una farsa cómica con la que sus amigos se lo pasaron bomba.

Es una obra que mezcla el humor (a veces un humor "privado" entre los asistentes a los que estaba destinada la representación, otras veces un humor puramente "absurdo") con valoraciones acerca de conceptos como el amor, la juventud, el matrimonio, el arte. No obstante todo ello resulta tratado de manera muy superficial a la vez que humorístico.

Acompañan al volumen estupendas ilustraciones de Edward Gorey, lo cual siempre es un aliciente añadido. Como digo un volumen de puro interés paralelo, pero curioso en cierta medida. Por cierto, estoy seguro de que esta entrada dejará bien claro que no soy lector habitual de piezas teatrales.

En inglés: Virginia Woolf. Freshwater: A comedy. Edt Harcourt Inc, 1976. 86 pps.
En español: Virginia Woolf. Freshwater. Edt Lumen 1980.  ISBN 978-84-264-2957-5

11 comentarios:

  1. Qué entrada más interesante. Realmente lo de representar obras de teatro para los amigos parece que era una costumbre bastante arraigada en la clase alta inglesa, ¿te aucerdas de Mansfield Park? La idea de los ataúdes es genial. Hay que ir siempre preparado para todas las eventualidades.
    Y muy interesante también la vida de la señora Cameron.
    Me ha llamado mucho la atención la foto de ellen Terry. ¿No crees que se parece mucho a Nicole Kidman en el papel de Woolf en Las Horas? Tiene incluso la misma pose.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues la verdad es que si, que me acordé de Mansfield Park. La verdad es que se lo debían pasar como enanos. Mucho del humor en la obra se ve que son chistes que ya han circulado entre ellos y que están escritos para una determinada audiencia. Lo de los ataúdes es real, se negaban a irse sin ellos tan leños de viaje. Tiene tela. La foto de Ellen Terry me encanta. Debe estar alrededor de los dieciséis años (poco después dejó a su marido) y la verdad, esta guapísima.

      Eliminar
  2. ¿Conoces o posees "From Life" de Victoria C. Olsen? A mi me encantó y es la mejor guia biográfica sobre la vida de la imprescindible Margaret Cameron, además de hablar largo y tendido sobre la fotografía en la época victoriana. Un tema fascinante, sin duda.

    Saludos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Que va, no lo conocía! Pero andaba precisamente pensando en buscarme una biografía de esta mujer, así que te tomo la palabra y la voy a buscar. Y si además habla de otros fotógrafos victorianos mejor que mejor. Muchas gracias

      Eliminar
  3. ¡Mi fotógrafa preferida! No conocía la obra, me estás educando. Te agradezco tanto.
    Analía.

    ResponderEliminar
  4. Entiendo perfectamente porqué es tu fotógrafa preferida. Me he tirado días viendo fotos y páginas sobre ella y la cantidad de fotos que hizo es impresionante. Y de ellas la mayoría son estupendas, muy evocadoras con ese aspecto a la vez de antiguo y atemporal.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  5. He disfrutado leyendo tu entrada. Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias Elvira. Yo disfruto mucho con tus cuadros, fotografías y dibujos, asi que estamos en paz.
      :-)
      Un saludo

      Eliminar
  6. Menudas lecciones wolfianas que nos vienes dando Oscar.
    Las fotografías tienen un aire irreal y, por cierto, gracias por presentarme a Julia Jackson (madre de Virginia). Hasta ahora venía ocupando la portada de "La piedra lunar" de Collins para Homo Legens, pero ahora respiro un poco más tranquilo al ubicarla y darle nombre,pues era un retrato que me inquietaba un poco.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  7. Ah, no sabiá que habían usado este retrato para esa edición. Desde luego casa bien con Collins. A Julia Jackson la retrató infinitud de veces y la gran mayoría en poses "tradicionales", bien guapa, con su cabellera, con una capa caminando por el bosque... Pero este foto, desde que la vi, me tiene magnetizado. Una vez la vi en Londres a tamaño natural y te aseguro que es impresionante.
    Saudos, Carlos.

    ResponderEliminar
  8. Qué maravillosas entradas estás haciendo sobre este grupo y en especial, de Virginia Woolf!! Había escuchado lo de la tía de V.W. pero no sabía su relación con la obra de teatro. Es más...lo de la obra de teatro, era desconocido para mí, a pesar de que puede que lo haya leído. Volveré a releer las partes donde relata en su diario que está escribiendo La Señora Daloway.
    También conocía la obra de Chaleston de Q.B. pero tan sólo de oídas. Preciosas fotos!!

    ResponderEliminar