jueves, 22 de septiembre de 2011

Miss Lonelyhearts, de Nathanael West





"At college, and perhaps for a year afterwards, they had believed in literature, had believed in Beauty and in personal expression as an absolute end. When they lost this belief, they lost everything. Money and fame meant nothing to them. They were not worldly men." (Miss Lonelyhearts, 1933)


Cada libro tiene su camino para llegar a nosotros. Cuando no tenía lo blogs, en los que descubro autores y libros cada semana, casi todos los descubrimientos venía de otros libros, claro. Algunos amigos también lectores recomendaban, pero en general los que leían se decantaban más hacia el ensayo.

En este sentido, uno de los libros que más autores y libros me presentó fue "El canon occidental", de mi admirado Harold Bloom. Un libro entonces muy controvertido (¿a alguien se le ocurre que un libro que selecciona a los mejores libros y obras de la historia de la cultura occidental pueda no serlo?), fue para mi una fuente de placer y descubrimiento. Y sigue siéndolo. Aunque yo discuta también algunas de sus decisiones de forma modesta. Y uno de los autores de los que no había oído ni hablar era de este americano, Nathanael West, y de sus breves obras, muy en especial "Miss Lonelyhearts" (El título se ha preservado igual al original  en todas las ediciones españolas).


Nathanael West

West era otro más de los escritores nacidos en Nueva York, descendiente de familia judía emigrada desde Europa (el apellido paterno Weinstein ya nos debe dar una pista; de hecho su nombre en la pila bautismal fue Nathan Von Wallenstein Weinstein y solo lo "americanizó" cuando tenía más de veinte años). Ese es un extremo de su vida. El otro es que nurió en un accidente de tráfico con solo 37 años. Por cierto, murió sin que lo conociera prácticamente nadie .

Pero ¿Que y Quien es Miss Lonelyhearts?. Que es: es una novela de tal brevedad (apenas sesenta páginas) que seria muy fácil pasarla de largo o mirarla por encima del hombro. Pero que nadie se deje engañar.  Es un pedazo de obra. No solo es que a pesar de que cuando su autor murió no lo conocía ni su vecino, hoy todos los críticos son unánimes en considerarla un clásico americano del siglo XX. Es que además es verdad que es tremendamente buena. Publicada cuando su autor tenía treinta años, es considerada habitualmente su obra maestra. Quien es: Miss Lonelyhearts ("La señorita corazones solitarios") es, para sorpresa de los que no la han leído previamente, un hombre. Y además siempre se le llama así en la novela, Miss Lonelyhearts, nunca llegamos a saber su nombre. Es un periodista de veintiséis años que se pasea por el Nueva York de los años 30, de la época de la ley seca y los speakeasy. Previamente era un reportero "de calle" que ha sido cambiado a escritor de consejos, perteneciente  a un diario que ha creado una columnita en la que Miss Lonelyhearts responde  a los desesperados de la vida. Los perdidos e incultos que aun se aferran a encontrar una respuesta a las preguntas. A esas preguntas a las que no se puede habitualmente responder. Los que envían las cartas usando pseudónimos como "Sick-of-it-all"(asqueada de todo), "Desperate", "Broad Shoulders" (hombros anchos), etc. Os hacéis una idea. Esas voces sin cuerpo, le gritan pidiendo una ayuda que el no puede darles. Pero claro, leer las cartas y las preguntas de estos lectores, conocer sus problemas, los fragmentos de su vida es algo que tiene que pasar un precio. Un alto precio. 

Cuando comienza la obra, organizada en capítulos muy breves, lo primero que conocemos es el lugar de trabajo de ML, el despacho en que responde a las cartas escribiendo su columna, bajo la atenta mirada de su cínico y en gran medida despreciable editor. Asistimos a la lectura de tres de dichas cartas y ya empiezan a pintar bastos. Historias tremendas (la obra es llamativamente cruda para estar escrita en los años treinta), cartas de un muchacho que sabe que su hermana subnormal ha sido violada por un hombre en un tejado, pero no se atreve a decírselo a su madre porque sabe que encima la culpará a ella y la molerá a palos; cartas de una mujer reventada de parir (siete hijos en doce años) que tiene que seguir pariendo por el egoísmo de su marido al que le importa un carajo si ella se muere, que no quiere oír hablar de contraceptivos...

A partir del segundo capítulo asistimos al desarrollo del personaje de ML. Un individuo enfermo en muchos aspectos, personal y socialmente. Disfruta haciendo sufrir y humillando a la única mujer que lo ama, no tiene problema en irse a la cama con cualquier otra, prácticamente vive en los tugurios de venta de alcohol, amén de padecer un trastorno obsesivo-compulsivo de considerable tamaño. 

Moviéndose entre los consejos del ángel bueno (Betty, su fiel e ingenua enamorada) y del ángel malo (Shrike, su corrosivo editor), ML trata de reubicarse en el mundo. En un mundo al que ya no entiende. O por el contrario, en un mundo al que entiende demasiado bien. A Betty es a la única que le habla con claridad meridiana:


Puede que sea capaz de hacerte entenderlo. Vamos a empezar por el principio. Un hombre es contratado para dar consejos a los lectores de un diario. Su sección solo pretende aumentar las ventas y además todo el personal se la toma a broma. EL agradece e trabajo, porque puede llevarle a una columna de cotilleos, y en cualquier caso, está cansado de ser un hombre de la calle. También él considera el trabajo una broma, pero tras varios meses, la broma empieza a escapársele. Ve que la mayoría de las cartas son peticiones extremadamente humilde de consejo moral y espiritual, son expresiones inarticuladas de sufrimiento genuino. También descubre que sus corresponsales le toman en serio a él. Por vez primera en su vida , se ve obligado a analizar los valores en base  a los que vive. Este examen le muestra que él es la víctima de la broma, y no su perpetrador. 


Y por detrás de todo, aun más complejo es el trasfondo de la interpretación religiosa de la actitud de ML. Las múltiples alusiones de la obra a elementos religiosos, a veces nos confunden. Todo comienza con una jocosa identificación de ML con Cristo llevada a cabo por su editor, para reírse de  él (incluso le crea su propia oración, para rezar a Miss Lonelyhearts). Pero ML toma en serio este símil y esto agranda aun más la grieta. A ratos piensa uno que ML está interpretando la compasión, el sufrimiento ajeno, el dolor, de manera acorde a las enseñanzas originales de Cristo , tomándose por portador de una misión mesiánica, y por otro lado a veces parece un alucinado religioso más, como tantos pululan pro el mundo. Sumergido en una cadena en la que trata de entablar relaciones sexuales, abusa del alcohol, compara su vida y misión con la de Cristo ("I´ve got a Christ complex¡"."¡Tengo complejo de Cristo!").

Solo cuando Betty logra, en un capítulo, alejarle de la ciudad, llevarle al campo, logramos entrever lo que podría ser este muchacho si su editor no se hubiera cruzado en su camino (editor que hace concursos en las fiestas de su casa, leyendo entre sus amigotes las cartas enviadas a Miss Lonelyhearts, para que cada uno trate de darle respuesta o reírse de la carta). A ratos, ese editor, Shryke, en realidad parece padecer los mismos problemas que ML, estar igual de desesperado de saber que nada tiene solución. Es como alguien que ya ha pasado por esto tiempo atrás.


La Edición española más reciente. Espasa edit.


La palabra que más facilmente se asociaría  esta obra es Nihilismo. Toda conducta humana es egoista, nadie puede conocer los auténticos motivos de los demás, nadie puede ofrecer auténtica ayuda, todo el mundo es sufrimiento y nadie puede evitarlo. Y sin embargo, en ocasiones hay un rayo de sol, que nos muestra otra cara de los personajes y la sociedad retratados. Miss Lonelyhearts trata de salvarse por medio del amor de Betty, pero está marcado, no hay salida posible. Y curiosamente, con todo lo que he dicho, no me parece una novela triste ni deprimente. El estilo de West es magnífico y nos hace pensar que quizá, después de todo, aunque el protagonista no lo vea, puede haber una solución al sufrimiento humano. ¿O no?.

Hay más de una adaptación al cine y la TV. En 1958 a Miss Lonelyhearts lo interpretó nada menos que Montgomery Clift (En español se llamó "Corazones Solitarios"). En 1983 se realizó esta adaptación para la TV. 

Otro día comentaré la segunda obra más conocida de West, que suele complementar a Miss Lonelyhearts: "The day of the locust" ("El día de la langosta"), que para más de un crítico es una de las mejores (si no la mejor) novelas escritas acerca del mundo de Hollywood (Scott Fitzgerald incluido). Por cierto, que uno de los protagonistas de esta novela (El día de la langosta) lleva el familiar nombre de Homer Simpson. Ahí queda eso.



West, caricaturizado por David Levine





“Wildly funny, desperately sad, brutal and kind, furious and patient,
there was no other like Nathanael West.”
(Dorothy Parker)

8 comentarios:

  1. Leí esta novela hace muuuchos años, en una traducción catalana que llevaba por título "Senyoreta Corsolitari". Ya ves que en catalán sí le cambiaron el título. Yo creo que funciona. En su momento me impresionó, aunque confieso que no recordaba muchos de los detalles de tu reseña. Un novela muy notable, desde luego. Me ha encantado lo del personaje llamado Homer Simpson, estoy segura de que Matt Groenibg sacó de allí el nombre: me encantan Los Simpson no sólo por lo buenos que son sus guiones, sus diálogos y su humor, sino también por las innumerables referencias culturales que van dejando caer. Todo un curso de cultura contemporánea. A mis hijos les gusta verlo conmigo porque pillo numerosas referencias (a películas, a musicales, a acontecimeientos históricos) que ellos, por su edad, no conocen, y les puedo explicar de dónde vienen.

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  2. ¿Tu serías partidaria de traducirlo?. Ya sabes que soy muy maniático con ciertas cosas. En este caso concreto y habida cuenta de que todo el libro se llama al personaje "Miss Lonelyhearts", a mi en español se me haría muy raro que le llamaran todo el rato "La señorita corazón solitario". No se si en catalán suena igual, pero en español me suena raro.

    Lo de Homer es muy interesante. Una vez leí un artículo de cinco páginas acerca de los Simpson y una y media iba dedicada a Homer y su nombre, la asociación con Homero y las ideas filosóficas de la serie. Las referencias culturales, coincido contigo, son estupendas, los guiños al televidente magníficos. Desde el punto de vista literario hay muchas referencia. Es curioso (ya lo comenté una vez) que una de las pocas apariciones de Thomas Pynchon, al que nadie ve desde casi toda su vida, fue poniendo su voz al personaje de si mismo en la serie, mofándose de que nadie le encontraba ("a reclusive author"):
    http://www.youtube.com/watch?v=jR0588DtHJA

    O cuando Homer encuentra la tumba de Walt Whitman
    http://www.youtube.com/watch?v=dDqq_13IIyo

    O el homenaje a Edgar Allan Poe
    http://www.youtube.com/watch?v=hAdrEQg71_g

    También a musicales como "Guys and Dolls", películas, grupos musicales...

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  3. Menos mal que yo tengo mi Harold Bloom personalizado contigo. Me descubres (y de forma tan apasionada) a un montón de autores de los que siquiera había escuchado su nombre. Por cierto, en el tema de Bloom reconozco que es difícil seleccionar y las selecciones siempre son totalmente personales y por tanto criticables (aunque su listado final de libros es verdaderamente impresionante y muy abierto), pero por ejemplo en su otro canon, el de los cuentos, veo tantas ausencias destacadas que deberían estar muy por encima de muchos de los citados que me irrito un poco.
    Este miss lonelyhearts es una versión muy mejorada de nuestra señora Francis. Bueno, ya solté la tontería y me cayo.
    No comenceis a hablar de los Simpsons que me derrito. Tan solo hablar de sus referencias culturales y ya da para un libro entero. Mis hijos la disfrutan y "aprenden" mucho y yo no dejo de soltar siempre alguna sonrisa con el genial Homer. ¿La última casualidad con ellos? Me dio por poner hace poco por la noche "Alguien voló sobre el nido del cuco" y al día siguiente el capítulo era ese. Que disfrute, porque muchas veces en esta serie se trata de descubrir todos los referentes de los que hablan y te das cuenta de que es apabullante (encima con buen humor).
    Gracias por traernos siempre tus buenas historias. Abrazos.

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  4. Si, Carlos, siempre he pensado que a la lista de Bloom le faltan más autores que los que le sobran, y eso que como dices, es bastante inclusivo. Indudablemente está sesgad por el origen anglosajón del autor y el orden es discutible. Pero lo mejor del libro fue la de charlas de este tipo a que dio lugar, con la opinión de cada amigo acerca de lo que sobra y lo que falta. Y yo allí, con la libreta, tomando notas. Menos mal que ahora no pedía los libros por internet como ahora.... Estaría aun pagándolos.

    De los Simpson hay (al menos en inglés) una gran cantidad de libros acerca de su ideología, la formación de los capítulos y lo que ha ido suponiendo a lo largo de los años de su evolución en la cultura americana (y por ende la europea). Aun me acuerdo cuando los pusieron la primera vez, que los echaba antena 3 de madrugada, a las 2 o las 3, por lo potencialmente ofensivos que eran.

    Saludos.

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  5. Pues sí, Oscar, yo sería partidaria de traducir el nombre de Miss Lonelyhearts. Señorita Corazonsolitario (en singular, el plural ya lo hace demasiado pesado)no suena tan mal, y al lector que no sabe inglés. Al fin y al cabo, para eso sirven las traducciones, para acercar el texto al que no conoce el idioma. Por eso, los nombres que significan algo, siempre que es posible, es mejor traducirlos. O eso me parece a mí...

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  6. Si, es muy probable que lleves razón. Si no, el lector que no lo lee en su lengua nativa tiene cierta inferioridad de condiciones con el inglés que en su idioma sabe espontáneamente lo que significa Miss Lonelyhearts.
    Muchas gracias por responder.

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  7. Pues yo me alineo en la parte contraria de Elena. Para mí, los nombres propios, como es el caso, no han de traducirse. Cuando tengan un significado relevante, una nota al pie debería de ser suficiente (claro que es sabido que mucha gente no lee las notas al pie, pero ese ya sería un problema del lector).
    Aún me ponen los pelos como escarpias encontrarme reimpresiones (que nos intentan pasar como nuevas ediciones) de traducciones anteriores a los años 40-50 de Carlos Dickens, Oliverio Twist o Carlota Bronte.

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  8. Si, yo conservo un Oliverio Twist y unas "Cumbres borrascosas" en que Catherine se convierte en Catalina y aun peor, para mi horror, sus diminutivos "Cath" y "Cathy" se tornan en "Cata". Como la madre de Manolito Gafotas.

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