viernes, 12 de agosto de 2011

Un ilustrador y tres escritores. Nicholas Bentley.





Hace poco, leyendo el blog de Elena, hacía ella referencia a un personaje al que le tengo puesto un altar y retorno cada vez que quiero reirme un rato: Antrobus. Después hablábamos de las ilustraciones de este libro y yo le decía que tenía a medias un post de Nicholas Bentley que, entre otros muchos libros, ilustró como nadie las historias de Antrobus.

Asi que os hablo tres palabras de tres autores británicos a los que ilustró Bentley y, claro está, del propio Bentley. Termino la entrada que tenía a medias un poco apresuradamente, pero así lo saco de la cola de "pendientes".





GEORGES MIKES






Georges Mikes es, en mi opinión, uno de los mejores ejemplos que existen de mimetismo en el reino animal y humano. Este escritor húngaro (György era como lo bautizaron sus padres) nace en Budapest y pasa allí toda su infancia y adolescencia, estudiando derecho en dicha ciudad. Y de repente se traslada a Londres y allí… se convierte en un inglés. Pero además más inglés que cualquier otro inglés. Y se da cuenta de ello solo tras publicar un libro para meterse con los ingleses.

Bueno, me aclaro un poco. Mikes llega a Londres con sus estudios de derecho, con su bagaje previo de conocimiento del idioma de los anglos y su intención de trabajar en las islas británicas como corresponsal de la revista húngara para la que trabajaba. Ya previamente había tenido contacto con los ingleses en su propio país. De hecho una de las anécdotas que más me gustan del libro se encuentra al principio de este.
En Budapest, hace algunos años pasaba mucho tiempo con una joven dama que estaba muy orgullosa y consciente de ser inglesa. Una vez me preguntó –para mi gran sorpresa – si quería casarme con ella. “No” respondí “No lo haré. Mi madre nunca me permitiría casarme con una extranjera”. Ella me miró, un poco sorprendida e irritada. “¿Yo, una extranjera?. Que tontería. Soy inglesa. Tú eres el extranjero. Y tu madre también”. Yo no cedí “¿En Budapest también?” le pregunté. “En cualquier sitio” declaró con determinación. “La verdad no depende de la geografía. Lo que es cierto en Inglaterra, es verdad también en Hungría, en el norte de Borneo, en Venezuela y en todos lados".

Este es el tipo de humor de Mikes. Very British indeed. Escribió este libro para satirizar a los ingleses, criticando su forma de ser o actuar en cada una de las labores de su vida diaria o en los aspectos de su desempeño como nación. Criticando sus costumbres, su carácter, su actitud ante el sexo, su relación con los perros…

En respuesta los ingleses… cayeron a sus pies. El libro, publicado en 1946 llegó inmediatamente a la tercera edición, habiendo vendido hoy varios cientos de miles de ejemplares. De hecho, medio en broma, medio en serio, Mikes se quejaba de dos cosas. Por un lado de que un libro que escribió enfadado por como los ingleses se comportaban con el resto del mundo haya sido adorado por los ingleses y por otro  que toda su vida posterior haya sido conocido solo como el autor de esta obra, a pesar de haber escrito muchas otras cosas, entre ellas “una colección de ensayos serios”. De hecho afirma con humor: “En este momento me encuentro escribiendo una novela picaresca de 750 páginas, emplazada en la antigua Sumeria. Se está desarrollando muy bien, y voy a ganar el premio Nobel por ella. Pero no servirá de nada. Seguiré siendo el autor de “How to be an Alien”. Mikes escribió otros libros de “How to…” ("How to be inimitable”, “How to Unite Nations”, “How to be a decadent”…) y muchos otros. Algunos fueron reunidos en un volumen más grueso llamado “How to be a Brit”. De hecho sus memorias se titularon, como no, “How to be Seventy” ("Como ser un setentón").





Algún breve esbozo:
“En el continente hay un tópico que debe ser evitado: el clima; en Inglaterra en cambio, si no repites la frase “Lovely day, isn´t it?” al menos doscientas veces al día, se te considera un poco aburrido.”
Respecto de hablar inglés con o sin acento:
"Me dijo una dama muy amable: ¿Pero de que se queja?. Verdaderamente habla usted un magnífico acento sin el más mínimo inglés."
Respecto de la obsesión (que comparto) de los ingleses por guardar el orden en las colas:
"Un inglés, aunque esté solo, forma una ordenada cola de uno."
Perros y amigos:
"Si sales a dar un paseo con un amigo, no digas una palabra en horas. Si sales a pasear con tu perro, mantente charlando con él."

Este libro es para mi una relectura. Fue el primer libro completo que lei en inglés cuando me puse a estudiar. Cuando lo veais lo entendereis. No llega a las 90 páginas y la mitad son dibujos. Pero merece la pena en mi opinión. Al menos por dos cosas: por el magnífico sentido del humor del escritor y por las no menos magníficas ilustraciones del dibujante.

“Es una vergüenza y de mal gusto ser un extranjero, y de nada sirve pretender ser otra cosa. No hay forma de salir de ello. Un criminal puede mejorar y convertirse en un miembro decente de la sociedad. Un extranjero no puede mejorar. Una vez que eres extranjero, lo eres para siempre. No hay forma de salir. Puede llegar a ser un Británico, pero nunca un Inglés”.



 LAWRENCE DURRELL







Este escritor, hermano del naturalista y escritor Gerald Durrell, es conocido sobre todo por sus cuatro novelas "El cuarteto de Alejandría", que he de confesar que no está entre mis preferencias en la literatura inglesa, pero que en cualquier caso tengo entre las relecturas pendientes a medio plazo, porque hace muchos, muchos años que lo lei. Es un personaje muy curioso, que habiendo nacido en la India y figurando siempre como "escritor británico", siempre se negó a ser considerado "un inglés" y siempre se consideró "un cosmopolita".

No obstante, Antrobus es otra historia. Antrobus es un diplomático inglés destinado en el extranjero. Forma parte de la escuela más tradicional (y rancia) del Foreign Office. Lleva treinta años destinado en la embajada de Vulgaria (si, si, con "V") y algún que otro lugar más, siempre tras el telón de acero. Pero más gracioso aun que Antrobus resulta toda la flora y fauna propia de la embajada, los ingleses anclados en el extranjero y los visitantes de los países en que la embajada se ve destinada. Los ministros, los agregados militares, las esposas de los mismos, a todos se les puede sacar algo de jugo. Como embajador, Antrobus y sus compañeros pueden ser invitados a una circuncisión en el Kurdistán o sufrir una "pequeña confusión" cuando intercambian el báculo de un obispo con una escopeta de caza. Mayordomos que pueden ver fantasmas, funcionarios de la embajada poseídos por un pro-americanismo fuera de toda mesura, casi cualquier cosa cabe. Todo puede desencadenar una sonrisa, pero todo puede en parte parecer solo una leve distorsión humorística de más de un hecho potencialmente verídico. Los altos dignatarios son capaces de llevar adelante las tareas más ridículas preservando toda su flema británica (y esto es uno de los elementos que lo hacen más divertido).










Antrobus nace de la experiencia de Durrell como agregado de prensa en las embajadas de El Cairo y Alejandría. Más tarde vivió y trabjó en Belgrado y Chipre. Parte de este mundo fue muy habitual para él, y en gran medida por eso está tan bien reflejado. Uno se pregunta cuantas de las rocambolescas historias que en los libros se recogen tienen como base una historia real. Me he vuelto a reir "a mandíbula batiente" con estos libros. Por cierto, los títulos originales de los volúmenes originales de Durrell sobre Antrobus son magníficos: "Esprit de Corps", "Stiff Upper Lip" y "Sauve Qui Peut". Todos reunidos en "Antrobus Complete" y una magnífica selección en "The best of Antrobus", que es el que se puede encontrar aquí, traducido por Tusquets años atrás y hoy descatalogado, pero localizable de segunda mano. 




E.M DELAFIELD




Edmé Elizabeth Monica Dashwood, con el nom de plume de E.M. Delafield, fue y es conocida especialmente por una obra de contenido en gran parte autobiográfico. El Diary of a Provincial Lady, el diario de una mujer de clase media-alta en la Gran Bretaña (un pueblo de Devon) en los años 30. Desde que se publicó nunca ha quedado descatalogada y en Gran Bretaña es objeto de casi-culto. El libro tiene un humor diferente  laos anteriores, mucho más sutil, pero fácilmente identificable y admirable por cualquiera mínimamente pro-british.


NICHOLAS BENTLEY





Nicholas Bentley, Ilustrador



En los libros más famosos y más vendidos de estos tres autores hay, al menos, un punto común. Con frecuencia, de manera muy destacada en la portada, aparece un letrero que dice "Nicholas Bentley drew the pictures" ("Nicholas Bentley dibujó las ilustraciones"). No es tan frecuente que el ilustrador consiga tal puesto destacado. ¿Porqué Bentley habría de ser especial?.


Este inglés (nacido en Hampstead, cuyo padre era escritor y periodista y cuyo padrino era nada menos que G.K. Chesterton, desarrolló los dibujos que resultaron ser la perfecta media naranja para las obras de los tres escritores. 


Ilustró no solo a estos dos autores, sino a otros muchos. Sus ilustraciones son muy conocidas y reconocibles en el mudo anglosajón (en el británico me refiero). Os pongo algunos ejemplos de su obra.



De la obra de Mikes:





De ANTROBUS también algunos:






Y de las ilustraciones de los libros de Delafield, os pondré unas fotos mías de un ejemplar que conseguí de segunda mano de el Diary of a Provincial Lady, a un precio de risa en una librería de Málaga. ¡Como me gusta!... con su estuche, su marcapáginas y sus ilustraciones de Bentley incluso inscritas en portada y contraportada. 












Es evidente que las ilustraciones forman ya parte integrante de estas obras. Otros ensayos de ilustración de las mismas no resultan igual. No siendo malos, "no es lo mismo". Aquí un ejemplo.



9 comentarios:

  1. Una entrada muy ilustrativa (perdón por el chiste fácil). Compartimos dos cosas más: haber tenido "How to be an Alien" como una de las primeras lecturas en lengua inglesa y considerar que lo mejor de Durrell no es precisamente El cuarteto de Alejandría. Que está bien, pero yo me quedo con Antrobus o con sus cartas, por ejemplo.

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  2. Si, el cuarteto, de hecho lo compré en inglés en un solo volumen por correo, pero cuando volví a ver su tamaño (900 prietas páginas) volvió a quedarse "at the bottom" del montón. Algún día resurgirá. Algún día que tenga mucho tiempo.
    Saludos.

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  3. Hola, yo me leí el cuarteto por ser Lawrence hermano de Gerald, de quien me había leído tooodos sus libros, y de quien me había enamorado. Del cuarteto no entendí mucho, sinceramente, era muy joven y muchas veces no sabía quién hablaba. Pero entre estos libros y las descripciones que hizo Gerald de su hermano mayor, también me enamoré de él. Y su vida, y sus cartas... parece que hay gente que llevó una vida más divertida que la mía, ay.

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  4. Que va, Sonia. Nunca se sabe cual es la vida más divertida. Durrell se caso cuatro o cinco veces y acabó mal en todas o casi todas. Le costó mucho vivir de escribir y cuando acabó con la carrera diplomática tuvo que dedicarse a enseñar idiomas para vivir. Hombre, desde luego movida y ajetreada si que fue su vida mucho más que la muchos de nosotros. A mi el cuarteto también me llegó en una época no se si demasiado juvenil y me pareció de lo más tedioso, la verdad...
    Saludos.

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  5. Acabo de llenar mi libreta de notas con todo lo que he aprendido leyendo esta entrada!! Desde luego intentaré leer a George Mikes (el hungaro británico) y su sentido irónico del humor.
    Conocía a Durell el ilustrador pero no al hermano escritor...Gracias!!
    Y por último a Delafield, me encanta el libro que adquiriste en Málaga. Es de esos libros que resultan irresistibles cuando los descubres en el estante de una libería...
    Saludos!!!

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  6. Me ha encantado esta entrada. Se me da fatal dibujar y me admira que alguien sea capaz de "decir" tantas cosas con sólo dos colores.

    De este estilo te recomiendo las de la propia Joyce Dennys para su columna de Henrietta durante la segunda guerra mundial (recientemente publicada por Bloomsbury en dos tomos).

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  7. Maria: pues si te digo que el libro me costó 4 euros y lo compre a la vez que un Dickens de 1903 de la colección "Fireside Dickens" concretamente "The ole curiosity shop" por 5 euros mas...

    De Mikes y Durrel te puedo garantizar que es difícil que no te diviertan

    Cristina: pues cuando compre este libro me acordé de ti porque recordaba tu crítica del libro. Es una joyita.
    Buscare (no lo dudes) los de Dennis. Me encantaran.
    Por cierto, me apuesto lo que quieras a que no dibujas peor que yo.


    Saludos.

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  8. Claramente mi autocorrector ha considerado mas "castizo" poner "The ole curiosity shop" que "The old curiosity shop".
    Que conste que no ha sido que yo quiera corregir a don Charles.

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  9. Yo recuerdo Antrobus como una sorpresa. Conocía al autor serio del cuarteto, tenía la imagen que de él da su hermano en sus novelas, así que cuando me crucé con Antrobus fue toda una sorpresa, no me encajaba con su perfil. Por suerte ahora su perfil es más "amplio".

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