jueves, 28 de julio de 2011

The Photograph, de Penelope Lively



La historia se repite. Una autora muy conocida y admirada en la esfera anglosajona, nominada tres veces al Booker Prize, que lo ganó en 1987 por "Moon Tiger" y que en España apenas se encuentra traducida. Quizá es que me estoy volviendo un poco maniático, no se. Lo que está claro para mi, y que no se diga que no lo digo alto y claro es: esta novela, "The Photograph" es una absoluta maravilla, una obra maestra de la narrativa, una de las mejores novelas que he leído desde hace tiempo, una de las que más me ha emocionado. Y es, a la vez, tan, pero tan sencilla... el equilibrio entre el componente emocional y el componente intelectual de la novela es propio de un escritor excepcional. Hay novelas que nos gustan, novelas que nos hacen pensar, novelas que hacen ambas cosas y otras que ninguna. Esta novela me ha hecho pensar mucho (y dada la callosidad mental que últimamente tengo, esto no es poco). E insisto, me ha emocionado. 

Tan diversos como los caminos del señor son los motivos que nos llevan a comprar un libro que ojeamos y hojeamos en una Libreria. En este caso el nombre de la autora, de la que mis lecturas previas habían sido una mas que grata experiencia fue lo que motivó que sacara el libro de la estantería para examinarlo. Pero fue leer el argumento lo que de verdad me sorprendió. Y no es que sea un derroche de originalidad, pero si un interesante punto de partida para una charla  entre amigos o una buena novela. Me explico, sin contar nada que no salga ya en la página cuatro del libro, es decir, sin estropearle nada a nadie (en este tipo de novelas realmente es imposible hace un "spoiler"; el placer es su lectura, no descubrir como acaba).

Imaginaos la situación. Un marido, Glyn, de unos sesenta años rebuscando en un armario, encuentra un sobre con una nota manuscrita de su esposa fallecida años atrás. Dicha nota apresuradamente inscrita en el sobre dice nada menos que "No abrir. Para destruir". ¿Quien seria capaz de hacer caso a tal provocación?. Aunque me gustaría pensar que yo si seria capaz, la verdad es que creo que seguiría el camino del protagonista. Dentro del sobre hay dos cosas: una foto y una nota. En la foto hay varias personas en una reunión. Lugar y momento exacto son desconocidos para Glyn. En la foto cinco personas, tres de frente a la cámara y dos de espaldas al fotógrafo. De frente su cuñada Elaine, hermana de su mujer, y dos personas más a las que no conoce. De espaldas su esposa, Kath y su cuñado Nick, el marido de Elaine. Y las manos de los dos protagonistas que nos dan la espalda (esposa y cuñado de Glyn) están entrelazadas, en secreto, a sus espaldas frente a nuestros ojos (y los del fotógrafo), sin que los que están frente a ellos lo vean. Entrelazadas como las de dos amantes que juntan sus hombros para terminar de esconder sus manos. En la nota, como para terminar de arreglarlo: "No pude resistirme a enviarte esto. El negativo ha sido destruido, según me han dicho. Te quiero, mi amor.". ¿Quien envió esta foto a Kath?. Parece bastante evidente que el que entrelaza sus manos con ella, su cuñado Nick. El tufo a traición sale a través del papel de las paginas.  

En realidad todo el atractivo de la novela se puede polarizar en lo único que realmente tiene, sus  cuatro protagonistas (dos o tres más, menores). Desde el primer momento, desde que entramos por la puerta de la casa de Elaine, cada personaje está cincelado de manera tan magnífica que los comprendemos como si estuviéramos dentro de su cabeza. Me cuesta igual de poco entender a la racional Elaine, al "vaporoso" Nick o a la hermosa Kath. Por supuesto también al sistemático Glyn, el marido despechado (inicialmente) que echa a girar la rueda. Que inicialmente solo desea averiguar si en realidad su esposa hizo de la infidelidad un modo de vida y su cuñado solo fue uno más de una sarta de amantes y acaba preguntándose realmente como era aquella mujer con la que estuvo casado diez años. Lo que no se preguntó mientras estaba viva. Y ya está. Las relaciones entre estos personajes y el descubrimiento progresivo de la historia, tanto hacia atrás como hacia delante, la transformación vital de los personajes forma la trama de la novela. Trama perfecta, tejida con la tensión justa para no perder fuelle en un solo momento y tampoco tan excesiva como para provocarnos incomodidad con situaciones arquetípicas de despecho.  De hecho los capítulos se narran en tercera persona, pero con un tono que a veces recuerda el "hilo del pensamiento", y cada capítulo lleva por título el noble de un solo protagonista o un par de ellos, que son los que "piensan" en voz alta para nosotros ("Glyn", "Elaine y Nick", "Kath y Nick", etc).





Quizá la pregunta sea: ¿Alguien puede pensar que las personas existen solo en su momento presente, durante su vida (llamemosla así) terrenal?. Kath es capaz de cambiar la visión que de ella han tenido su marido, su hermana, su cuñado/amante... muchos años depués de muerta. Pero no solo esto, las relaciones entre ellos, sus vidas futuras se ven sacudidas desde la misma raíz, desde mucho más abajo aun; sacudidas como un árbol que se niega  a ceder su fruto y solo ante un viento huracanado tiene que ceder, doblarse y arrojar aquel de sus ramas. Igual que los dedos en las manos de los amantes, el pasado y el presente están entrelazados, a veces con tal fuerza que resulta extremadamente trabajoso (y doloroso) separarlos. Porque... ¿Y si en la búsqueda encuentras lo que no pensabas?, ¿Si no encuentras como eran o pensaban los demás, sino que tienes que interrogarte a ti  mismo?. ¿Te atreves?.

Que esta escritora no se encuentre más traducida a nuestra lengua puede considerarse pecado casi capital. Me encantaría dar a leer esta novela a algunas personas y luego conversar con ellas acerca de la misma. Espero de corazón que este gran error se corrija pronto. 

La autora

Lively nació y creció en Egipto, pero a los doce años se mudó a Londres, completando luego su educación en el St Anne´s College de Oxford. Además de 19 novelas (unas 3 traducidas al español) y 3 libros de memorias o autobiográficos (ninguno traducido), es una conocida y admirada escritora de libros para niños. De hecho, el primero de los libros que publicó en 1970 fue un libro infantil (ha publicado 25 libros para niños).

La habitación en la que escribe Penelope Lively




11 comentarios:

  1. Aunque sólo he leído un par de libros de esta autora -entre ellos la intimista e impresionista "Heatwave", que me encantó- tengo claro que es una de esas escritoras que siempre valen la pena, y está en mi interminable lista de lecturas pendientes. Inconcebible lo poco traducida que está en español. Como tú, me gustaría poder recomendarla, pero apenas hay nada disponible en nuestra lengua.Como si el público español sólo se interesase por grandes sagas históricas (que arrasan, y hay que ver lo malas que son muchas de ellas) y este tipo de novelas no interesasen.

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  2. Si, y además entre los traducidos no está ninguno de los más conocidos: están en español "El fantasma de Thomas Kempe", "La vidriera", "Una de dragones" y "La casa de Norham Gardens". Nada de el que comento, o de Consequences o del último (Family Album". Ni siquiera el Booker Prize "Moon Tiger". Una autentica pena.

    Porque es una gozada de leer. Tengo ya preparado "Consequences".

    Además los críticos coinciden en que siendo una autora muy fiel a un estilo literario y descriptivo concreto, uno nunca se cansa de leer sus nuevas novelas. Similares y diferentes.

    Y en lo de las sagas históricas totalmente de acuerdo.

    Un saludo.

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  3. Es curioso; nos extrañamos de que algunos autores anglosajones no merezcan la difusión que debieran, cuando a veces clásicos indiscutibles nuestros son allí del todo desconocidos. Al respecto leí hace tiempo que en cien años solo habían llegado a la lista de novelas más leídas en los EEUU dos escritas en español: "Los cuatro jinetes del Apocalipsis" (1916), de Blasco Ibáñez, y "Como agua para chocolate" (1989), de Laura Esquivel. Lo cual, por supuesto, no digo como descrédito de Penelope Lively ni de tu estupenda entrada. Se trata tan solo de un apunte para subrayar -qué pena- nuestra marginalidad.

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  4. Si, Ricardo. Estoy totalmente de acuerdo es que el que se margina es porque quiere muchas veces, y que la marginación suele ser bidireccional. Tenemos la capacidad de difundir a veces autores o libros que venden muy bien en países anglosajones aunque sean bazofia evidente (si bien e s cierto que cuando ocurre esto con ciertos libros el fenómeno suele ser mundial o casi mundial) y no sabemos exportar los mejores autores que tenemos. En las estanterías de Estados Unidos los casi únicos autores en lengua española que se encuentran con facilidad son (según mi experiencia en las librerías): Ruiz Zafón, García Márquez, Perez Reverte y ahora Vargas Llosa. Todos por cierto mal catalogados alfabéticamente, buscadlos siempre en la letra del segundo apellido, el primer apellido es para ellos su segundo nombre). Pero bueno, efectivamente en parte puede que el mercado anglosajón se considere muy autosuficiente, pero tampoco parece que nuestras autoridades culturales se preocupen mucho de hacer promoción.

    Un saludo

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  5. Creo que fue en un blog pero no recuerdo en cual ,en el que leí que los británicos se quejaban de la falta de libros en lengua extranjera, que les cuesta encontrar de autores que no sean los que escriben originalmente en lengua inglesa, pero lo de aquí es un asunto sangrante. Cuando estuve en Dublín me traje muchas cosas de grandes autores de allí de los que aquí no hay nada o como mucho una sola cosa publicada que por lo general está descatalogada hace tiempo.
    De esta escritora me traje Moon Tiger, comprado en un Oxfam de Londres pero aún no lo he leído.Ya tengo demasiados libros sin leer y sin embargo no puedo evitar seguir comprando...¿Formamos una asociación de compradores de libros sin remedio? Saludos

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  6. Si, el caso es que me suena mucho haber leído algo parecido a lo que comentas referente a algún británico que se quejaba de no encontrar libros escritos en otros idiomas que se tradujeran al ingles. En ciertos medios se oyen esas quejas con una esperanzadora frecuencia:

    http://www.guardian.co.uk/books/2005/jun/29/featuresreviews.guardianreview?INTCMP=SRCH

    Lo de comprar libros sin parar dentro de un rango patológico hace tiempo que descubrí que era una enfermedad más. Unos son adictos al tabaco y otros simplemente no podemos parar de comprar libros. Y no me nombres Dublin, que se me caen dos lagrimones de acordarme de sus librerías...

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  7. Este libro fue también el primero que yo leí de P. Lively y, como ya sabrás, me enganché. Aún no he leído su famosísimo Moon Tiger, pero los demás suyos que he leído (muy pocos en proporción a su ingente obra) me han gustado mucho (con la excepción de A House Unlocked que, probablemente porque yo me esperaba otra cosa, no me dijo mucho). Si este te ha gustado ya te digo yo que tienes unas cuantas buenas lecturas por delante.

    Y, sí, una autora más que no se deciden a traducir no se sabe muy bien por qué.

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  8. Si, Cristina (me alegro mucho de que Hector te permita pasearte por la red). Eres la persona a la que más he leído de Penelope Lively. De hecho cuando encontré los tres libros me acordé de tus posts. Tu tienes la culpa de mi adicción nueva (ahí sigue poco a poco Muriel Spark) Compré a la vez los tres en una librería inglesa de segunda mano. Este, "Consequences" y "Family Album". De hecho este ultimo lo tuve en Oxford en las manos porque había leído tu post pero finalmente se quedó atrás.

    Tanto me ha gustado que he pedido a The Book Depository (entre otras cosillas) "Moon Tiger" (Aunque no se si es ahora mi momento para leer un libro de esa temática, probablemente quedará un poco en stand-by) y dos ques estaban muy rebajados (casi me cuestan igual que los de segunda mano) "Spiderweb" y "A treasure of time".

    Ha sido una delicia leerlo, la verdad. Me ha dejado un regusto maravilloso.
    Otra recomendación a agradecerte....

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  9. Vaya, pues de tus dos nuevas adquisiciones no he leído ninguna, aunque tengo en la estantería A Treasure of Time y muchas ganas de leerlo.

    Consequences y Family Album son los dos una delicia, ya verás.

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  10. A todos los que les guste Lively, en mayo de 2011, la editorial argentina Ediciones Manantial, publicó Consecuencias, que seguramente podrán comprarla por Internet. Y lanzará próximamente Album de Familia (Family Album.
    Cordialmente.
    Raquel

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  11. Muchísimas gracias, Raquel. Con la escasez de Lively que tenemos por qui, son siempre buenas noticias.
    Bienvenida.

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