sábado, 23 de julio de 2011

London Under, de Peter Ackroyd







You would not know, on walking along High Holborn or Whitehall, 
that there is a secret world under tour feet. There is no echo, 
no sign or token of corridors and chambers below the surface.
 You would pass its gateways without living them a second glance.
Everything is contrived to seem as normal as possible.




Por pura casualidad, sin premeditación alguna, tras la lectura de un libro acerca de la creación de los túneles bajo el East River de Nueva York, saco del montón de los pendientes este volumen acerca del subsuelo de Londres, de toda esa ciudad semisecreta que actúa como imagen especular de la que pisotean londinenses y turistas todos los días. El reino de Hades parece llamarme. Espero que solo metafóricamente.

En muchos aspectos el libro es simplemente sorprendente. Es una acumulación de datos acerca de todo lo que ha ido naciendo, creciendo y muriendo metros por debajo de la superficie. En algunos momentos el acúmulo de datos es un poco desesperante (o coge uno un mapa de Londres y se pone a seguirlo o simplemente lee montones de nombres que pronto pueden el sentido). Pero en otros momentos... La magia ocurre y todo parece poco. Uno desearía que Ackroyd siguiera contando cosas acerca de ese apasionante tema, que siguiera con ese hilo. Los ríos subterráneos que corren bajo Londres, los túneles bajo el Támesis, el metro... Amenísimo, especialmente, como suele ocurrir, para los que amamos esa ciudad. Pero incluso aunque uno no sea devoto de Londres y/o los londinenses, no deja de sorprender todo lo que hay bajo una gran ciudad como esta. Uno tiene cierta idea de la existencia de ese submundo, pero de ahí a la realidad...


Peter Ackroyd


Es difícil moverse por las librerías inglesas y no encontrase repetidamente con el nombre de este señor. Peter Akroyd (que ya en una ocasión hace años afirmó que solo pensaría en retirarse si primer le cortaban los brazos),  es un autor prolífico que se ha dedicado tanto a los libros de ficción como a los de no ficción.  Pero es quizá en su vertiente de biógrafo en la que es mas conocido. Y aunque en algún caso me defraudó un poco (Su intento con Edgar Allan Poe, "Poe: A life cut short" me dejó más frío que el Perito Moreno), disfruté mucho con sus biografías "impersonales": sus biografías del río Támesis ("Thames: Sacred River") y sus biografías de la ciudad de Londres ("London: The biography") y de la ciudad de Venecia ("Venice: Pure City"). Y su biografía de William Shakespeare tampoco está nada mal. Así que estaba cantado que su nuevo libro, este "London under", esta prolongación de su biografía de Londres, iba directo a ese Monte Everest en que se ha convertido mi lista de pendientes.  Donde por cierto, tambíén esta su biografía de Dickens, la que ha usado la BBC para hacer la serie acerca de la vida del bueno de Charles.

Pero bueno, ¿Cuales son todas esas cosas del inframundo londinense?. Palabra de Ackroyd:

Pisa cuidadosamente sobre el pavimento de Londres porque estás pisando una piel, una piel de piedra que cubre ríos y laberintos, túneles y cámaras, arroyos y cavernas, tuberías y cables, manantiales y pasajes, criptas y alcantarillas, cosas que se arrastran y que nunca verán la luz del día. // Como los nervios en el cuerpo humano, el inframundo controla la vida en la superficie.

¿Exagerado?. Para nada. Londres esta fundada (geologicamente) sobre una base de arcilla, y como dice el autor, esta diferencia con la isla de Manhattan, fundada sobre duras capas de roca, explica la facilidad de esta para crecer a base de rascacielos y la relativa facilidad de aquella para la excavación subterránea.

Comenzando por Londinium, el Londres Romano aparece casi cada vez que uno pega una patada en el sueño por allí (en mi ciudad pasa con la Qurtuba musulmana, no hay obra de aparcamiento subterráneo que no haya que paralizar por aparecer un muro árabe, vasijas, un enterramiento). Desde una cabeza colosal de Adriano sacada del Támesis tras una siesta allí de 1700 años hasta un Mithraeum, desde un baptisterio romano bajo Oxford Street hasta un el esqueleto de un barco romano desenterrado en unas obras. Aunque parezca curioso, los bombardeos de la segunda guerra mundial supusieron una gran ayuda para los estudios arqueológicos de la ciudad. Como dice Ackroyd, "los bombardeos destruyeron el Londres del presente, pero ayudaron a reconstruir el del pasado".    Los responsables de los museos visitaban las obras y allí mismo compraban las piezas a los obreros. Uno de ellos, G.E. Lawrence, consiguió en los primeros seis meses de trabajo, más de 1600 piezas. 

La galera romana encontrada en las excavaciones de County Hall, 1910



Nada menos que trece ríos y arroyos, la mayoría afluentes del Támesis, pasaban por Londres. Bueno, en realidad aun pasan, aunque casi todos lo hacen por debajo de la superficie, ocultos o cubiertos (años atrás cubiertos por la escoria, hoy por el suelo y los edificios construidos sobre ellos). Pero en diversos puntos de Londres, dichos ríos se pueden ver y oir. El Westbourne, el Effra, El Walbrook, El Tyburn (este último corre por debajo de Oxford Street, Green Park y el palacio de Buckingham)... y el rey de los ríos subterráneos londinenses, el Fleet. Conocido por ser siglos atrás la mayor fuente de pestilencia de todo Londres (a él vertían sus desperdicios directamente todos los mataderos, los curtidores de pieles  y tintoreros). De el deriva la famosa Fleet Street (la de Sweeney Todd). La historia del río es increíble: tras el gran fuego de 1666 el archivamos Christopher Wren decidió convertir esta inmundicia en un río majestuoso. Lo ensanchó y lo decoró a modo de un canal veneciano, con muelles y un nuevo puente. El puente se perdió y fue reencontrado en 1826 en unas excavaciones. Había sido engullido por la inmundicia y desparecido de la luz del día.


El rio Fleet, bajo las calles de Londres


No voy a extenderme mucho en el tema de la cloacas y la época en que se comenzó a conectar los retretes públicos y privados a estas, que vertían directamente al río. Dejemos la escatología para luego. Solo diré que hubo una época en que los excrementos eran algo valioso, porque por su contenido en nitrógeno se encontraban magníficos para hacer pólvora. Así se crearon unos trabajadores llamados "Saltpetremen" que tenía permiso para entrar sin permiso en cualquier domicilio y retirar todos los excrementos y llevárselos. 

O la magnífica historia de los Mole Men (los hombres topo), que perforaron túneles bajo la ciudad y especialmente bajo el Támesis (de nuevo conecta con el libro anterior). El principal, M.I. Brunel, cuya obra de creación de un túnel grandioso bajo en río merece ser leída y conocida. Descubrió el método para hacerlo con éxito (varios fracasos de otros cavadores le habían precedido)  tras estudiar a un humilde molusco, el gusano barco, que atraviesa la madera haciendo un agujero en ella, devorándola y creando una pasta que excreta y usa para ir reforzando la parte del túnel que va dejando atrás en la madera. Eso mismo hizo él en el río. Los hombre estaban divididos entre los que cavaban y los que iban cubriendo de ladrillos la parte posterior inmediatamente. 


El Hall subterráneo de entrada al gran túnel bajo el Támesis, 1838

El túnel era grandioso, con un Hall de entrada simplemente espectacular. Pero solo era válido para peatones, que tenían que bajar por una entrada vertical. Nathaniel Hawthorne fue uno de los que lo visitó cuando era cónsul americano en Liverpool. No se pudo usar para transportes públicos o privados. Tras múltiples muertes fue inaugurado con un gran banquete en el túnel, dado por el hijo de Brunel.

El banquete en el túnel del Támesis, de G. Jones, 1827

Finalmente el capítulo dedicado al metro es simplemente magnífico. El metro de Londres tiene su origen ya en el siglo XVIII. Resulta sorprendente saber que ya Charles Dickens fue usuario del metro. También Darwin u Oscar Wilde. La historia de los atentados en el metro, desde el siglo XIX con los Fenianos, los independentistas irlandeses, hasta el atentado de 2005, que no me pilló en Londres por 24 horas. E igual que leía en el libro de McCann, aquí sabemos que los excavadores que abrieron el túnel, sufrían el "mal de los buzos" por descompresión, y en una ocasión un escape de aire a presión desde las excavaciones, atravesó el lecho del río y apareció como una ebullición en la superficie del Támesis, haciendo volcar un barco. El impacto en 1911 d e la colocación de la primera escalera mecánica en una estación de metro y sobre todo, el papel del metro en los bombardeos de la primera guerra mundial (totalmente desordenados, con londinenses refugiados bajo el pánico allí, hacinados, agachandose a defecar entre las vías por la noche) y la segunda guerra mundial (organizados por el gobierno, que dividía el espacio, puso urinarios y protegió las estaciones).

Londinenses durmiendo en las escaleras del metro durante un Blitz. 1940.


Y además el metro es uno de los lugares preferidos por los londinenses para el suicidio. Se estima que hay tres intentos a la semana, uno de ellos con éxito como media. De hecho se han construido huecos entre las vías ("catch pits" o "suicide pits") para atrapar a los potenciales suicidas que se tiran a las vías del tren y evitar que triunfen. La hora más frecuente, las 11 de la mañana, que todo está estudiado. 

Y mucho más. Un libro muy, muy ameno.



18 comentarios:

  1. Qué interesante. La biografía de Londres es una de mis lecturas pendientes desde hace años, pero después de esta excelente reseña ya no sé por cuál de las dos empezar.
    Un saludo.

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  2. En general, la biografía de Londres es un libro mucho más completo y documentado, con mucho más trabajo a sus espaldas. Por otro lado también es un tocho de 6 veces el grosor de este otro que tiene la ventaja de que se lee muy rápido.

    Según la disponibilidad de tiempo que tengas. Ambos son, claro está, complementarios.

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  3. Me encantan estas historias secretas de las ciudades y por todo lo que apuntas, esta "London under" parece fascinante. Pero en este caso no me extraña, pues Londres parece una ciudad donde el submundo parece tan apasionante en su historia como lo que vemos a simple vista (existe una miniserie documental que habla de ciudades bajo tierra y que en algunos capítulos es fascinante).
    Yo también tengo pendiente la biografía de Londres que compré casualmente, pero creo que me la guardo para acompañarme en una visita.
    P.D. En el monte Everest de las lecturas, eres el que veo avanzar con paso más firme hacia la cumbre. Lo que pasa es que te has propuesto alcanzar todos los ochomiles posibles.

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  4. Pues me interesa mucho esa miniserie, Carlos, voy a buscarla. A ver si tengo suerte. Mis últimas lecturas "subterráneas" me han dado mucho que pensar al respecto. El libro de Londres de Ackroyd será un buen compañero de viaje, no te quepa duda, èro que sea un viaje de varios días al menos, que es un buen tocho. Como me gustaría irme dos semanitas a Londres.... En fin.

    En cuanto al Everest, amenaza con aludes en la cumbre, porque está alcanzando unas proporciones desmedidas. De hecho había hecho la firme promesa de no pedir un solo libro mas por internet en varios meses hasta que no despeje esto. Pero claro, he estado en la playa en varias librerías de segunda mano y de eso no había prometido nada. Asi que he venido con dos bolsas llenas. En fin al cuadrado.

    Saludos.

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  5. Yo también soy seguidora de Ackroyd y disfruté mucho con sus libros sobre Londres y Venecia, así como con las biografías de Shakespeare y Dickens. Me gustan menos sus novelas, creo que haría mejor en dedicarse sólo a la no-ficción, que en sus manos se torna más apasionante que cualquier novela. Por cierto, su biografía de Poe, bastante floja, responde a un encargo editorial (formaba parte de una serie de breves biografías) y ya se sabe que estas obras de encargo suelen hacer poco más que cumplir el expediente. Este "London Under"-fascinante- está en mi montaña de lecturas pendientes. Uno más. Pero me parece buena idea la de leerlo a la par que el de McCann sobre Nueva York.

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  6. Si, Elena., de las novelas comencé con Hawksmoor, que no me gustó, seguí con "The casebook of Victor Frankenstein" que me aburrió y "The Clerkenwell Tales" que abandoné y me convenció de lo mismo que tu comentas. Ackroyd es solo un escritor de No-Ficción. En ficción es menos que normalito.
    Por cierto que entre los de no ficción hay una biografía de William Blake que llevo buscando largo tiempo sin éxito.

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  7. Por cierto, Carlos, no se si ya has ido o no a Venecia y tampoco se si esta en castellano, pero el libro de Ackroyd sobre Venecia también es muy bueno
    http://www.skyarts.co.uk/art-design/article/peter-ackroyds-venice/
    Y la BBC hizo una serie sobre este libro que en España emitió el canal viajar y se puede encontrar por la red.

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  8. Oscar ya he pasado por Venecia y ha sido un viaje de descubrimiento excelente. Pronto escribiré alguna cosa al respecto. Me hubiera gustado contar con ese "Venecia" de Ackroyd para degustarla mucho más. Un saludo.
    P.D. El programa del Canal Historia se llama "Ciudades bajo tierra" y creo que lleva 3 temporadas.

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  9. Llevo meses con la biografía de Dickens, tomándolo con calma y retomándolo entre lecturas... y coincido plenamente en que Ackroyd es mejor escritor de no-ficción que de ficción. London Under está en mi Everest particular, pero como estoy con las miras en territorio francófono estoy enganchada a Iréne Nèmirovsky. Pero el submundo londinense ha ganado muuuuuuuuchas posiciones gracias a ti. ¡Ah! Y Shakespeare &Co. no cuenta tampoco como compra por internet...

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  10. Pues Nèmirovsky no es mala compañía en absoluto. Ya nos contarás que tal está "El mirador" que he visto en tu blog que estas devorando. He oído hablar de ese libro pero no ha pasado por mis manos. Volvería también a Paris infinidad de veces por varias cosas, entre ellas visitar la Sainte Chapelle y sobre todo pisar Shakespeare and Co, que efectivamente está fuera de la promesa, así que aprovecha.
    Tengo un poco medio atrancadas las memorias de un canadiense que se escapó a París y que hizo de la librería su segundo hogar.

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  11. Hola, acabo de tropezar con tu blog desde "Junto a una taza de Té". Me ha parecido una entrada muy interesante, sin duda este libro lo es. Tuve la oportunidad de visitar la cisterna subterranea de Estambul, realmente espectacular, todo ese inframundo, de canales y aguas profundas.
    Especialmente, me gustan mucho los libros sobre Londres y sus alrededores, y justo ahora ando leyendo "Escenas de Londres" de Dickens.
    Un placer leerte.
    Saludos.

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  12. Hola, Rosa y bienvenida.
    Pues si eres adicta a Londres ya somos dos (bueno, de los compañeros que pasan por aquí somos un puñado).
    Si quieres echale un vistazo a este otro libro:

    http://strange-library.blogspot.com/2011/05/imagined-london-de-anna-quindlen.html

    Probablemetne te gustará.

    NO conozco el libro de Dickens que mencionas, imagino que debe ser una recopilación de ensayos sobre la ciudad ¿No? (También soy Dickensófilo, es difícil no serlo si te gusta Londres). Quizá comparta algunos con uno que he comprado en inglés de Dickens titulado "Night Walks" que tengo pendiente de leer y tiene también buena pinta.

    Un saludo y de nuevo bienvenida.

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  13. Y, por cierto, me apunto lo de la cisterna subterránea de Estambul, que es una de las ciudades que tengo en el punto de mira...

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  14. Todavía recuerdo la lectura que hice de Londres de Ackroyd, con una libreta en la mano en la que iba apuntando todos los datos que me parecían interesantes (vamos, medio libro). Y London Under ya tengo ganas de hacer un pedido a Book Depository para que venga a mi casa. El tema del subsuelo de las ciudades me ha interesado desde siempre y tengo un interés especial en la historia del Underground.

    Por cierto, el libro que menciona Rosa es el famoso Sketches by Boz, el primer libro de Dickens: libro y no novela, una colección de relatos del Londres de la Regencia, los personajes son ficticios pero explica de una forma impresionante cómo vivía la gente común de la época. Lo tengo pero no lo he leído entero y por supuesto, está recomendadísimo (como todo Dickens).

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  15. Ah, no sabía que se trataba d eese libro. Lo conozco, pero no lo he leído tampoco. De hecho estuve a punto de comprarlo de segunda mano en una librería de segunda mano hace una semana, pero al final me cambié a Nicholas Nikleby, que hace la tira de años que leí.
    Seguro que si te gustó "Londres", este no te defraudará. Se lee casi de tirón. Creo que tendrá que leerme pronto el "Dickens" de Ackroyd...

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  16. Efectivamente, se trata de este libro del que hablais, tiene una ilustraciones preciosas, y refleja muy bien el Londres de su época, me está encantando.
    Por cierto el libro que me recomiendas tiene muy buena pinta y me encantaría leerlo, pero creo que mi nivel de inglés no me dá para tanto (será otro de mis frustados libros en ingles). No sé si lo habrá en españo.
    Oye, si al final, vas de viaje a Estambul no te pierdas este lugar del que te hablo; pero si cambias tu destino y decides ir a Edimburgo, has de visitar Mary King`s Close, un trozo de la antigua ciudad bajo tierra, una maravilla.
    Un abrazo.

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  17. Edimburgo.... Ese era mi sueño para este verano, pero no podrá ser finalmente. A ver si el que viene. ¿Mary King´s Close es algo asi como una parte de la ciudad bajo tierra donde se encerró a los que sufrían una epidemia de peste y murieron alli, con las calles bajo tierra iluminadas por candiles y bastante tétrico?. Creo que lo vi en un documental. No dudes de que no me lo perderé en cuanto vaya a Edimburgo.... Gracias.

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  18. Fue verlo en una tienda y no soltarlo ya más... Eso sí, me reservo la lectura para cuando algún día volvamos a Londres. La pinta es inmejorable, desde luego, y por lo que veo al leerlo no defrauda tampoco.

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