viernes, 13 de mayo de 2011

And Then There Were None (Diez Negritos), de Agatha Christie





Cuando uno hace alguna cosa (en este caso escribir un tipo concreto de literatura) y lo hace bien, perseverar en la misma linea es una de las posibles opciones. Dicen las estadísticas más realistas que de esta novela se han vendido en la historia más de cien millones de ejemplares. Y ademas es que me lo creo. Cuando estuve la primera vez en la librería Foyles de Londres hace unos años, solo había dos autores que disponían de todo un mueble expositor de unos 3 metros de ancho y baldas desde el suelo al techo. Eran Agatha Christie y Sir Ian Fleming. Ni siquiera el idolatrado Woodehouse. 



Agatha Christie con su "Laptop"


En su tiempo leí casi toda la obra de Agatha Christie (tiene más de ochenta novelas escritas). Lo lei a base de visitas reiteradas a la biblioteca para ir sacando los volúmenes de la obra de AC en la editorial Molino. No obstante, ese tiempo fue hace unos veinte años. Y lo bueno que tiene leer tanto libro seguido de desarrollo tan similar es que pronto los olvidas casi todos. Solo recuerdas cuales fueron los que más te gustaron, y este fue uno de los tres que más me gustó de esta autora. Mientras que con Sherlock Holmes he mantenido contacto y relectura ininterrumpido desde la adolescencia, con Agatha Christie ha habido un periodo de alejamiento (que no de pelea, claro). Asi que me propuse releerlo decenios después, a ver que tal salía el experimento. 

Primera sorpresa: Esta novela en español se llama "Diez Negritos". Así suena más, ¿verdad?. Además, yo creía recordar que en su tiempo la había visto en inglés como "Ten little niggers". Así que me pongo a buscarla y no la encuentro en ningún lado. Investigo y encuentro que efectivamente muchísimos años atrás se llamó así, pero que luego pensaron que el título era un poco racista y algun lumbreras le cambió el título a "Ten Little Indians" (Diez indiecitos). Toma ya. Rápidamente fu corregido y el título se cambió a este otro título, más adecuado segun pensaron. Su traducción sería "Y entonces  no quedó ninguno". El título es en realidad la transcripción del último verso de una Nursery Rhyme, una canción infantil, llamada (como no) "Ten little niggers" o "Ten little Indians".

El original inglés (en el libro finalmente adoptan la versión en que los difuntos son soldados en vez de negritos o indios):


Ten little Soldier boys went out to dine; One choked his little self and then there were nine.
Nine little Soldier boys sat up very late; One overslept himself and then there were eight.
Eight little Soldier boys traveling in Devon; One said he'd stay there and then there were seven.
Seven little Soldier boys chopping up sticks; One chopped himself in halves and then there were six.
Six little Soldier boys playing with a hive; A bumblebee stung one and then there were five.
Five little Soldier boys going in for law; One got in Chancery and then there were four.
Four little Soldier boys going out to sea; A red herring swallowed one and then there were three.
Three little Soldier boys walking in the zoo; A big bear hugged one and then there were two.
Two Little Soldier boys sitting in the sun; One got frizzled up and then there was one.
One little Soldier boy left all alone; He went out and hanged himself and then there were none.


La traducción (de la Wikipedia)


Diez negritos salieron a cenar; Uno se asfixió y entonces quedaron Nueve.
Nueve negritos estuvieron despiertos hasta muy tarde; Uno se quedó dormido y entonces quedaron Ocho.
Ocho negritos viajaron por Devon. Uno dijo que se quedaría allí y entonces quedaron Siete.
Siete negritos cortaron leña; Uno de ellos se cortó en dos mitades y entonces quedaron Seis.
Seis negritos jugaron con una colmena; Una abeja picó a uno de ellos y entonces quedaron Cinco.
Cinco negritos hicieron la carrera de Leyes; Uno se hizo magistrado y entonces quedaron Cuatro.
Cuatro negritos fueron al mar; Un arenque rojo se tragó a uno y entonces quedaron Tres.
Tres negritos se pasearon por el zoo; Un gran oso mató a uno de ellos y entonces quedaron Dos.
Dos negritos se sentaron al sol; Uno de ellos se tostó y sólo quedó Uno.
Un negrito quedó sólo. Se ahorcó y no quedó... ¡Ninguno!.




Algunos negritos




¿El argumento?: Diez personajes heterogéneos, que (salvo dos de ellos) no se conocen entre si, son invitados a una casa aislada en una isla de muy difícil acceso por un anfitrión que a última hora no se presenta. Una vez allí todos en conjunto reciben una acusación en voz alta: todos han cometido un crimen, tiene algo que esconder o que temer. Como única compañía se tienen a si mismo y las sombras de sus vidas pasadas. Uno por uno, empiezan a ser eliminados, mueren de la misma manera que van mermando los negritos de la canción. En las paginas de esta obra veremos desplegarse el suspense de saber quien será el siguiente en morir y sobre todo quien será el asesino (AC desarrolló un final diferente para la versión teatral que para la del libro, para que los lectores no perdieran el acicate de la intriga), las acusaciones y sospechas de todos y cada uno entre si o las disquisiciones de la autora acerca del sentido de la administración de justicia. ¿Quien puede administrar justicia en aquellos casos en que la ley no puede castigara a aquellos que se sabe prácticamente seguro que son culpables aunque nadie pueda demostrarlo?, ¿Quien debe administrar dicha justicia?, ¿Es realmente más justo el asesino que los asesinados?... Daría para una buena conversación de sobremesa. La verdad es que el hecho de que los protagonistas sean nada menos que diez y presentados todos sucesivamente en las primeras quince páginas, al principio parece un poco cansado de seguir, pero esta impresión se disuelve rápidamente. Pero la verdad es que la obra está perfectamente escrita si valoramos el fin exclusivo al que se dirige. Es lectura más o menos superficial por mucho que queramos hacerla más profunda, pero ello no la hace en absoluta desaconsejable. De hecho yo me lo he pasado bien. No diré que me apetezca releer toda la obra de la Christie, pero si que me he alegrado de releer esta.

Aqui, que somos  menos tiquismiquis para eso, mantuvimos lo de los diez negritos, y así seguimos (como en casi todo el resto de Europa, que todo hay que decirlo):


La obra más famosa de AC no podía por menos que ser la más adaptada (Aunque "Asesinato en el Orient Express" también tiene varias versiones). En el cine también pusieron su granito. Muchos ganitos en realidad. Y es que es una novela  que prácticamente equivale a un guión cinematográfico de película de suspense. La versión más clásica en 1945, de René Clair:


Otra versión en 1965:


Otra en 1974:




5 comentarios:

  1. Supongo que todavía se podría llegar a "Diez pequeños afroamericanos" o incluso a "diez pequeños nativos norteamericanos". Este tipo de cosas las abordó con mucho humor James Finn Garner he hizo una versión revisada políticamente correcta de los cuentos clásicos. Hay al menos tres publicados en España: "cuentos infantiles políticamente correctos", "más cuentos infantiles políticamente correctos" y "cuentos navideños políticamente correctos".
    Así como las películas basadas en historias de AC siempre me han resultado muy entretenidas, sus novelas me han aburrido espantosamente, de las tres o cuatro que intenté leer (también hace unos veinte años) nunca conseguí acabar ninguna.

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  2. Si, desde luego, Diez pequeños afroamericanos sería muy de allí.También les encanta, para ni siquiera pronunciar la palabra "nigger" usar el término "N"-word (la palabra con N) asi como la "F"-word (la palabra con F) para otra que les obsesiona mucho.

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  3. En casa teníamos una edición de Aguilar con las obras completas de AC y aunque reconozco haber leído muchas de sus obras, entre otras esta que tan magníficamente expones, nunca me ha atraído demasiado, no entendía del todo su fama, es cierto que sus novelas eran entretenidas, pero su estilo siempre me pareció algo, cómo expresarlo, "rancio", al lado tenía las de Edgar Wallace, que aunque era bastante menos conocido, para mi sus misterios eran mucho más fascinantes.

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  4. No sé si habéis visto su obra de teatro "La Ratonera". que sigue en Madrid, en el teatro Muñoz Seca. Muy recomendable.

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  5. Pues no, no la he visto, aunque me encantaría. de hecho estuve a punto de lograr convencer al grupo con el que iba en un viaje a Londres de verla allí, pero al final me desviaron. Me encantaría. A mi hija le han incluido esa obra de A. Christie entre las cuatro lecturas obligatorias para este año en el instituto.

    Un saludo.

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