sábado, 5 de marzo de 2011

Who is Mark Twain, by Mark Twain himself





Clemens fue un personaje sorprendente y con un magnetismo increíble en muchos aspectos. No son muchos los escritores que tras escribir una autobiografía, prohiben su publicación hasta cien años después de que ellos hayan muerto (y así se ha hecho). Tampoco son muchos los que a su muerte dejan un archivo personal compuesto entre otros de dicha autobiografía además de montones de cajas de lo que él llamaba Posthumous Stuff (material póstumo) que contenían cartas, cuadernos, cientos de manuscritos no publicados, setenta mil cartas recibidas por él, fotografías, facturas, cheques y otros documentos de negocios (fácilmente más de medio millón de documentos).


Twain con un oscilador de Tesla (1895)

Como ya contó Elena, el tema de la Autobiografía comienza a estar zanjado (por cierto, que vaya pedazo de tocho el primer volumen de la misma una vez que uno lo tiene en las manos). Pero nos siguen quedando todos los demás documentos. Este volumen es una pequeña selección (muy, muy pequeña) de los mismos, recopilados por uno de los Editores Generales del Proyecto Mark Twain. Resultan extremadamente curiosos por causas diversas. Los temas elegidos son a veces sorprendentes y demuestran la insaciable curiosidad de Twain. Muchas veces los textos no tienen títulos, no están acabados, simplemente se extinguen. Dan la sensación de que en un arrebato, Clemens haya cogido la pluma (¿La Mont Blanc Mark Twain?) ante un tema que de repente ha captado su atención, ha comenzado a escribir arrebatado y de repetne ha dejado a medio terminar el texto, ha saltado a otra cosa sin acabarlo. 

Pero en mi opinión, lo que mejor demuestran estos textos es que el humor de Mark Twain es difícil de encontrar en muchos otros americanos. Siempre he sido más afín al humor británico, pero el del mostacho me puede. El humor y la ironía son armas letales en manos de Twain. Cualquier tema que se le viniera a la cabeza daba para un artículo absolutamente desternillante.

Asi abre "Las tasas postales de los manuscritos de autor":

Lector, imagina que fueras un idiota. E imagina que fueras un miembro del Congreso. Pero me estoy repitiendo. Simplemente imagina que fueras un miembro del Congreso. 
Ahi queda eso. Y a a partir de ahi una crítica divertidísima del (por desgracia) auéntico sistema postal americano, que pone unos precios desorbitados en su época al envío postal de manuscritos y del mecanismo por el que los libros "piratas" (pirated books) que están prohibidos en estados unidos, entran impunemente en el país a través de Canadá haciendole perder miles de dólares.





Uno podría preguntarse el motivo de que Clemens no quisiera publicar nada de su autobiografía y muchos de sus papeles nada menos que hasta transcurridos cien años de su muerte. Pues bien, la respuesta la encontrareis en uno de los ensayos de este libro: "The privilege of the Grave" (El privilegio de la tumba). (Curiosamente en "Wild Nights", el libro de J.C. Oates que comentaba hace poco, esta faceta quedaba muy bien reseñada,la del autor que restringe su lengua por miedo a perder popularidad e ingresos). El motivo era el miedo evidente a las consecuencias que sus palabras pudieran tener sobre él, sus ingresos, su posición o su familia:

Sus ocupantes tiene un privilegio que no es ejercido por ninguna persona viva: la liberta de expresión. El hombre vivo no está estrictamente desposeído de este privilegio - hablando con exactitud - sino que lo posee meramente como una formalidad vacía y sabe mejor que uso hacer de él, no puede ser seriamente considerado una posesión. . Como privilegio activo se equipara con el privilegio de cometer asesinato: podemos ejercerlo si queremos aceptar las consecuencias.  El asesinato está prohibido tanto en teoría como de hecho, la libre expresión está permitida en teoría, pero prohibida de hecho. Para el pensar común, ambos son crímenes y son profundamente odiados por todas las gentes civilizadas. . El asesinato es algunas veces castigado, la libre expresión siempre, cuando se comete. 
La libre expresión es el privilegio de los muertos. . Pueden expresar sus honestos pensamientos sin ofender. Tenemos caridad para lo que dicen los muertos. Podemos no aprobar lo que dicen, pero no los insultamos. 
...Sabemos que no podemos decirlo en vida. ¿Porqué no hacerlo desde la tumba y darnos el gusto?. ¿Porqué no poner esas cosas en nuestros diarios?...
Y más particularmente lo siento cada semana o dos, cuando quiero publicar algo que un fino sentido de la discreción me dice que no debo. Algunas veces mis sentimientos son tan ardientes que tengo que tomar el bolígrafo y verterlos en el papel para evitar que me prendan fuego en el interior; entonces toda esa tinta y trabajo son desperdiciados, porque no puedo imprimir el resultado. Acabo de finalizar un artículo de este tipo y me satisface por completo. Hace bien a mi desgastada alma el leerlo  y admirar el problema que supondria para mi y mi familia. Lo dejaré atrás y lo pronunciaré desde la tumba. Alli hay libertad de expresión y ningún daño para la familia. 




Finalmente mencionaré el ensayo "Whenever I am about to publish a book" (Cada vez que estoy a punto de publicar un libro): Aqui podeis ver un video de la NYPL (New York Public Library) en el que se lee uno de los capítulos del libro, a la vez que lo van dibujando. Muy interesante:


Who is Mark Twain? from Flash Rosenberg on Vimeo.


Para los que no saben inglés, pongo un poco del texto:

"Cada vez que estoy a punto de publicar un libro"

Cada vez que estoy a punto de publicar un libro, siento un impacient deseo de saber que tipo de libro es. Por supuesto, puedo descubrir esto con solo esperar a que los críticos hayan impreso sus revisiones. Yo se, de antemano, cual será el veredicto del público, porque tengo un método simple y seguro para asegurarme de esto. Que es este, si os apetece saberlo. . Siempre leo el manuscrito a un privado grupo de amigos, compuesto como sigue:

1. Hombre y mujer sin sentido del humor.
2. Hombre y mujer con sentido del humor medio.
3. Hombre y mujer con sentido del humor prodigioso
4. Una persona intensamente práctica.
5. Una persona sentimental.
6. Persona que debe tenr un sentido moral y un propósito.
7. Persona hipercrítica. Busca-defectos y encontrador de faltas nato.
8. Entusiasta. Persona que disfruta todo y cada cosa, casi.
9. Persona que se fija en los demás y aplaude o condena con la mayoría.
10. Media docena de brillantes chicas y chicos, sin clasificar.
11. Persona que disfruta con la jerga y la frivolidad familiar.
12. Persona que los detesta.
13. Persona de siempre balanceada mente judicial.
14. Hombre que siempre se echa a dormir.

Esta gente representa con precisión al público en general. Su veredicto es la predicción segura del veredicto del público general. No hay una persona entre ellos cuya opinión no sea valiosa para mi; pero el hombre del que más dependo, el hombre al que miro con la más profunda dedicación, el hombre que más hace respecto de decidirme sobre si publicar el libro o quemarlo  es el hombre que siempre se echa a dormir. Si abandona  en los primeros quince minutos, quemo el libro. Si se mantiene despierto tres cuartos de hora, lo publico, y publico con la mayor confianza.

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Otra cosa que sorprende es que a pesar de estar escritos hace algo más o algo menos de cien años, muchos de estos artículos son completamente actuales. En uno titulado "The force of suggestion" ("La fuerza de la sugestión") comienza a hablar como los medios de comunicación y la sugestión en general pueden influir en la población general. Pero solo en los dos últimos párrafos del mismo sabremos de que está hablando realmente. Y es de algo que el día anterior yo había estado debatiendo también con un amigo respecto de los medios de comunicación y esta lacra actual:

Creo que es probable que si durante un par de meses los casos fueran  juzgados en secreto y mantenidos fuera del alcance de los periódicos - a modo de experimento - la "oleada" se acallaría, la calenturienta mente rufianesca se enfriaría y los crímenes contra mujeres y muchachas se volverían prácticamente infrecuentes. 
Una cosa sabemos segura:  cinco millones de policías no podrían parar esta oleada, en América, ni siquiera modificarla. Estos crímenes no se llevan a cabo en presencia de la policía.


Además de estos, por no extenderme, incluye ensayos sobre literatura (unos curiosísimo titulado "Jane Austen" y otro llamado "La controversia Walt Whitman". Relatos como "El cuento del enterrador" que recuerdan un poco a Ambrose Bierce. Otros sobre las sirvientes de su casa (a su criada preferida la llama "Wuthering Heights"). Otro titulado "Happy memories from the dental chair" (Recuerdos felices desde el sillón del dentista"), en que cuenta su visita a un muy afamado dentista llamado Riggs, tras ser diagnosticado por otro dentista que le vió abrir mucho la boca para reirse y le dijo "Debería usted consultar con Riggs". El motivo: Twain padecía piorrea (que los americanos llaman "Enfermedad de Riggs", pero es que a los americanos les encanta poner nombre de sus conciudadanos a todas las enfermedades. Pero en este caso es que Riggs fue quien describió y trató la enfermedad. Lo de los recuerdos felices se refiere al cloroformo que  Riggs le endiñaba en el sillón para poder tallarle los dientes a Twain sin dolor.


Estos y muchos más en un magnífico volumen solo para "fans" de Twain, no es el volumen ideal para empezar con él, pero si ya le conoceis, no lo dudeis....

Por cierto, por si alguien no lo sabe, su seudónimo, Mark Twain, es en realidad  una expresión que usaban los negros del Mississippi. Significa "Dos brazas" que es la profundidad mínima necesaria para poder navegar. 



6 comentarios:

  1. Yo también me congratulo por cualquier nueva aparición de un texto de Twain (o en mi caso de traducciones inencontrables). Es muy cierto que el ingenio de este señor da para muchos momentos de felicidad como demuestras en tu excelente entrada. Creo que Twain va ganando como un buen vino cada año que pasa y debemos leerlo y releerlo para seguir aprendiendo de la sencillez de su pluma.
    Como voy un paso por detrás con las traducciones, tengo pendiente de leer todavía su "Guía para viajeros inocentes" entre los que más me interesan. Además de mis imprescindibles Twain (por cierto, excelente la nueva edición de Huck en Círculo de Lectores)tengo un pequeño volúmen de unas 1500 páginas editado en Plaza&Janés donde se recogen un buen montón de cuentos, artículos y más que me dan par un buen rato de lectura.
    Gracias por tu completísimo e informativo escrito Oscar. Me alegro de compartir tan buenas lecturas contigo. Un abrazo.

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  2. Muchísimas gracias por tu comentario, Carlos.
    Precisamente el otro día lei que Galaxia Gutemberg estaba en negociaciones para traducir la autobiografía. No se si tiene mucha base, porque la fuente no era extremadamente fiable, pero ojalá que si.
    Como se que eres adicto a la Editorial Valdemar, tiene un volumen que me gustó mucho, por si se te pone a tiro: "La Biblia según Mark Twain".

    Saludos.

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  3. En castellano hay una "Autobiografía" desde hace unos años, la editó Espasa. Hace poco vi todavía un ejemplar en una librería no precisamente de fondo, así que supongo que no será difícil de encontrar. Lo que no sé es si es una obra única, si es una recopilación de trabajos, si tiene correspondencia con un original o es algo que se ha montado la editorial.
    Yo, como Carlos, tengo pendiente en la estantería la "Guía para viajeros inocentes, o el nuevo Pilgrim's Progress". Bueno, el título de la edición que yo tengo, la de Laertes de hace unos veinte años, es algo así como "un yanki por Europa camino de Tierra Santa". En Laertes hay varios de los libros de viajes de Twain, pero se encuentran mejor en librerías de segunda mano que en las de primera.

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  4. Yo leí la "Autobiografía" de Espasa a la que te refieres y aunque no es la edición completa que ahora se está editando en EE.UU.,(es una edición revisada por Charles Neider que ampliaba anteriores ediciones al añadir nuevos materiales que habían sido eliminados), te la recomendaría porque contiene la esencia del espíritu de Twain.

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  5. Parece que por una vez no voy a la zaga, el año pasado puede leer "Guía para viajeros inocentes" , me sorprendieron dos cosas, por una parte la capacidad periodística de Mark Twain, es un libro que se publico por capítulos conforme los enviaba a su periódico y por otra el magnetismo que debía tener, no es fácil, por mucho que pague el periódico, integrarse dentro de una comunidad de ricachones ociosos que contratan un barco para saciar su espíritu aventurero y cruzar medio mundo con ellos, no he leído mucho sobre su vida, pero por lo que tengo entendido procedía de un extracto social algo inferior y sin embargo contaban con él como uno de los miembros más respetados, seguramente en su autobiografía revele parte de estas relaciones con la alta sociedad americana, como buen observador, y se le escape algunos de "los secretos mejor guardados", de ahí sus miedos. De cualquier forma seguro que es muy interesante, por como la vivió en primera persona, además de como nos la cuente.

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  6. Desde el número 8 confieso tanto mi desconocimiento de Twain como mi firme voluntad de remediarlo.
    Tube al primer volumen de la Autobiografía en las manos, pero su volumen fue precisamente lo que me echó para atrás...demasiado texto para mis conocimientos del inglés. A ver si hay suerte y se confirma la noticia de la traducción.

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