sábado, 29 de enero de 2011

Wild nights!, de Joyce Carol Oates














Vivimos en un medio en el que con frecuencia se trata de desprestigiar al prójimo (el prójimo literario en este caso) por medio de los recursos más arteros de que se puede disponer. Uno de los más sibilinos es es de convertir las virtudes en defectos. Opino, solo opino, que si algo se puede decir acerca de Oates es que es infatigable. Una mujer que cuenta hoy día con 72 años y que sigue publicando novelas, relatos, columnas, ensayos, etc al ritmo que lo hace, merece por lo menos que nos paremos a pensar antes de tratar de asaltarla. tampoco digo que todo lo que escribe sea digno de trascender (He sufrido amargos desengaños con dos de sus obras. Pero todas las demás que he leído son simplemente magistrales. Nadie se libra de haber engendrado algún huevo vano). Si visitáis su página de la Wikipedia (o la misma en español) y bajáis hasta la "Bibliography" entenderéis lo que quiero decir al llamarla infatigable. Para algunos esto es señal de que escribe demasiado deprisa, de que es demasiado prolija. Para mí es un Don que la Naturaleza le ha regalado. Y ella nos lo presta a nosotros...

No será esta (que no lo es, claro) la mejor obra de Oates. Pero yo me lo he pasado pipa releyéndola. Existen infinitas variaciones en cuanto al arte de reunir diversas historias cortas (más o menos claramente agrupadas por su temática) en un solo volumen. No sabría decir que fue lo que más me atrajo de este volumen la primera vez que lo ví:

1) Su autora a la que ya conocía y admiraba previamente.
2) La portada del libro, que me encanta.
3) El tema en torno al cual se agrupan los relatos.
4) Los escritores acerca de los cuales trata (si, si, va acerca de otros escritores)

Por ser más preciso, 'Wild nights¡' incluye cinco relatos creados en torno a los últimos días en la vida de cinco maravillosos escritores. O al menos eso se supone, porque lo dice la portada, ero en realidad de lo que va es acerca de "algo relacionado con dichos escritores en su edad crepuscular". ¿Cuales son esos escritores?. Cinco de los mejores escritores estadounidenses de la Historia. Pasen y vean:

1.- Poe posthumous; or, The Light-House.- esta narración acerca del final de Edgar Allan Poe (?) le fue sugerida a Oates por un manuscrito de una única página encontrada entre los papeles de Poe tras su muerte. Se titulaba "The Lighthouse". El relato que hila Joyce Carol Oates es en realidad un diario. El diario que se inicia el día 7 de octubre de 1849 (el día que murió Poe) es escrito por un narrador que acaba de ser dejado en una isla a 200 millas de la Costa de Chile. La isla esta absolutamente deshabitada y solo tiene un faro, del que este narrador ha sido nombrado vigilante. En la isla vive solo con su perro y un montón de libros que se llevó consigo en el barco que lo transportó. Nunca nadie pasa por la isla (de un tamaño extremadamente pequeño). Un día leyendo revistas científicas encuentra una monografía publicada por el hombre que le contrató como farero (y que además le instó a llevar un diario de todo lo que ocurriera en la isla y lo que él pensara). En ella este hombre, un científico, estudia los efectos del aislamiento absoluto absoluto continuo sobre animales inferiores (perros, gatos...). Algo hace "click" en su cabeza y desde ese momento el relato comienza a fluctuar entre un estilo propio de Poe (el recuerdo a su amada muerta, las referencias s "Our kingdom by the sea" en alusión al poema "Annabel Lee") y una trama que en ocasiones recuerda más las obras de H. P . Lovecraft (gran admirador de Poe). Mientras más avanza, más me recuerda a Lovecraft y menos a Poe. En cualquier caso, un relato ameno y que sorprende un poco, porque no es lo que uno suele esperar de la pluma de Oates. Es la más "diferente" de las narraciones del volumen, pero suena convincente.




2.- EDickinsonRepliLuxe.- Si antes hablaba de estilo "lovecraftiano", esta historia, que me parece maravillosa (pero claro, me gusta tanto Dickinson...) es algo entre un estilo Ray Bradbury/Asimov y en ocasiones un esbozo de Cortázar (vaya mezcla rara que se me ocurre). Los RepliLuxe son maniquíes de tamaño inferior al natural (un tamaño de niño de 10-12 años), pero que por lo demás reproducen de manera cercana a la perfección los rasgos de un personaje famoso del pasado (no los más recientes, que están aun protegidos por derechos de autor) y que están animados por un ordenador que hace que el muñeco reproduzca la vida del personaje famoso al que representa. La gente los compra para llevarlos a su casa (la ley prohibe usarlos fuera de casa, porque entre otras cosas los más vendidos son los maniquíes de personajes famosos deportivos, y si se dejaran salir a la calle, podríamos ver por ejemplo dos RepliLuxes de un famoso boxeador dándose de tortas o un partido de Baseball en que todos los jugadores fueran Babe Ruth).
El matrimonio protagonista del relato, tras pensarlo mucho (los RepliLuxe son extremadamente caros y su durabilidad no siempre es muy grande), acuden a un outlet donde los exponen y venden por catálogo. El marido busca un pintor. Rechazado Van Gogh (murió suicidado y recordemos que los muñecos están programados con la vida del personaje original), pregunta por Picasso (aun está protegido por derechos de autor) y alguno más. La esposa decide que prefiere un poeta. Preguntan por Silvia Plath (otra que se suicidó), Robert Frost o Dylan Thomas. Ni hablar de Whitman ("¿No era ... gay?"). Finalmente tiene la iluminación: "¡Quiero a Emily Dickinson!" dice ella.
Su RepliLuxe es Emily Dickinson (EDickinsonRepliLuxe) y está programado para desarrollar la vida de la probablemente mayor poeta americana, entre los 30 años de edad y los 56 años (cuando falleció). Inicialmente todo empieza de un modo muy discreto, el maniquí no sale de su habitación. La esposa (el narrador los llama así: la esposa, el esposo y el RepliLuxe) procura ambientarse: ha comprado las obras competas de Emily Dickinson. Y para ambientarla a ella ha comprado muebles de época con que decorar su dormitorio.
Pero algo pasa, de repente el RepliLuxe comienza a deambular por la casa, con su pelo recogido, con el vestido negro de su retrato más famoso, comienza a escribir de manera furtiva lineas en un trozo de papel que guarda rápidamente en su delantal si alguien la observa ("Emily Dickinson ha comenzado a escribir poesía en mis casa¡").
Y entonces... ¿que es eso?, ¿son celos?. El marido empieza a darse cuenta de que su mujer solo tiene ojos para el maniquí, incluso comienza a escribir poemas y se los pasa para que se los corrija. Y a él que le parta un rayo. Un triángulo amoroso con androide de por medio.


3.- Grandpa Clemens & angelfish, 1906.- Bueno, bueno, Mark Twain... He de reconocer que esta narración ha sido un poco una bofetada. Pero una bofetada en el buen sentido (si es que tal cosa existe). Me ha provocado una tristeza tremenda por momentos. Imagino que eso es tan bueno como provocar alegría, carcajadas o reflexión. La historia se abre en 1906 (Twain moriría en 1910). Bueno, en realidad no es Mark Twain, sino que es el auténtico de la pareja, quien aparece en estas páginas. Samuel Langhorne Clemens, en sus últimos años, los años en que la vida le ha defraudado, le ha jugado un sucio truco, por el que en muy poco tiempo ha pasado de estar en la cima del mundo (como escritor y personaje público no tuvo que esperar a estar muerto para que le reconocieran, vendía libros como churros, ganaba dinero a espuertas y además tenía una maravillosa familia, una esposa y tres hijas). Su hija preferida, Suzy, pretende escribir a los 13 años una biografía de su querido padre (An Intimate Biography of Mark Twain by His 13-Year-Old Daughter Suzy). Entonces todo el mundo se vuelve del revés:


"How young Sam Clemens had been in 1886, how young his beautiful family, and how idyllic the world had seemed! It must have been the case that Satan prowled the larger world and that humankind was as mendacious, wicked, and gener- ally worthless as at all times in history; and yet it had not seemed so, to Sam Clemens. His wife Livy, his daughters Suzy, Clara, and Jean, had adored him. And he had adored them. Sam Clemens had wanted for nothing then. (Except money. Except fame. Except prestige.) He could not quite comprehend how, not many years later, his world had changed so horribly, in August 1896, when Suzy died, it seemed over- night, of spinal meningitis. After this, life was a cruel cosmic joke.

("Que joven había sido Sam Clemens en 1886, que joven su hermosa familia, y que idílico parecía el mundo!. Puede ser que Satan merodeara por el ancho mundo y que la humanidad fuera tan mendaz, malvada y sin valor en general como en cualquier época de la historia; y sin embargo no le parecía así a Sam Clemens. Su esposa Livy, sus hijas Suzy, Clara y Jean lo adoraban. Y él las adoraba a ellas. Sam Clemens no deseaba nada entonces (Excepto dinero. Excepto Fama. Excepto prestigio). No podía comprender como, no muchos años después, su mundo había cambiado de una manera tan horrible, en agosto de 1896, cuando Suzy murio, de un día a otro, de meningitis. Tras esto, la vida fue una cruel broma cósmica.")

Además para colmo poco después muere su esposa. Sus otras dos hijas le reconocen que han estado en gran medida aterrorizadas de él. Pierde un gran capital por inversiones desastrosas. Pero sobre todo, nunca se recuperará del golpe de la muerte de Suzy.

Este Sam Clemens vive con su hija Clara en la Quinta Avenida de Nueva York. La obra se abre con Sam vestido como su doble, el famoso Mark Twain, al que ha llegado a considerar una carga, imprescindible porque es el que le facilita ganar dinero y fama, pero una carga (Por cierto, antes de este pen-name, Clemens había usado otros como Josh o Thomas Jefferson Snodgrass) . Está firmando ejemplares de su libro The innocents abroad, y en la fila divisa a una niña, a la que le calcula unos trece o catorce años. Twain es en este momento un personaje en el límite de la senilidad, con fallos de memoria evidentes, y ha comenzado a "coleccionar nietas sustitutas". Empieza a mantener correspondencia (esto es real, además de ser la base del realto, es la vida de Twain) y relación de amistad, como si de un cariñosos abuelo se tratara, con niñas entre 10 y 15 años (nunca a partir de los 16). Usualmente se trata de las hijas de sus amigos y conocidos. Esta historia es absolutamente cierta. Como si de un Lewis Carroll cualquiera se tratara las llama sus angelfish y les regala un pin especial (esta es la historia). Dice Twain en su autobiografía:


"I suppose we are all collectors... As for me, I collect pets: young girls -- girls from ten to sixteen years old; girls who are pretty and sweet and naive and innocent -- dear young creatures to whom life is a perfect joy and to whom it has brought no wounds, no bitterness, and few tears."

("Supongo que todos somos coleccionistas... En lo que a mi respecta, colecciono mascotas, niñas jóvenes, niñas de diez a dieciséis años de edad, niñas que son bonitas y dulces e ingenuas e inocentes - queridas jóvenes criaturas para las que la vida es una alegría perfecta y a las que no les ha producido heridas, amarguras y solo unas pocas lágrimas.")




Esta historia es simplemente la de una de esas amistades, la de una de esas búsquedas de cariño por parte de Twain. Esta niña de la fila, a la que con su pluma de oro y ébano le firma el ejemplar de su libro, se convierte en su pen-pal (su compañera de pluma), se encuentran inicialmente con la madre de la niña, posteriormente solos, en Central Park, para compartir dulces y para leer la poesía que ella compone. Twain está vencido por la vida, derrotado.

No puedo contar más de la historia. Es demasiado hermosa para que os la desvele más allá.


4.- The Master at St Bartholomew´s Hospital.- Vamos ahora con Henry James "The Master" como le llaman con frecuencia (y con razón), nombre que recoge Oates a lo largo del relato. Las fechas: 1914-1916. Muerte de James: 1916. El escenario: El Hospital de St Bartholomew, en Londres. El evento: la primera guerra mundial. En 1915, horrorizado por la primera guerra mundial, James solicita y obtiene la nacionalidad británica como muestra de apoyo a su patria adoptiva y como muestra de repulsa contra los Estados Unidos que le vieron nacer, por su negativa a entrar en la guerra. James, que evidentemente también está ya viejo, amén de obeso y con una afección cardiaca que trata de tanto en tanto con pastillas de nitroglicerina, decide contribuir al esfuerzo de guerra de la manera que le parece más factible. Se presenta como voluntario para acompañar a los soldados heridos y mutilados que se hacinan en el Hospital de St. Bartholomew. Allí son depositados todos los soldados que vienen del frente y han sido heridos en diversos puntos de Europa, especialmente Bélgica. Mutilados, hundidos, heridos, enloquecidos, son tumbados en camastros que se acumulan uno junto a otro en salas inmensas, atendidas por un personal evidentemente insuficiente. Para ayudar a cuidarlos, consolarlos, leerles libros o prensa, limpiar sus heridas, se presentan los voluntarios. Prácticamente todos mujeres, salvo este anciano Sir.

JC Oates no es capaz de evitar la incursión con uno de los eternos temas recurrentes cada vez que se aborda una semblanza real o ficticia de un trozo de la vida de James: su sexualidad. Le persigue como un estigma. Todo el mundo tiene que opinar sobre la sexualidad de James, como sobre la de Whitman, como si realmente importara algo. Pero bueno, Oates solo lo hace de manera tangencial en gran medida. Y a ella se lo podemos permitir...



5.- Papa at Ketchum, 1961.- Ernst Hemingway se suicidó en Ketchum, Idaho, en julio de 1961. A los 29 años había enterrado a su padre, que se había suicidado asimismo con su revolver, un Colt de la guerra Civil. Ernst heredó dicho revólver. Pero cuando decidió suicidarse no usó este arma inferior. Usó una de sus escopetas, la preferida. Literalmente se voló los sesos. Si a James le llamaban "The Master", a Hemingway le llamaban "Papa". Además me parece igual de perfecto este sobrenombre que el de James. Es el nombre con que comenzaron a llamarle los cubanos.



He wanted to die. He loaded the shotgun. Both barrels he loaded. This had to be a joke, both barrels he loaded. He was a man with a sense of humor. He was a joker. Couldn’t trust such a man, a joker in the deck. He laughed. Except his hands shook and that was a shameful thing. His head had filled again with pus. His head had to be cleared. His head was leaking. And you could smell it: greeny pus. His brain was inflamed, swollen. He was a stealthy one. Soundlessly he moved. Barefoot on the stairs. Had to be early morning. Downstairs he’d come from bed. The woman would think he’d groped his way into the bathroom. He’d located the key in the kitchen on the windowsill. He had the shotgun now. He was fumbling to steady it. This was the new shotgun and it was heavy. He was fearful of dropping it. He was fearful of be- ing discovered.


(Quería morir. Cargó la escopeta. Ambos cañones cargó. Tenía que tratarse de una broma . Ambos cañones cargó. Era un hombre con sentido del humor. Era un bromista. No te puedes fiar de esos tipos, un "joker" en la baraja. Rió. salvo que sus manos temblaban y eso era algo vergonzoso. Su cabeza se había llenado otra vez de pus. Su cabeza tenía que ser limpiada. Su cabeza estaba rezumando. Y podías olerlo: pus verdoso. Su cerebro estaba inflamado, hinchado. Era sigiloso. Se movió silenciosamente. Descalzo en las escaleras. Tenía que ser por la mañana temprano. Había bajado las escaleras. La mujer pensaría que se habría tambaleado hacia el baño. . Había localizado la llave en la cocina en el alféizar de la ventana. Ahora tenía la escopeta. Estaba revolviéndose para estabilizarla. Era la escopeta nueva y era pesada. temía que se le cayera. Temía ser descubierto).

Así se abre el relato. No obstante, las cuarenta y pico páginas dan para mucho más. No solo para relatar de una manera impresionante el suicidio. Paso a paso. También para que el viejo Papa, cabreado con la vida, cabreado con su mujer, cabreado sobre todo con un cuerpo que le había abandonado, que le había dejado solo, evoque mentalmente momentos sueltos de su vida. Un día en que estaba tratando de escribir y mirando por la ventana, vio que un joven ciervo había quedado atrapado en un alambre de espino y salió a la nieve del exterior de su casa de Idaho, para liberarle. El pasaje es impresionante. Muy emotivo. El recuerdo de su padre y de como el joven Ernst le despreciaba, como sólo le apreció cuando se enteró de que había tenido el valor de apretar el gatillo y no fallar. El fracaso de sus tentativas para componer una nueva obra, para escribir algo digno de su obra previa y de su premio Nobel:

It had been a long time since Papa had composed a sentence that had not disgusted him with its banality. The composition of a sentence is a precise matter. The composition of a sentence is akin to the composition of steel: it can appear thin, even delicate, but it is strong and resilient. Beyond the sentence was the para- graph: an obstacle that confounded him like a boulder that has rolled down a mountain and into the road blocking the way of your vehicle. At the thought of a paragraph he began to feel dizzy. He began to feel light-headed.
(Hacía mucho tiempo desde que Papa hubiera compuesto una frase que no le asqueara por su banalidad. La composición de una frase es un asunto exacto. La composición de una frase es similar a la del acero: puede parecer fino, incluso delicado, pero es fuerte y resistente. Más allá de la frase estaba el párrafo: un obstáculo que le confundía, como una roca que hubiera rodado montaña abajo, bloqueando el paso de tu vehículo. Al pensar en un párrafo comenzó a sentirse mareado. Comenzó a sentir la cabeza ligera.)


En el relato de Hemingway es en el que mejor se nota una de las características más apasionantes del volumen. Cada uno de ellos está escrito con un estilo que puede recordar mucho al del escritor que refleja (Dickinson aparte, como poeta). Las frases cortas, exactas, como cuchillos. Un impresionante ejercicio estilístico.

Entonces uno acaba el volumen y comienza recapacitar acerca del contenido de los cinco relatos y como están interconectados entre si. Los escritores no son esos seres sobrehumanos que han llegado a ser capaces de producir una obra literaria de fuerza y belleza difícil de igualar (unos con reconocimiento público, otros sin él). Son sus dobles: El vigilante del faro, el RepliLuxe, El abuelo, El maestro y Papa. Solo una sombra de lo que fueron. Pero aun son capaces de amar, de amar a su manera, se puede amar a un ser de otra escala evolutiva, a un robot, a una niña de sesenta años menos que tú, a un soldado moribundo o a tu escopeta y al recuerdo de lo que fuiste. Todo es amor. A su manera. No son tantas las veces que un volumen de relatos queda tan redondo en cuanto a la integración conjunta de las historias.

El título del volumen está tomado del de un famoso poema de Emily Dickinson. Uno que generó dolores de cabeza a los recopiladores de su obra que no sabían en su época si publicarlo, por considerarlo escandaloso por el canto que hace al amor carnal... Concretamente este:

Wild nights! Wild nights!
Were I with thee,
Wild nights should be
Our luxury!

Futile the winds
To a heart in port,
Done with the compass,
Done with the chart.

Rowing in Eden!
Ah! the sea!
Might I but moor
To-night in thee!


Os transcribo la traducción de Margarita Ardanaz para Cátedra.

¡Salvajes Noches - Noches Salvajes!
Estuviera yo contigo
Noches Salvajes serían
¡Nuestro gozo!

Vanos -los Vientos -
Al corazón en puerto -
A la brújula hecho -
¡Por la carta medido!

En el Eden remando -
¡Ah, el mar!
Pudiera yo amarrar - Esta Noche -
¡En Ti!

La verdad es que pierde en la traducción (no porque sea mala, sino por la imposibilidad de conservar el ritmo, especialmente de los primeros cuatro versos).

Un gran, gran libro, por ahora solo en inglés. Aunque parece que Oates también está cogiendo carrerilla en nuestro país en cuanto a sus traducciones.... Hace poco ví que ha traducido otro gran volumen de relatos, en español "La hembra de nuestra especie". Y uno de los más interesantes "Infiel". Pero este tiene que esperar.

PS: No me puedo resistir. No lo puedo evitar. Mientras escribía esta entrada escuchaba todo el rato mi canción preferida de Van Morrison, que tiene por título "Wild Night¡". Nada que ver, claro, pero si a alguien le apetece una audición.... que pase por aquí.

PS 2: Por si alguien no la conoce y quiere verle la cara y oir su voz (contando como compone a sus personajes):


5 comentarios:

  1. Gran entrada, Óscar, como todas las tuyas. Yo de Oates no he leído nada. La verdad es que da un poco de vértigo cuando repasas su biliografía. Dios mío, ¿por dónde empiezo?
    Me voy a permitir una pequeña corrección, no a ti, sino a Margarita Ardanaz, si se me permite la osadía. Los versos de Dickinson "done with the compass / done with the chart" yo los traduciría de otra forma. La idea es "I'M done with the compass, I'M done with the chart", es decir, "he terminado con la brújula y con el mapa, ya no los necesito".
    Perdón por la pedantería.
    Un saludo.

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  2. Totalmente de acuerdo con la corrección.
    Por cierto, el resto de traducciones son mías y te ruego que si hay cosas que corregir me lo digas (se que te dedicas a enseñar inglés). Estoy deseosos de aprender y alguna cosa me ha generado dudas, como el pasaje acerca de Hemingway cuando habla de "A joker in the deck" Repasando creo que es un doble sentido, se refiere a un Joker en la baraja (deck), un bromista en la baraja. Quise cambiar esta traducción, pero repaso poco tras escribir la entrada, la verdad.

    Insisto en que cualquier corrección de traducción es muy bienvenida. Bueno, corrección de lo que sea es bienvenida.

    De Oates, si quieres una novela puedes coger "The Gravedigger´s daughter" ("La hija del sepulturero") . Si prefieres relatos "Faithless" ("Infiel"). No creo que ninguna de ellas te defraude. Adelanta trabajo, que escribe mucho y alguna vez se cumplirá la predicción de que le daran el Nobel. Como Cormac McCarthy su nombre suena todos los años. Y entonces habrá que ponerse al día. En español están publicadas por Alfaguara, pero si la puedes pillar en inglés, merece la pena.

    Un saludo.

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  3. Una entrada genial Oscar. Hasta ahora te leo pero como tu nivel de lecturas me sobrepasa, pues cayo y aprendo. En este caso, aunque no he leído la obra pues el inglés no lo domino, me parece tan interesante y atractiva que apuntada queda para cuando llegue (ojalá). Trata de autores que admiro y sus historias me llegan en tus breves pero jugosas sinopsis.
    Como curiosidad te diré que la historia de Poe de "El faro" sirvió para editar un libro con varios autores españoles que se encargaron de terminarlo, cada uno con su estilo. Yo tengo la de Jose María Latorre que incluyó en uno de sus libros de cuentos.
    Un abrazo.

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  4. Es verdad, Carlos, ahora que lo dices, me suena que ese libro me lo he cruzado yo en una librería de mi ciudad, tiempo atrás. ¿Que tal está?.

    Este libro te encantará. Tengo la esperanza de que Alfaguara siga adelante en las traducciones de Oates (tiene mucho trabajo por delante). A casi cualquiera que le interesen los autores de que trata, le gustarán probablemente. Los relatos acerca de Hemingway y Twain son simplemente magníficos. Los demás muy buenos.

    Un saludo y gracias por el comentario.

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  5. De Oates sólo he leído una novela: Qué fue de los Mulvaney, y me gustó sobre todo su fluidez narrativa. La leí poco después de una novela de Roth que trata un tema similar, y que me impactó de otra manera, tal vez porque Roth resulta más visceral. No recuerdo su título. El libro del que hablas en la entrada, sin embargo, tiene una pinta magnífica.

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