domingo, 16 de enero de 2011

Secret Knowledge (El conocimiento secreto), de David Hockney




David Hockney es un pintor y diseñador, un artista en general, nacido en Inglaterra y actualmente afincado en Los Ángeles, representante en los años 80 del pop-art (aunque a el no le guste mucho que se le relacione siempre con este movimiento. Ha escrito varios libros, siendo este el más conocido, al menos el más conocido entre el público general. Yo lo leí en español hace unos cinco años y ha vuelto a caer en mis manos en inglés. Lo he releído y he vuelto a disfrutarlo como la primera vez. Por cierto, la edición en español de editorial Destino, aunque un poco cara (hay que buscarlo entre los libros de gran formato en la sección de arte) es una gozada visual. Grandes láminas a todo color en las que uno puede pasear la vista tranquilamente.

El principio del libro es sencillo. El subtítulo de "El redescubrimiento de las técnicas perdidas de los grandes maestros" ya nos avanza una clara idea. Hockney, que ya había ganado dinero como para podérselo permitir, dedicó dos años sabáticos a prácticamente dejar de pintar para poder investigar algo que le tenía fascinado desde tiempo atrás: un día, mientas visitaba una exposición en la National Gallery del pintor francés Ingres, viendo unos retratos a lápiz realizados por este artista empezó a sorprenderse de que siendo de un tamaño muy pequeño alcanzaban un nivel de perfección en la representación del personaje retratado que era simplemente pasmosa. Como bien dice Hockney, el que es pintor, sabe la dificultad de esto.


Hockney comienza entonces a observar otros datos, tales como la riqueza del detalle de las telas de ciertos cuadros (es sorprendente ver dichas telas a página completa en el libro. Simplemente porque sabe uno que no existía la cámara de fotos en la época en que se realizó el retrato, porque si no....). El más sorprendente es este cuadro es el retrato de Madame Leblanc, del propio Ingres. Esa tela (a la que este pequeño recorte no hace ni la mas remota justicia, evidentemente), no parece de este mundo.


Pero no solo las telas, también los diseños y la fidelidad pasmosa (hiperrealista) de ciertos instrumentos musicales (los escorzos de un laúd), caras, etc, llevan al autor a sospechar que existía una cierta técnica (hoy perdida) para aumentar la fidelidad con que se plasmaba el tema. Además se sorprende de que por ejemplo en los dibujos de Ingres no hay borrones, no hay "tanteo" en los trazos, son trazos seguros y firmes, nunca duplicados, como si se estuviera "viendo" en el papel lo que se esta pintando, en vez de estar traduciendo el pintor en su cabeza lo que ve para plasmarlo en el lienzo (a esta forma de pintar, la que todos entendemos como normal, la llama a lo largo del libro "globocularizar", ahí es nada).



Solución: Hockney trata de demostrar (y a mi no corto, sino nulo entender acerca de historia del arte, lo demuestra) que desde el siglo XV era común que los pintores usaran la "cámara clara" o "cámara lúcida" para hacer todos o parte de sus dibujos. Pero esta no fue patentada hasta el siglo XIX. El inglés nos explica que cree que realmente fue redescubierta en dicha fecha, pero que antes había sido muy usada y luego cayó en el olvido. Previamente ya era muy conocido el uso de otra técnica, la cámara oscura (conocida al menos desde el siglo X e inventada al parecer en Bagdad, lo cual siempre añade cierto exotismo), por parte de pintores como Vermeer, cuyo trabajo de las luces es simplemente de otra dimensión, consiguiendo una profundidad de las sombras increíble. Por cierto, la foto de Hockney de la portada le representa usando una "cámara clara", ese pequeño prisma sujeto en un brazo que se ve ante su cara. Es decir, ya en el 1430 los pintores comenzaron a "calcar" los detalles principales de los retratos, de las caras, de las ropas, con el prisma que proyectaba sobre el papel la imagen desplegada ante los ojos. Tras esto acababan el cuadro por medio de la globocularización, es decir, a la manera en que nosotros entendemos que trabaja un pintor. No obstante, la técnica de la cámara clara es difícil de aprender y además no se puede usar un rato prolongado, porque basta que ele modelo cambie levemente la posición para que la proyección no coincida, así que se usaría para un rápido esbozo inicial sobre el que trabajar posteriormente. En esa época, en muy pocos años se produce un revolucionario cambio en el aspecto general del cuadro, que evoluciona a un aspecto mucho más naturalista. Hockney está convencido de que la participación de la óptica tiene la culpa. Monta su propio estudio de espejos convexos proyectados y empieza a pintar como el piensa que lo han hecho los autores del siglo XV. Ello explica también que en muchos casos no se encuentren bocetos o retratos preparatorios de los que el artista solía usar antes de emprender la creación de la obra definitiva.



El libro es una auténtica gozada visual, relajante y sorprendente. Hay que quitarse el sombrero ante el diseño del mismo. Los cuadros que trata el libro acaban en el siglo XIX. En el siglo XX, para bien o para mal, el arte toma estos derroteros y esta técnica deja de usarse completamente.



El que sepa inglés, puede ver al autor explicando su teoría en una serie de videos, siendo el primero de ellos este. Solo hay que seguir la serie de Youtube:



Dice Hockney en el libro:

"Cuando salí de la exposición “El genio de Roma” de la Royal Academy en enero de 2001, en la calle me paró un estudiante del Royal Academy Schools. Me preguntó si iba a dar una charla en las escuelas. Le expliqué que sólo estaba en Londres por unos pocos días más, pero le pregunté que pensaba de la exposición. “Abrumadora”, dijo, sin ánimo, como si los cuadros los hubieran pintado míticos semidioses mucho más allá de las habilidades de él. No tenía idea de cómo se habían logrado las pinturas. El conocimiento no había sido trasmitido. Caminé con él hasta la National Gallery, mientras me daba cuenta de que había una acusación a la historia del arte que parecía no afectar a las técnicas de enseñanza. Si la ciencia no transmite su conocimiento al joven que pronto estará en una edad oscura, ¿no es irresponsable? Menciono esto para todas aquellas personas que piensan que mi tesis quita algo de magia al arte. No lo hace. De hecho, para mí, mis investigaciones han significado el redescubrimiento de las habilidades (con la óptica) y los métodos que pueden enriquecer el futuro. El poder de las imágenes inmóviles perdurará. Lo bien hecho será apreciado y, por lo tanto, conservado. Si digo “Enrique VIII”, de inmediato un cuadro viene a la mente, un cuadro de un gran artista, Holbein. La imagen hecha a mano es una visión humana. Hay un gran mundo hermoso ahí fuera, con nosotros en él. Ahora es posible, con ayuda del ordenador, una nueva visión de él para destruir la tiranía de la lente. Algunos ya han señalado que el nuevo cine digital es un súbgenero de pintura. Emocionantes tiempos nos esperan."


Un libro muy recomendable de un pintor inquieto. Una gran revolución en el mundo del arte, puesta ahí, al alcance de la mano del profano.


11 comentarios:

  1. Profano yo también, pero como curioso me abres el apetito con una entrada tan jugosa. En todo caso, la dificultad mayor consiste tantas veces en la luz que ofrecen esos pintores y eso no te lo da la susodicha cámara. Unos ojos los puedes perfilar, pero para darles vida ha de existir un artista verdadero. Interesantísimo como siempre Oscar. Un saludo.

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  2. Si, en realidad mucha gente (entre los pintores) ha tomado a mal las investigaciones de Hockney. Piensan "¿Como?¿Que Canaletto usaba una máquina para pintar? Eso no puede ser, es un don natural, es una capacidad que sale del hombre, no de la máquina". Pero cuando lees a Hockney, este deja claro que está totalmente de acuerdo. La cámara lucida sirve solo para ayudar a "colocar" en el lienzo cada parte del retrato, fijar la posición de los ojos, la comisura bucal, el mentón, unas lineas generales del mismo que aumentan su precisión, pero tal como hace él, tras tomar estos esbozos el arte propio y definitivo dl pintor es el que "acaba la faena". Por cierto, hablando de luces, los cuadros de Vermeer a página completa son simplemente sorprendentes. Uno se pasaría mirando esa luz que entra por una ventana y se refleja en un cesto del pan durante horas.

    He olvidado comentar que además algunos pintores como Vermeer esta claro que tenían conocimientos de primera mano de óptica. Vecino y amigo de Vermeer era Leeuvenhoek, el famoso fabricante de entes y microscopios. De hecho en primeros planos de los cuadros de Vermeer en este libro se aprecia como usaba la técnica del desenfoque por planos que tanto usamos o queremos usar los aficionados a la fotografía. El cesto en primer plano aparece desenfocado, segun donde haya colocado el "punto de foco". Esto es debido a que miraban la escena a travñes de lentes antes de pintarla para darles estos detalles que aumentan su realismo, su cercanía.

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  3. David Hockney es uno de los artistas contemporáneos que más admiro y le sigo desde hace años. Tuve suerte de que me regalasen el libro que comentas cuando Destino lo publicó. Es una verdadera belleza. En cuanto a la tesis de Hockney (que ya sé que ha despertado controversia), yo como mera aficionada al arte no oso pronunciarme, pero a mí al menos me suena bastante razonable. Y, sea o no cierta, los ejemplos que pone en el libro son de tan esplendorosa belleza que sólo ellos ya valen la pena.
    Por cierto, no sé si conces la última experimentación de Hockney con las nuevas tecnologías, concretamente con la aplicación de pintar con los dedos que viene con el iPhone:
    http://www.youtube.com/watch?v=qvyHAGVeMAs
    Increíble el partido que un artista como él puede sacarle...

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  4. Si Elena, el otro día buceando en la red buscando a Hockney, en su pagina oficial encontré que además de "iphonero" (como yo) ahora Hockney se ha pasado además al iPad (yo también soy "iPadero"). Mira:
    http://www.telegraph.co.uk/culture/art/art-features/8066839/David-Hockneys-iPad-art.html

    Es sorprendente su capacidad.

    Respecto de la teoría opino exactamente lo mismo que tu. No tengo conocimiento técnico suficiente para posicionarme seriamente, pero me parece perfectamente factible y estoy seguro de que todos los días nos "tragamos" teorías demostradas por argumentos mucho más endebles. En todo caso el placer, como bien dices, está en ver el libro mientras se lee la teoría....

    Un abrazo.

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  5. Y por cierto, en este video acerca de lo que "es infotografiable", aquello que la camara de fotos no recoge acerca del objeto y la pintura si, vemos algunos ejemplos, entre ellos cuando estuvo por mi tierra, por Córdoba y dibujó los arcos de la Mezquita (además de Sevilla, la Alhambra de Granada,etc)

    http://www.youtube.com/watch?v=cIfDdW9GKmA&feature=related

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  6. No sé nada de pintura, ni de arte, ni de fotografia. Pero la disfruto...quizá menos al ser más ignorante. Me ha gustado mucho leer al autor, y lo que piensa de algún modo, sobre la educación.
    El libro tiene que estar muy bien. Intentaré echarle un ojo en alguna librería...quizá para un regalo.
    Gracias!!
    Un blog muy interesante.
    Saludos!!

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  7. Muchas gracias, Maria y bienvenida.
    Yo también, de pintura he de reconocer que entiendo lo que de vinos, solo se cual me gusta y cual no, aunque me falta "fundamento". Pero el que me gusta lo disfruto mucho.

    Un saludo.

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  8. Estoy con María tiene toda la pinta de ser un buen libro para un regalo, pero a alguien cercano para poder disfrutado también.

    No entiendo nada de pintura, pero leyendo a Charles Nicholl en "Leonardo el vuelo de la mente" da las claves  de como un cuadro era un libro expresado con la pintura en lugar de letras, pero con la misma capacidad que esta para interpretar mediante símbolos toda una historia. Si en algo tan evidente había un montón de secretos como no los iba a haber en la técnica para fabricar los materiales empleados y como no en la técnica para realizar los bocetos, seguro que Leonardo conocía la cámara lúcida aunque no sepamos si se apoyo en ella, difícil imaginar como proyectar las figuras de juicio final en el techo de la Capilla Sixtina, pero si fue capaz de fabricar una cámara oscura por qué no una clara y aprovecharse de ella. Lo difícil era el trazo y hasta para esto tenía ayudantes.

    Lo que más me llama la atención de todo lo que cuentas del libro es lo relacionado que estaba el origen de la fotografía con la técnica de aplicación de la pintura, si no entiendo mal.

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  9. Si, en realidad el nexo común es la óptica, la fabricación de lentes y prismas. Los pintores usaban los prismas para ver simultaneamente el objeto retratado y el lienzo sobre el que este parecía estar sobreimpreso y nosotros hoy tenemos una cámaras SLR que mezclan lentes y prismas y obtienen los mismos efectos ópticos.

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  10. El libro está descatalogado, agradezco ayuda para encontarlo en español. La editorial es destino.

    Muchas gracias

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    Respuestas
    1. Hola, te lo he estado buscando en Iberlibro, Abebook Amazon... Y no lo encuentro por ningún lado. Si lo localizo te lo digo. Espero que lo localices, porque es magnífico.
      Presupongo ue no te interesa en ingles.

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