sábado, 8 de enero de 2011

Lives of the Poets (Vidas de los poetas), de E.L. Doctorow





Después del magnífico encuentro que tuve con Doctorow en Homer y Langley inmediatamente tuve que hacerme con algunas más de sus obras. Entre ellas vino este volumen, del que Doctorow aclara rápidamente su contenido en la portada: "A Novella and Six Stories". Pues eso, una novella y seis historias. Sencillo en principio.


Esta obra tiene en realidad largo recorrido, como la gran obra de Doctorow, menos extendida (hablando de forma general) en nuestro país que en sus Estados Unidos de origen. Fue la séptima obra de Doctorow y se publicó por vez primera en 1984. Nada menos que 27 años atrás.

De manera idéntica a la de cualquier otra recopilación de historias similar, el resultado estaba abocado a ser desigual. Pienso que no hay mucha duda de que el mejor relato, el mejor construido, el más emotivo y el que más nos arrastra es el primero, "El escritor de la familia". No solo el argumento de este relato es magistral, sino que su desarrollo no desmerece en lo más mínimo en toda su extensión. Una historia de tensiones familiares, de venganzas familiares y de tiempos perdidos en la relación entre un padre y un hijo. Nada que no haya en muchísimas familias. Un padre fallece y quedan su viuda, sus dos hijos... y la familia del padre. Esta familia, que nunca ha aceptado a la madre y que no quiere que la abuela (nonagenaria y medio demenciada) se entere de que su hijo ha muerto, pide a uno de los nietos que escriba una carta a la abuela haciéndose pasar por su padre muerto, contándole lo bien que se lo pasa en su nueva casa, pues le han dicho a la abuela que su hijo se ha mudado a Arizona. Todo empieza con la zanahoria en el cordel... "Tu eres el escritor de la familia". A partir de ahí, con las falsas cartas escritas en nombre del padre muerto comenzará el proceso de maduración y de conocimiento que debería haberse desarrollado con la persona real (el padre) y el descubrimiento de las imposibilidades que la vida pone a veces en el camino de cada uno para desarrollar la vida que uno querría o debería llevar, cambiándola por la vida que uno tiene que llevar. Pero este arranque tan prometedor no se ve adecuadamente continuado en mi opinión. Las otras historias son un sube y baja. Ninguna es mala, simplemente no mantienen el nivel. Quizá me quedaría también con "Willi" y "The hunter" ("El cazador"). Las otras tres me parecen casi prescindbles. "The foreign legation" ("La delegación extranjera") arranca muy bien, muy prometedora, pero queda en un bluff, con un final difícil de integrar.

Luego, tras los seis relatos viene la parte más divertida y la única que vuelve a elevar la calidad literaria del volumen. Muy divertida en realidad bajo mi opinión. Doctorow da rienda suelta a la vida del protagonista en la "Novella", que lleva por título el del volumen: "Vidas de los poetas". A su vida personal y su vida como escritor. Reaparece el niño poeta del primer relato, ya convertido en un escritor adulto de éxito. Aparece aquí sus opiniones sobre sus amigos y los matrimonios y separaciones de estos, sobre su mujer (es muy divertido el tour de force entre hombres y mujeres en su círculo de conocidos).

"En un lado tenemos a los tradicionalmente casados, batallando, gritando y ocupando el cerebro del otro como un terrible tumor hasta que uno de ellos muere. Mis padres tuvieron un matrimonio de libro, como este." (Que imagen más terrorífica por cierto)

La obsesión de su esposa por la limpieza:

"... pero en la casa, su hogar, el cosmos es ordenado antes de que al desorden pueda incluso ocurrírsele aparecer. He tenido que agarrarme a tazas de cafe a medio acabar, volando fuera de la mesa, sujetar mi plato del almuerzo, abrir correo tirado sin abrir a la basura, abrazar el periódico de la mañana contra mi pecho, atarme a mi mismo al poste de la escalera para soportar la galera de su limpieza..."

Nos cuenta a cuales de sus amigos no les gusta bañarse (solo ducharse) porque aborrecen ver su cuerpo y cuales en cambio se meten en el baño y se tiran literalmente horas, usando una bandeja apoyada en ambos lados de la bañera en la que lee las historias escritas por sus estudiantes y desde la que "dirige su vida intelectual completa". Las utilidades de los "doorman" o porteros de los edificios de vecinos de Nueva York (igual te organiza una mudanza que te busca un chófer, que recibe paquetes o busca quien te arregle la tostadora).

"El timbre. Mis librerías han llegado. Esto es una alegría sagrada. Maldita sea, vienen desmontadas. Mandaría a las cavidades mas llenas de mierda del infierno al misantropo que inventó el hágalo-usted-mismo"

En muchos momentos se asimila más a un diario que a otra cosa. No obstante, a medida que avanza, el tono va cambiando, la vida del protagonista no es tan luminosa, su relación matrimonial es un desastre, asiste a fracasos públicos y privados de sus amigos. Y justo al final del camino, Doctorow acaba lo que empezó como solo un gran escritor puede hacer. De una forma a la vez dolorosa y absolutamente creíble. Pero bueno, eso queda para el que lo lea.




Todo el libro está escrito de manera cuidadosa, aunque no siempre efectiva (para mi gusto) y tengo la sensación de que las historias se entrelazan entre si de manera más complicada de lo que yo he llegado a captar. Creo que tendré que releerla. Sé que tendré que releerla. A ver si tengo tiempo.

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