miércoles, 26 de enero de 2011

El caso Kurílov, de Irène Némirowsky








Solo una moratoria. Eso fue para Nemirowsky poder escapar de su Rusia natal en 1917, con 14 años, cuando comenzó la Revolución Rusa. Algunos años le bastaron para encontrarse con lo que parecía increible, un horror aun mayor. Absolutamente inútil su intento de conversión al catolicismo. La ley de pureza racial alemana exigía carne y tomó la de Irene en Auschwitz (y de paso la de su esposo y otros pocos de millones) cuando tenía 39 años. Desde 1918 París fue su hogar y la Sorbona su centro de crecimiento intelectual. Esta es Irene con su madre a los quince años:




Comenzó a escribir con 18 años. Es bien conocida la anécdota de que tras escribir su primera novela y enviarla a la editorial, no incluyó su nombre ni dirección (dicen que porque pensaba que era obvio que la iban a rechazar, pero yo me lo creo solo en parte) y el editor tuvo que publicar un anuncio en la prensa para poder localizarla. Esa novela era "David Golder". La publicó a los veintiséis años. La misma edad que tenía Philip Roth cuando publicó Goodbye Columbus, y de manera idéntica a aquel fue automáticamente criticada por esta obra por los judíos, que la catalogaron de antisemita y de judío con odio por su religión (self-hating jew). El personaje de David Golder es un avaricioso banquero judío que no deja muy buen lugar a los hebreos. Va a ser por eso...

"Jueves por la mañana - Julio 1942 - Pithiviers: Amado mío, pequeño amado mío, creo que partimos hoy. Coraje y esperanza. Estaís en mi corazón, queridos míos. Que Dios nos ayude".

Son las últimas palabras escritas por Irene, en el campo de Pithiviers, en Francia, antes de ser deportada a Auschwitz, donde la esperaba una sala llena de Zyclon B. Tras ella dejaba una producción literaria para muchos magnífica. Y una maleta. Una maleta que recibieron sus hijos y conservaron durante años, en la que se encontraba entre otras cosas el manuscrito de "Suite francesa", la novela que hace pocos años recorrió toda Europa y posteriormente Estados Unidos gritando lo que le había ocurrido a la madre que la trajo al mundo.







Aqui en España la cogió la editorial Salamandra y comenzó el fenómeno. Tras Suite francesa han venido otros varios títulos. No los he leído todos y los que he leído me han gustado de manera desigual. Unos bastante, otros poco. Pero concretamente este, publicado hace ahora un año aproximadamente (mi montón de pendientes se traga a los libros y de vez en cuando los escupe de manera inopinada) me ha parecido muy interesante en varios aspectos.

Desde luego si algo tengo claro de Némirowsky es que por mucha Sorbona y por mucho que escribiera en francés, si algo no es, es una escritora francesa. No se parece a ningún francés que yo conozca (desde luego no son los franceses mi especialidad por otra parte). A mi me recuerda realmente a varios escritores centroeuropeos de alrededor de su época, bastante queridos por mi. Esto era así levemente en otras novelas, pero lo ha sido más aun en esta. Me recuerda a ratos a Arthur Schnizler, a Zweig y al otro buque insignia de Editorial Salamandra (al menos en ventas): Sándor Márai. También algún ruso muestra su rastro (Lermontov se asoma a estas páginas en m más de una ocasión).



"El caso Kurílov" es la historia de un asesino con conciencia. Leon M. es un guerrero bolchevique. Educado desde su infancia por su madre en la necesidad de eliminar el régimen de los zares, fundamentalmente por medios terroristas y solo secundariamente políticos. En el año 1903 se le encomienda el asesinato del ministro de Información Pública del Zar, Alexander Kurílov, "el cachalote", de crueldad terrible y universalmente conocida. Pero para poder matarlo tiene primero que poder acercarse a él. Para ello, falsificando sus documentos se hace pasar por un médico suizo y logra entrar al servicio de Kurílov como médico asistente. Dicha cercanía le permitirá estudiar al personaje más allá de lo que de él se conoce en la calle (que es el que se encarga de castigar a los estudiantes que extienden ideas revolucionarias, que es el que cierra las clases donde se extiende cualquier idea que huela a bolchevique y que bajo su nombre se cobija la policía que mata ocasionalmente a los estudiantes que se revuelven). Este conocimiento le permitirá saber dos cosas: Kurílov está severamente enfermo y va a morir en no mucho tiempo, y además es un personaje con ideas. Estas ideas, de base evidentemente monárquica y religiosa, se extienden ante el lector, en conversaciones con su esposa (la segunda que tiene, una cantante de cabaret, aunque fue siempre fiel a la primera hasta su muerte) y con los personajes políticos de su entorno. Las conversaciones con príncipes, oídas detrás de los arbustos por Leon, las noticias de las recepciones que hacen a Kurílov en el palacio de invierno del zar, obligan al asesino a replantearse toda la misión en que está metido. Kurílov no es más que un pobre hombre, e incluso algunas de sus ideas parecen mucho más sensatas que las que extienden sus compañeros bolcheviques. Por otra parte está su enfermedad. ¿Como debe obrar?. Bueno, pues ahí lo tenéis todo, en las páginas del libro.

El estilo de IN es un estilo amable, relajado y muy de agradecer en ocasiones, especialmente cuando uno viene de libros de autores que escriben de otra manera, ponen trampas en tu camino, te obligan a pensar continuamente en que pasará después, que habrá querido decir esa frase del protagonista. Es un libro en que uno no logra identificar ni un solo auténtico "malo", ni un solo auténtico "bueno". Y eso, a veces, es de agradecer.


4 comentarios:

  1. "Suite francesa" es uno de los libros que más me han gustado en los últimos años y de los que más he recomendado y regalado. Como a ti, no todo lo de Nemírovsky me gusta, la encuentro desigual, pero cuando es buena, es buenísima. Coincido también contigo en que no es nada francesa en su manera de escribir, más bien parece centroeuropea. "El caso Kurílov" es uno de mis pendientes. Uno más.

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  2. Si se me permite apostar, creo que te gustará....

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  3. Me gusta mucho como escribe esta autora, creo que su maestría está en como describe a las personas.
    Este libro está muy bien aunque prefiero El maestro de almas o El baile. Hace poco he leido Nieve en otoño y no me ha gustado demasiado.
    Felicidades por tu blog, me encantan tus reseñas.

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  4. Hola, Madison. Muchas gracias y bienvenida.
    Precisamente "El maestro de almas " es uno de los dos que me faltan por leer de Nemirowsky. Animado por "El caso Kurilov" lo busqué el otro día y compré, así que aparecerá pronto por aquí.

    Un saludo.

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