domingo, 3 de octubre de 2010

Dublin y sus librerías




We are all in the gutter, but some of us are looking at the stars (“todos estamos en la alcantarilla, pero algunos miramos a las estrellas”) - Oscar Wilde

Pues recién llegado de Dublin, me encuentro aun sorprendido por varias cosas. Una de ellas podría ser el volumen de librerías que la ciudad despliega ante nosotros. Desde las muy grandes (no tan grandes o bien surtidas como las de Londres, pero en cualquier caso parecen ciencia-ficción para el entorno urbano en que me muevo) hasta las pequeñitas con detalles sorprendentes (un buen sillón de cuero para sentarte y una cafetera para tomar un café o servirte una copa de vino (y pagarlo, claro)). Algunas de las visitadas y "utilizadas" han sido estas.

Books Upstairs. Es una pequeña librería justo frente a la puerta del Trinity College, muy bien surtida de literatura irlandesa y otros temas del país, con una dueña anciana amabilísima. Tambien tiene algo de ficción de otros paises y secciones (al parecer muy buenas por lo que he leido y solo pude ojear y hojear) de Filosofía y Psicología. En ella compran, según se dice, con frecuencia los estudiantes del Trinity. Espero que sea verdad, se lo merece. Gran sorpresa (que se repitió en muchos sitios de Dublin): libros nuevos (no second-hand) actuales y de autores magníficos (p.e. El Pulitzer de hace 2-3 años) y directamente a un cincuenta por ciento de su precio original. Sutree de Cormac McCarthy por ejemplo (junto a casi todas las obras de este autor) que en España está por encima de los veinte euros, aquí vale 4.95 €. Que vengan ahora a explicarme a quien beneficia el precio fijo del libro en España. Y que si no hay precio fijo, se hunde toda la edición de libros. Que país, madre. Aquí "recogí" volúmenes de autores irlandeses, John Banville, y Beckett entre otros.



Eason. es una de las grandes, en una de las principales calles (si no la principal) de Dublín, O'Connell Street, al lado de la impresionante aguja de The Spire y la Oficina central de Correos, que tan importante es en la historia de esta ciudad. He de reconocer que con todo lo grande que es me defraudó un poco. Tenía muchas carencias en los apartados que exploré (ficción, autores irlandeses y biografías, buscando algo de Hermione Lee) pero no logre encontrar casi nada de lo que me interesaba, y eso que iba muy abierto a diversas posibilidades. Solo dos volúmenes sueltos de Dave Eggers y Hemingway salieron de allí bajo mi brazo.



The Winding Stair. Esta si que es curiosa. Muy pequeña. En la planta de arriba tiene un famoso restaurante de la ciudad. Tiene un interesante fondo (recortado) de libros de segunda mano. Pero además tenemos allí otro amable dependiente, muy colaborador ("he visto que tienes una lista, te puedo ayudar a buscar", "que estas estudiando para buscar esos libros en concreto?). Y libros colgados del techo como decoración. Y dos maravillosos sillones de cuero con orejeras para sentarse a explorar los libros. Y una cafetera y tetera por si quieres que te pongan un café o té mientras los ves. Incluso una nevera con refrescos y vino. Por cierto que la música surge de vinilos de un tocadiscos que parece surgido de otra época. Aquí encontré varios de los volúmenes que buscaba de Yeats, Woolf y otros. Justo frente al Ha'penny Bridge al borde del río. Un encanto y un buen rato allí. Por cierto con amplia sección de libros para niños. Extremadamente recomendable. Iría allí casi cada día.




Hugues & Hugues. Emplazada dentro de un gran centro comercial (St Stephens Green) no está mal, pero no tiene ni el encanto de las más pequeñas ni el volumen de las más grandes. Solo me dio para encontrar un interesante ejemplar de Drácula.


Dubray Books. Estuve en la de Grafton Street, aunque creo que hay más. Se puede decir lo mismo que de la anterior, pero aun algo más limitada. Bueno, vale, compré otros tres más. Entre ellos a Jean Rhys y otro de Virginia Woolf.


Chapters. Esta la pude ver de refilón en un momento de la mañana que me venía, pero merece muchísimo la pena. La sección de libros rebajados y de segunda mano es simplemente espectacular. Una planta inmensa ordenada por orden alfabético de autor y por temas. No llegué a comprar nada porque materialmente no me cabía nada más en la maleta (me enteraría aun mejor cuando llegara al aeropuerto y me pesaran la maleta). Pero en caso de haber podido echar una mañana allí, habría salido probablemente con los brazos cargados de libros. A muy buen precio. Por ejemplo, miré "Las horas" de Michael Cunningham y había unos ocho ejemplares, de cuatro ediciones diferentes, todos a 4.99 €. Además allí (por motivos obvios) puedes vender tus libros de segunda mano. Localizada en Parnell Street, cerca de la principal arteria que une norte y sur de la ciudad a través del río, O'Connell street, el paseo si hace buen tiempo, es inigualable.





Waterstones. Esta es una librería grande que forma parte de una gran cadena que conocía de Londres. Con cafetería dentro. No es tan grande como las Waterstones de Londres (por ejemplo la de Picadilly). Aunque tiene bastantes títulos. Pero se queda pequeña en mi opinión en comparación con la competencia, que está justo enfrente, nada más cruzar la carretera, y que no es otra que...


Hodges & Figgis. La Libreria mas grande de Dublin (e imagino que de Irlanda). También la mas antigua hasta donde he podido averiguar. Aparece mencionada en el Ulysses de Joyce, como ellos se encargan de conmemorar en la entrada con unos bonitos carteles. Tiene cuatro maravillosas plantas. Y todas grandes. Y todas llenas de libros. El séptimo cielo, vamos. La tabla que indica lo que hay en cada planta es mas extensa que la de los contenidos de las plantas del Corte Inglés. Fue casi la última que visité y ya me había quedado sin sitio en la maleta para muchos mas libros. Tuve que seleccionar y reseleccionar hasta quedarme con menos de la mitad de los que había elegido. Que mal rato. Casi como cortarme un dedo. No puedo dejar de mencionar que toda la planta sótano, toda, está dedicada a las ofertas. Y que ofertas, libros de todo tipo están rebajados de precio, desde colecciones más económicas hasta libros contemporáneos. Allí encontré en un rato dos libros que no encontraba ni por Internet (una colección de relatos de E.M. Forster y una especie de autobiografía de Lytton Strachey hecha a base de sus diarios por Michael Hollroyd), pero me tuve que dejar un volumen de Oxford de anécdotas literarias, una biografía de George Washington por Paul Johnson, varios de VS Naipaul, un libro acerca de la pareja padre/hijo de Kingsley y Martin Amis y sus generaciones.....). Como para comprarse tres maletas. Y eso solo en las ofertas. En los libros "normales" lo tenían todo de todo. Todo lo que no encontré en ninguna otra y mucho más. Sé que estas librerías no tienen el encanto de las pequeñas, pero tengo clarísimo que ambos tipos pueden convivir. Cada cual para lo suyo. A su precio compré a Virginia Woolf, Elizabeth Gaskell, Sheridan Le Fanu...)




Con todo esto he ampliado mi colección en inglés de autores irlandeses (y algunos ingleses y americanos, vale). Esta ciudad me ha sorprendido por muchas cosas y su ambiente literario no es la menor. ¿En que ciudad pueden sobrevivir tantas librerías, salvo en una en que la gente devore los libros a toneladas?. Y solo he comentado algunas de las librerías a las que he entrado. Quedan otras a las que entré y muchas de las que solo pasé por la puerta. Inacabables. Librerías de una cadena dedicada solo a libros de ocasión encontré al menos cuatro. Puestos callejeros de libros. Esta ciudad es impresionante en su capacidad para estimular la lectura. Realmente es que además en una ciudad en la que según las estadísticas en el mes del año que menos llueve (agosto) lo hace de media veinticuatro días al mes (en septiembre 27 días de media, pero a mi no me ha llovido ninguno de los 4), no se me ocurre nada mas estimulante cuando empiece de golpe un chaparrón que meterme en una librería de 3-4 plantas con cafetería incorporada a la que puedes llevarte los libros comprados y leerlos mientras meriendas y llueve en la calle.

Y finalmente no puedo dejar de poner una foto del cumulo de libros más impresionante que me he encontrado. La foto no es mía (no dejaban hacer fotos). Es la Long Room de la Library del Trinity College. No se puede transmitir lo que se siente al estar en esta sala. Quizá lo más perenne sea el olor de los libros antiguos. Lamento no poder transmitirlo, pero si vais, no dejéis de pasar por allí.


Me hubiera gustado visitar (alguna tenía que dejar) The library in The gutter, que toma su nombre de la cita de Oscar Wilde que abre esta entrada (gutter es alcantarilla). Hay que verlas todas aunque no se compre, aunque sea solo para sufrir. Y a vuestra siguiente pregunta responderé que si, que he visto más cosas en Dublín aparte de librerías, muchas más...

9 comentarios:

  1. Debo reconocer que poner un sillón de orejeras y una mesa de té, dentro de una librería, para que puedas usarlos mientras hojeas los libros, es mi debilidad.

    Te diría ¡que envidia! Pero no sería del todo cierto, hay algo más. Es tristeza, quebranto, pesar, aflicción de ver la apuesta por la cultura, y la respuesta de la gente. En mi ciudad, en los últimos años han desaparecido varias librerías, apenas subsisten dos. Y por cada una que desaparece, tienes treinta o cuarenta bares nuevos.

    Además, los precios de los libros; por lo que te cuestan un par de libros te puedes tomar una buena cena en cualquier restaurante. Pero nadie protesta, parece como si todo diera igual; ¿Qué más nos da si no tenemos librerías? ¿Qué importa si para encontrar una universidad española en el ranking mundial de universidades hay que buscarla en el puesto 200?

    Te felicito por el post, hay que mostrar estas diferencias, tenemos que saber que otra forma de comercio es posible y que el acceso a la cultura, y en especial a los libros es un derecho y no un lujo.

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  2. Si, pero nuestra ciudad es candidata a la capitalidad cultural 2016. ¿No es preciso tener poca vergüenza?. ¿Sabes lo más curioso de todo?. Te aseguro que Dublín probablemente sea uno de los pocos sitios donde hay aun más bares que en España, y siempre llenos. Pero eso no excluye los libros ni las librerías. Yo he sido capaz de disfrutar las librerías y la cerveza Guinness con escasos minutos de diferencia. Cada cosa tiene su momento y su sitio. Las diferencias son, por ejemplo, que en Dublin uno le preguntaba al dependiente de "The wnding stairs" le decías que buscabas "The spare room" de Helen Garner y te decía "ah, si, solía tenerlo, trata de una mujer que acoje en su casa a una amiga enferma, ¿verdad?... Es una gran obra". También por "Flowers for Mr Harris" de Paul Gallico, un autor americano, no muy difundido en Irlanda. También lo conocía. Aqui, seis días antes pregunté en una de esas dos librerías por los relatos de Hemingway en castellano para regalarlos y me hicieron deletrearle el nombre dos veces, para finalmente ofrecerme los relatos de una tal Amanda Heminghays o algo similar. A renglón seguido pregunté por un libro publicado en 2009 y me dijeron que me lo pedían, pero que eso si, me agarrara, que tardaría unas 3 semanas mínimo. Allí me ofrecieron pedirme una obra de Hermione Lee en 24-36 horas trayéndola de Belfast, en la otra punta de la isla.

    Así nos va. Como siga adelante lo de la capitalidad cultural, me va a dar algo...

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  3. Firmo y suscribo todo lo q dices sobre las librerías de Dublín y las españolas. Yo ya hace tiempo que no compro aquí en inglés. No hay apenas nada y con precios de escándalo. Lo que se publica en español también tiene unos precios muy elevados y además ya no existe ninguna librería con fondo...
    Estuve en todas las que mencionas excepto en Dubrays y de todas me llevé libros. Creo que traje unos 22 pero como equipaje de mano para no pagar exceso de peso, que bastante pagamos ya con el avión y la cara que le echan a todo (eso sería ya otro tema).
    Chapters me fascinó. Fui dos o tres veces y era horrible tener que seleccionar porque todo no podía ser. daba hasta ansiedad! Para mí la mejor de segunda mano de todo lo que he visto hasta ahora en inglés por ahí fuera.Me ha gustado mucho tu post y todo el blog, al que acabo de conocer. Saludos

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  4. Hola y gracias por el comentario, eso lo primero.

    No sabes (bueno, por lo que te leo, si que lo sabes) lo que las echo de menos. Te juro que me iria ahora mismo a Dublin solo por las librerías. Bueno, también por la Guinness, y por la gente, y por el paisaje, y porque me vine sin poder hacer una excursión a Glendalough, que nos habría encantado. Lo de Chapters fue un dolor para mis entrañas. Abria a las 10 y a las 11.30 teníamos que estar de vuelta en el hotel (al lado de St Stephens Green) para coger maleta, al autobus y al avión. Es lo peor, entrara a esa librería con veinte minutos de tiempo y el cargo de conciencia del peso de los libros. Totalmente de acuerdo que es de lo más espectacular en segunda mano mezclado con nuevo que he visto (junto a la Strand de Nueva York). Volveré pronto. Lo del aeropuerto fue sangrante. Eramos dos personas con una maleta. Me dicen que me paso 22 kilos de peso. Le digo que la maleta es de dos personas y por tanto no hay exceso. Me dicen que no, que solo pueden adjudicarla a una persona aunque el otro vaya sin nada. Digo de pagar el exceso y me dicen que son 240 Euros (20 Euros por kilo). Así que les llamo ladrones, se enfadan, salgo corriendo a comprar una maleta de 40 euros, reparto el peso entre las dos (básicamente sacar los libros a una y todo lo demas en la otra) y entramos por los pelos. Ademas dentro en la cola de embarque pasa una azafata con una caja de cartón y solo puedes llevar una bolsa de mano (no pueden llevar ni otra bolsa con un bote de colonia) y esta tiene que entrar dentro de la caja de cartón que lleva la azafata. Si no, también a pagar. De verdad, lo de Ryan Air no lo he visto en muchos viajes que he hecho (para colmo durante el vuelo pasan las azafatas ofreciendo la venta de tarjetas de Rasca y gana). De delirio.

    En fin, gracias por traerme el recuerdo de Dublín. Después estuve en Nueva York, pero ni siquiera allí las librerías florecen como en Dublín. Y me apunto tu blog. Por cierto, que curioso el mod de las placas azules de Londres que usas para su título (más buenos recuerdos) y que bueno que te haya gustado Angela Carter. Precisamente estoy con un libro suyo...

    saludos

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  5. ¡Vaya una odisea la vuestra en el viaje de vuelta! Buena ocurrencia lo de comprar otra maleta! Nosotros habíamos viajado con Iberia (también tengo mil historias de esta compañía) y fue la cosa bien por esa vez. De Ryanair había oído cosas del tipo de las que os pasaron a vosotros.
    Siento como tú, que volvería a Dublín sólo por las librerías. Me sentí como en casa. Soy del norte y a veces había oído que teníamos en común el carácter celta y no sé si es eso pero me sentí muy bien con el clima, la gente, el hecho de poder ir a un sitio y a otro sin tener que tirar de metro (I hate it).Ya ves , lo único que me da igual es la Guiness. No me gusta.
    Estuve en una librería que no meencionas: Hathchards (no estoy segura de que se escriba así). Sólo es anticuaria .Con muchas primeras ediciones. Es para bibliófilos pero una maravilla el trato y todo. En el sótano tenían Bargains y me hice con uno sobre la época de la famine y la emigración a América. Barato.
    En cuanto a a mi blog te diré que va a cerrar y espero seguir con otro en esa línea pronto. Te lo haré saber.Saludos cordiales

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  6. Coincido línea por línea con todo lo que contáis sobre Dublín y sus librerías. En mi ciudad, que también aspiró a ser capital cultural y que, por suerte para la cultura, fue eliminada a las primeras de cambio, no hay una sola librería que merezca llamarse así.
    Dublín también es un ejemplo magnífico para poner frente a quienes se llenan la boca hablando siempre de la maravilla de las pequeñas librerías. Las hay maravillosas, no hay duda, pero salvo dignas excepciones, a mí que me den grandes librerías como Hodges & Figgis, Chapters o Watersones, librerías con un surtido enorme, con fondo, eso de lo que todos los libreros españoles hablan pero que nunca he visto en sus librerías, y con empleados, que como también habéis dicho, saben lo que se traen entre manos y no hay que decirles el color de la portada para que se orienten.
    Y ya que habláis del precio, ¿por qué es más barato comprar un libro de un autor español en Chapters que hacerlo en las librerías de mi ciudad? En Chapters vi libros de autores españoles, tanto en inglés como en español y tanto nuevos como de segunda mano, en el peor de los casos, a mitad de precio de lo que cuestan en España.
    Prima, siento que cierres tu blog.

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  7. Si, si no fuera porque me duele la boca de chillarlo, volvería a decir que no hay derecho, que me expliquen como el otro dia veo en un email de la casa del libro un volumen (el 4º) de una megabiografía de Dostoievski y me interesaba mucho por las obras de que hablaba. Veo su precio en la casa del libro: 59.50 Euros. En Paperback. Aunque sabía que era un acto de masoquismo me dije "Voy a mirar lo que vale que el mismo libro con igual calidad, en inglés, lo monten en un avión y desde Londres llegue a la puerta de mi casa: 19.90 Euros". Os doy mi palabra. Me dan ganas de llorar, de pena por los precios de este país y de alegría por ser capaz de leerlo en inglés.

    También estoy de acuerdo en el maravillosos encanto de librerías pequeñas como "Books Upstairs", pero "Chapters" o "H&F"... Eso era un paraiso terrenal. Para irse con la fiambrera y el termo y no salir en ters días de allí. Como "Foyles" en Londres. Adoro ambos tipos, pero las excursione inacabables en las grandes, me pueden.

    Y confirmo que vi en Waterstones "La carretera" de Cormac McCartthy en la edición española de Mondadori a 9.50 €, cuando aqui creo que ronda los 20 €.

    Saludos

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  8. Cuando he visto esta entrada, me he lanzado a leerla rápidamente...Me encantan las librerías...Y últimamente las visito vaya donde vaya...Al país que sea. Pienso que es una parte importante de la ciudad, del la población...
    Cuando fui a Dublin, hace ya unos seis años, hacía un pésimo día y no hice más que pasear por las calles...Fui a una librería grande: eason, pero me perdí el resto que nombras. Fue un viaje en realidad "sin Dublin", ya que la idea era recorrer Irlanda.
    Me ha gustado muchísimo leerte y perderme en las fotos que nos has dejado.
    Gracias!! Saludos!!

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  9. ME alegro de que te haya gustado, Maria. Te prometo que mataría por poderme ir a Dublín en general y a sus librerías en particular otra vez mañana mismo. Son espectaculares, para tirarse tardes y tardes allí.

    Si te gustan las librerías, aunque me dio tiempo a ver menos, echale un vistazo si quieres al post de las librerías de Nueva York de poco después (también octubre 2010)

    Este: http://strange-library.blogspot.com/2010/10/new-york-y-sus-librerias.html

    Un saludo.

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