lunes, 16 de agosto de 2010

Escribir mucho acerca de lo que nada se sabe




Pues ultimamente estoy leyendo entre otras cosas acerca de William Shakespeare. Y he de confesar que las sorpresas han sido muchas y mayúsculas. Quizá lo mas llamativo es que lo que sabemos acerca de su vida es extraordinariamente poco. Os aseguro que a ciencia cierta se sabe sorprendentemente poco. Si, del mejor dramaturgo de la historia, de ese que aparece en todas las colecciones de biografías, y generalmente con biografías de un grosor considerable, del escritor acerca del que se escriben más ensayos, libros, comentarios, reediciones críticas...

Para empezar no sabemos a ciencia cierta como era su cara. Como lo leéis. Solo hay tres referencias fundamentales. Una, la más conocida (el retrato "Chandos"), que se repite hasta la saciedad, es quizá el más problemático, por el hecho de que no tenemos ni idea de a quien representa. No hay absolutamente ninguna prueba de que sea un retrato de William Shakespeare. Solo la palabra de uno de sus propietarios históricos que dijo que era un retrato de Shakespeare, pero absolutamente nada avala dicha afirmación. Los otros dos retratos más usados (el retrato "Droeshout" que aparece en la primera edición de sus obras completas, el famoso "First Folio" y el busto que aparece en su tumba) fueron realizados muchos años después de fallecido, sin modelo vivo del que copiarlo y con una calidad técnica lamentable. En el caso del busto además ha sido blanqueado y repintado con lo que los matices de la figura se perdieron de manera definitiva.

Y sin embargo, no hay libro o biografía de Shakespeare que no tenga su cara como portada. En la foto de arriba tenéis algunos de los libros que he comprado en las últimas semanas. Todos llevan algunos de estos retratos. Sorprendente como mínimo, ¿no?.

Pero no sabemos además cuantas obras escribió ni en que orden lo hizo, cuales ni cuantas eran sus lecturas (solo algunas de ellas, pero no sabemos de donde sacaba los libros o que hacía con ellos una vez leídos). De hecho no sabemos ni siquiera como se escribía exactamente su apellido. A pesar del volumen de obra teatral que se conserva de Shakespeare, solo se conservan catorce palabras de de su puño y letra, y doce de ellas son firmas, cada una con su nombre y apellido. Y además en las seis escribió su nombre y apellido abreviado de manera diferente o con una grafía distinta: "Will Shaksp", "William Shakespe", "Wm Shakspe", "William Shakspere", "Willm Shakspere" y "William Shakspeare". Curiosamente ni una sola vez usa la forma de escribirlo que hoy usa todo el mundo "William Shakespeare". Las otras dos palabras que se conservan escritas por el son las palabras "Por mi" que aparecen en su testamento.

No sabemos nada de sus ocho años mas importantes, cuando dejó en el pueblo a su mujer e hijos y s fue a Londres, donde en pocos años se encumbró como uno de los dramaturgos mas famosos de la época. Un erudito Shakespeariano le dijo a Bill Bryson que toda biografía deWS está compuesta de un 5% de hechos probados y un 95% de conjeturas.

Apasionante, no me digais que no. Y no deja de ser sorprendente que todas las biografías de WS (o casi todas), incluidas las reputadas realizadas por los estudiosos que han dedicado gran parte de su vida a indagar sobre el Bardo, son sorprendentemente gruesas. Bien es cierto que se basan en gran medida en explicar "la época" isabelina. Como era Londres en la época, como era la vida diaria de los habitantes de la época, qué se sabe de los teatros isabelinos (muy poco, para variar, solo tenemos el boceto hecho por un turista suizo, a partir del que se han sacado todas las reconstrucciones posteriores, incluida la del teatro "The Globe" que se puede visitar en Londres (y asistir a representaciones de época en él).

Creo que mas adelante hablaremos de las diferentes biografías (las más reconocidas y citadas al menos) del Cisne de Stratford-upon-Avon.

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