domingo, 22 de agosto de 2010

Elegía, de Philip Roth





El caso de Philip Roth no podríamos encuadrarlo dentro de algo normal o habitual Un escritor que vende sus novelas alcanzando cifras que sorprenden, que es adorado por los lectores (en este artículo podéis encontrar el resultado de una encuesta que llevó a cabo el cada vez más denostado suplemento literario del New York Times en el que preguntaba a los lectores cual era la mejor obra americana de ficción de los últimos 25 años. De los 25 finalistas, Seis eran novelas de Roth: "Pastoral americana", "La contravida", "Operación Shylock", "El teatro de Sabbath", "La mancha humana" y "La conjura contra América") y además no es menos devotamente alabado por prácticamente cualquier crítico literario existente (y aun más difícil, parece ser amigo de casi todos). Para muchos es el mejor escritor (americano) vivo. Impresionante, ¿verdad?. El volumen de premios que acumula es demasiado largo para intentar repetirlo aquí.

Y así llegamos a esta novela. Su título original en inglés es "Everyman". Este término significa "un hombre cualquiera, el hombre común". El título se deriva directamente del nombre de una obra de teatro del siglo XV cuyo protagonista (llamado "Everyman") es visitado por la muerte para hacer un resumen de su vida en la Tierra. El protagonista toma a la muerte por un mensajero, pero esta le responde "Yo soy la muerte". Y Everyman le responde "Oh, muerte, vienes a mi cuando menos pensaba en ti". El protagonista de la novela de Roth, el "Everyman" de Roth (de hecho lo considera tan "un hombre cualquiera" que nunca llegamos a saber su nombre, solo el de sus familiares, amigos, esposas, hijos, amantes...) tiene una andadura en las páginas que comienza en su entierro y acaba en su muerte. Toda la novela es una preparación para la muerte. Como pasa el cuerpo de la infancia feliz y despreocupada a la juventud pletórica, a la madurez y la vida matrimonial y paternal y a la enfermedad repetida, los hospitales y el decaer del cuerpo. Como, si uno sobrevive lo suficiente, asiste a la enfermedad y desaparición de los amigos, de los seres queridos, de otros que nos son desconocidos e incluso de los enemigos. En resumen, una maravillosa reflexión acerca de la vida y sobre todo de la muerte. Y os garantizo que no es tan tétrico como pueda parecer por la fría descripción. La novela es lo que debería ser la muerte, tan natural como la vida. Tan inevitable como esta.

Parte de la novela está basada en experiencias personales de Roth (como tantas otras). También Roth nació y vive en New Jersey, también es judío, también ha tenido una larga historia de enfermedades y hospitalizaciones.

Mención aparte (y breve), para no cabrearme más, haré del innecesario cambio de título al verterlo al español. En español a esta obra se le llamó "Elegía". De hecho solo al ver el título en español entendí que la película (de mi antiadmirada Penélope Cruz y mi muy admirado Ben Kingsley) llamada "Elegy" estaba basada en la obra de Roth. Se ve que a Isabel Coixet (muy erudita ella) le iba más el título castellano. No lo puedo entender, de verdad. El título original es simplemente perfecto. Pero bueno....

Espero que si os animais, la disfruteis al menos la mitad que yo.

1 comentario:

  1. Ya que nadie me corrige, me corregiré yo mismo. Tras ver un video en youtube acerca de la película de Coixet me he dado cuenta que la novela que adapta en esta película no es Everyman, sino "The Dying Animal" (El animal moribundo). Aun más raro que estrene una película basada en una novela usando como título el de la rtaducción de OTRA novela del mismo autor. Que lio. Con lo sencillo que es seguir el consejo del padre de la criatura. Por cierto, tras ver las escenas que he visto, me ratifico en que no me interesa ver la película, pero bueno, tengo claro que Pé y Coixet pueden vivir sin mi aplauso. Saludos.

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