martes, 23 de marzo de 2010

The Moon is Down (La caída de la luna), de John Steinbeck


Steinbeck es uno de esos escritores sobre los que podría estar opinando días y aprendiendo meses. Ninguna de sus obras me ha defraudado, ni siquiera las menores, que sin ser maravillosas, destilan elegancia y un carácter literario muy especial. Siempre me ha parecido un escritor muy amigable. Te hace sentirte cómodo en su compañía.

Esta pequeña (en extensión) gran (en contenido) obra, que hacía muchos años no leía, me ha vuelto a cautivar. Si, vale, reconozco que estaba predispuesto a ello.

La historia es sencilla como la vida misma, como la Historia, casi como la conquista de Noruega por los soldados de la Alemania nazi (hecho en que se basa la historia). No obstante, a pesar de ser este su punto de partida histórico, es una historia de aplicación más general.


El estilo es puramente teatral. Una historia sin complicaciones. Cada personaje es presentado en su propio párrafo, uno a uno y cada uno con unas características muy marcadas, muy bien definidas. Inicialmente esta "novella" (siguiendo el concepto americano) o "relato corto" (a la española), puede parecer infantil. Solo ocho capítulos, ocurriendo en cada uno una acción delimitada, sin moverse del mismo sitio, basado en las conversaciones de varios personajes. Vamos, que no extraña nada que luego Steinbeck desarrollara (en un rato me imagino) un guión de obra teatral con esta obra. No obstante, cuando llevamos un rato leyendo nos damos cuenta que lógicamente, los personajes evolucionan a medida que va prolongándose el tiempo que están sometidos a la ocupación. Desde la sorpresa e incredulidad incial hasta la franca rebelión que aboca al inevitable final, pasando por la organización de los actos de sabotaje, impulsados desde el extranjero. Pasamos por las dudas de los invasores, la obligatoriedad de reprimir la insubordinación de la manera más radical, el deseo de volver a su pais... y por la aparición de un espíritu de mando en el alcalde del pueblo, apoyado por el médico, cuando ve como el pueblo es aplastado para obtener de él lo más deseado por el invasor (el carbón de sus minas)

Dicen los libros de Historia que la invasión alemana de Noruega tuvo lugar en abril de 1940. El partido de Union Nacional de Noruega ayudó a los alemanes a estabilizar el control del país y muchos noruegos tuvieron que escapar a Gran Bretaña para seguir luchando contra los alemanes. Alemania necesitaba de Noruega sus recursos (carbón e hierro) y el tener un pasadizo desde la neutral Suecia, para poder transportar estos y otros recursos. A medida que quedaba claro que la mayoría de los noruegos no apoyaban a, partido de Union Nacional y resistían contra los alemanes, fueron incrementándose las deportaciones y sentencias de muerte contra ellos... Y ahí está el argumento.

Una obrita sin grandes pretensiones (aunque en su día fue vendido de manera masiva), con un estilo que alcanzará su culmen en "De ratones y hombres".

Cuando terminéis me contais por ejemplo lo que opináis del Coronel Lanser, que dirige las fuerzas ocupantes (Mientras leía ciertos pasajes no podía obviar el recuerdo de Ernst Jünger)


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